CAMINO ARAGONÉS (pulsar sobre cualquiera de las imágenes para ampliarlas)






Día 2º: Villanúa - Jaca: 14,45 Km





Aunque hoy le recorrido es más bien corto, ya que tengo la intención de llegar solo a Jaca, no obstante, he decidido madrugar, así que a las 07:15 horas ya me encuentro preparado y dispuesto a caminar a las puertas del hotel.

Inicio la andadura por esta avenida de Francia (carretera N-330) en dirección suroeste. Afortunadamente nada más dejar atrás la zona urbana por el margen izquierdo de la carretera hay una senda que me permite caminar aislado del tráfico y del asfalto.

El paseo por el lateral de esta carretera, quedando a mi izquierda el cauce del río Aragón, se mantiene durante 2,3 Km, al cabo de los cuales, frente a las instalaciones de un albergue juvenil, sale un desvío señalizado a la derecha señalizado por donde se debe caminar, abandonando el asfalto.

Aquí comienza un suave ascenso durante 600 metros hasta llegar a una meseta en las cercanías de la población de Aratorés, situada al oeste. Desde esta meseta con una longitud de 900 metros, encontraremos un enclave perfecto para disfrutar de unas excepcionales vistas desde el denominado mirador del Valle del Aragón, que hoy con la limpieza atmosférica me permiten apreciarlas en todo su esplendor.





Solo 500 metros después se finaliza el recorrido por esta suave meseta comenzando un descenso al incorporarnos ahora a una vía asfaltada, la carretera HU-V-2201 en dirección sureste, hasta que después de 270 metros llegamos a las proximidades de la carretera N-330, donde sin acceder a ella, tomamos el desvío a la derecha a través de una pista de tierra en dirección sur.

Prosigue el suave descenso por esta pista de tierra durante 1 Km, al cabo del cual debemos salvar un pequeño collado, continuando ahora con una pendiente de descenso muchos más pronunciada en dirección a la cercana población de Castiello de Jaca, a la que llegaremos después 1,2 Km.

Esta pequeña pero bonita población está distribuida por la soleada ladera en varios barrios dispersos (Barrio Alto, de la Iglesia, de San Martín, de la Fuente) separados por el barranco de Casadioses que discurre por la población, paralelo al Camino de Santiago como conformando su columna vertebral.

La parte alta de la población la domina el edificio de la Iglesia de San Miguel, de origen románico, junto a la que se ubicaría el castillo que da nombre al lugar.

El templo original, románico del siglo XII, pero tal vez en el siglo XVI, por un ligero desplome que aun muestran los muros del interior, debió decidirse la sustitución de la primitiva cubierta por la bóveda de crucería que actualmente se muestra. La sencilla portada de piedra que da acceso al templo, se construyó en el siglo XVIII aprovechando otras obras realizadas, en tanto que el pórtico que la protege, en ocasiones ha sido datado en el siglo XIX.





Una vez visitado el exterior de la iglesia, continúo caminando y descendiendo de la zona alta en que se encuentra la iglesia, regresando así a la ruta del Camino, donde nada más cruzar la N-330 encuentros varios establecimientos hosteleros por lo que decido acceder a uno de ellos para desayunar.

En El Mesón pude degustar una excelente tortilla de patatas además de disfrutar de la amena conversación de la persona que me atendió y como mi acento no engaña, lo relacionaron con Andalucía, tierra donde nací y me crie hasta que por motivos profesionales hube de abandonarla. Esto permitió que me indicase que un familiar suyo actualmente trabajaba en una población muy próxima a la de nacimiento mía y que lógicamente yo conocía. Estas son las sorpresas del Camino que finalmente te hacen ser de todos sitios porque la geografía es un pañuelo.

Después de abandonar el establecimiento prosigo mi andadura saliendo de la población en dirección sureste, cuando apenas un centenar de metros después llego hasta el puente que me permitirá salvar el cauce del río Aragón, observando a la entrada del mismo, junto a la valla protectora, la existencia de un curioso sillón metálico del que desconozco su sentido pero que no evita que haga uso del mismo.







Tras este breve “asentamiento”, cruzo el puente apreciando al fondo hacia el norte, la presencia de otro puente, en este caso para uso del ferrocarril, apreciando a la vez el cuantioso caudal y la velocidad de sus aguas.







Nada más salir del puente, ya en la vertiente izquierda del río, la señalización del Camino indica que debo abandonar esta carretera, tomando la pista que desciende a la derecha siguiendo el cauce del río por su margen izquierda.







Después de 350 metros, a mi izquierda quedan las instalaciones de un Camping y prosigo hasta encontrarme después de otros 290 metros con el cauce del río Ijuez en su unión con el río Aragón.

La sorpresa agradable es que se ha construido un fantástico puente peatonal para evitar situaciones desagradables e incluso la imposibilidad de continuar caminando en épocas en que el caudal se incrementa de forma notoria, ya que el paso por las pasaderas existentes era realmente peligroso, como se puede apreciar desde el nuevo puente.





Una vez sobrepasado el cauce de este río Ijuez y ya en la otra orilla, se puede apreciar la imagen del maravilloso puente peatonal construido. Gracias.





Prosigo la marcha por la pista que discurre entre al cauce del río Aragón en su margen izquierda y la vía férrea cuyo trazado queda a mi derecha.

Durante el recorrido de 1,8 Km caminando por “la cabañera” como los pastores que trashumaban de la montaña al llano, tuve el desagradable encuentro con un grupo de perros de feroz aspecto que se encontraban dentro de un recinto vallado desde donde ladraban y se lanzaban contra esa valla que nos separaba con intentos amenazantes y preocupación por mi parte ante la poca consistencia que ofrecía la misma.

Por suerte dejé atrás esta zona y como indicaba antes, tras 1,8 Km llego hasta la carretera N-330 que puedo salvar través del paso subterráneo existente, lo que me permite continuar por la margen izquierda del Aragón, aunque ya algo más distante en ocasiones de su cauce, pues la pista sigue la trayectoria de la N-330, aunque independiente de su trazado.

Ahora, después de 800 metros junto a la N-330, llegamos a una zona con algunas edificaciones, encontrándose entre ellas algunos establecimientos hosteleros. Otros 500 metros hasta llegar al puente de Torrijos sobre el río Aragón, con un solo ojo, conformando un arco de medio punto rebajado que apoya en dos pilas que arrancan directamente de ambas orillas. En uno de sus laterales aparece la inscripción de 1876.







Para aquellos senderistas que sienta interés por la geología, solo cruzando este puente en dirección a Bergosa, pueden adentrarse en el inicio de una ruta geológica denominada Aspe –Alto Aragón a través de esta vía transpirenaica, donde se puede apreciar la riqueza del patrimonio geológico de estos valles.

Al no ser mi objetivo el geológico en esta ocasión, aprovecho la existencia de una sencilla área de descanso junto a la estructura de este puente para realizar una breve parada y descolgarme la mochila que todavía siento pesada.







Prosigo mi andadura por la pista que continua entre el trazado de la N-330 y la ribera del Aragón en dirección sur hasta llegar después de 850 metros a la ermita de San Cristóbal.

Esta ermita, según la inscripción realizada en la lápida existente en el frontal, bajo la hornacina vacía, dice: “ESTA HERMITA DE S CRISTOVAL LA HIZO FRANCISCO DE VILLANUA DE JACA - AÑO 1796”, se edificó a instancias de este tintorero de Jaca en el siglo XVIII.







Después de su destrucción por tropas napoleónicas se reconstruyó en el siglo XIX. Actualmente es una propiedad privada. Aquí decido hacer otra nueva parada mientras observo el exterior del edificio y la cartelería informativa.





Después de la agobiante etapa que ayer viví, hoy he decidido tomarlo con toda la calma y mesura, sin olvidar la situación de mi pie derecho, de ahí que, a pesar del corto trayecto de la etapa, dejo trascurrir el tiempo disfrutando recreándome en él y en el espectáculo que el recorrido me va brindando.

Ya a las puertas de Jaca, unas escaleras de piedra me trasladan desde la pista por donde he venido caminando hasta la vía urbana asfaltada.





Son las 11:15 horas cuando accedo al área urbana de Jaca, siendo esta población el lugar donde el Camino de Santiago cambia bruscamente su dirección norte – sur, impuesta por la hidrografía, para tomar definitivamente el rumbo oeste en dirección a Compostela.

En esta ciudad, restaurada a finales del siglo XI y a la que el rey Sancho Ramírez dotó de sede diocesana y fueros atractivos, descansaban tras la dura etapa pirenaica los viajeros procedentes de centro y sur de Europa, habiendo por ello, como hoy, hospitales albergues caritativos. Accedo por la zona norte a través de la denominada Carretera de Jaca.







La primera imagen que percibo al entrar en Jaca es la de su monumental Ciudadela o Castillo de San Pedro (por ubicarse en el antiguo Campo de San Pedro).







La construcción de la Ciudadela obedece a la estrategia defensiva adoptada por Felipe II tras la invasión del valle de Tena por tropas procedentes del sur de Francia en 1.592.

En 1.593 se ultimaron las obras exteriores y quedó muy avanzada la construcción de cinco cuarteles en el interior para albergar a 300 hombres. Ya en 1.613 (reinando Felipe III) se terminó la portada de acceso, aunque la excavación completa de los fosos y otras obras complementarias se intentaban finalizar en 1.663.







No accedo al interior de la Ciudadela porque tengo necesidad de acudir al centro de salud para que procedan a revisar la herida del pie cuando son las 11:45 horas. Me asignan cita a las 13:00 horas, por lo que aprovecho para acercarme al Albergue municipal de Jaca donde me recibe María, quien me da acceso a pesar de lo temprana de la hora, siendo todo facilidades, permitiendo que me acomodase mientras se acercaba la hora de la cita médica.

El albergue tiene estructuradas las salas de literas mediante compartimentos independientes con dos camas, lo que trasmite una sensación de cierta privacidad.





Además, dispone de una sencilla y funcional sala de descanso, siempre de agradecer el disponer de un espacio donde poder compartir el tiempo con otros peregrinos.





Una vez atendido en el centro sanitario, donde me confirman que la evolución es la correcta, me despido y agradezco la atención, ya con la herida revisada y un nuevo vendaje.

Es la hora de comer, así que me encamino hasta un establecimiento recomendado, se trata del bar La Campanilla, un clásico de la sencilla y buena comida en las proximidades del albergue, todo un lujo para el peregrino.

Regreso al albergue para descansar un rato y aprovecho posteriormente la tarde para comprar unas chancletas que me permitan relajar el pie dañado al finalizar las etapas.

Aprovecho para visitar la Iglesia de Santiago y sellar la Credencial. Esta iglesia es también conocida como de Santo Domingo, ya que entre 1614 y 1834 funcionó como iglesia del convento de los dominicos que se ubicó en este barrio. Su construcción data del siglo XI, siendo en 1088 cuando el Obispo ordena reconstruir la antigua iglesia de Santiago que se encontraba en ruinas por una invasión sarracena, sirviendo sus ruinas de base para el actual templo románico.

Posteriormente visito el Museo Diocesano, situado en la Catedral de San Pedro, que ofrece una reducción del 50% en el precio de la visita a peregrinos.

El edificio de la catedral, puede considerarse uno de los monumentos más importantes del arte románico español. Su construcción se realizó en dos épocas bien diferenciadas.

El primer periodo entre 1077 y 1082 con el reinado de Sancho Ramírez y el obispado de su hermano el infante García.

El segundo periodo entre 1104 y 1130, durante el reinado de Sancho I el Batallador y como obispo Esteban de Huesca.







En 1790 se modifica la disposición de los tres ábsides por un ábside semicircular central, dejando en pie el situado en la zona sur. Este nuevo ábside se decora con pinturas realizadas entre 1792 y 1793.

El motivo de la construcción de este ábside algo desproporcionado, tenía como objetivo acoger el coro, que no llegó a colocarse hasta 1919. En la cabecera se haya un órgano monumental que data de 1860.







Finalizada la visita a la Catedral, regreso en dirección al albergue por la calle Mayor, teniendo ocasión de contemplar el edificio que alberga el ayuntamiento de Jaca, construido en 1544, en pleno Renacimiento, presentando en la planta una magnifica portada que muestra el esplendor del estilo plateresco presidida por el escudo de la ciudad.







Ya de regreso al albergue descubro que no llevo el chubasquero, imprescindible para el Camino, lo que me supone recorrer todos los lugares que había visitado, descubriendo finalmente que lo olvidé en la Iglesia de Santiago y que por suerte se mantiene abierta debido a la actuación de una agrupación coral. Ya con la satisfacción de haber recuperado una prenda imprescindible para esta época y la zona por donde debo caminar, de regreso al albergue tomo unos pinchos para cenar y me retiro a descansar.

Mi sugerencia: Etapa corta para disfrutar del fabuloso valle del Aragón.

Albergues de la Etapa y otros alojamientos:

Castiello de Jaca:
-Albergue A´Noguera
    Localización: Calle Santiago, 13
    a 250 metros a la derecha del Camino y 600 metros antes de Castiello de Jaca
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+33) 693 00 61 86

- Hotel El Castiello de Jaca
    Localización: Avenida de Francia, 4
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 974 350 045 / (+34) 974 350 008



Entre Castiello de Jaca y Jaca:
- Hotel Charle
    Localización: Carretera Francia, km. 648
    Junto al Camino y 2,0 Km antes de Jaca
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 974 360 097 / (+34) 608 596 058



Jaca:
-Albergue de Peregrinos de Jaca
    Localización: Calle Conde Aznar, 9
    350 metros al sureste de la Catedral
    Propiedad: Municipal y Gestión: Municipal
    Tel.: (+34) 974 36 08 48

-Albergue Casa Mamré
    Localización: Calle Arco, 1
    160 metros al sureste de la Catedral
    Propiedad y Gestión: Iglesia Evangélica
    Tel.: (+34) 974 36 32 71 / (+34) 628 40 66 87

-Albergue Hostel Jaca
    Localización: Avenida Perimetral, 2
    750 metros al suroeste de la Catedral
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 974 36 05 36



-Hostal Paris
    Localización: Plaza de San Pedro, 5
    Junto a la Catedral
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 974 361 020

- Skipass Hostal*
    Localización: Calle Mayor, 57
    350 metros al sureste de la Catedral
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 974 36 39 54



- Hotel Ciudad de Jaca*
    Localización:Calle Sancho Ramírez, 15
    350 metros al sureste de la Catedral
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 974 364 311



- Hotel Pradas**
    Localización: Calle Obispo, 12
    Junto a la Catedral
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 974 361 150

- Hotel Mur**
    Localización: Calle Santa Orosia, 1
    110 metros al oeste de la Catedral
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 974 360 100

- Hotel El Acebo**
    Localización: Calle Echegaray, 11
    120 metros al sur de la Catedral
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 974 363 410

- Hotel Jaqués**
    Localización: Calle Unión Jaquesa, 4
    210 metros al sur de la Catedral
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 974 35 64 24

- Hotel La Paz**
    Localización: Calle Mayor, 41
    300 metros al sureste de la Catedral
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 974 360 700

- Hotel Las Nieves **
    Localización: Avenida Francia, 13
    300 metros al norte de la Catedral
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 974 36 01 00

-Hotel A Boira**
    Localización: Calle Valle de Ansó, 3
    600 metros al noreste de la Catedral
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 974 363 528 / (+34) 974 363 848



- Gran Hotel de Jaca***
    Localización: Paseo de la Constitución, 1
    350 metros al suroeste de la Catedral
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 974 360 900

- Hotel Conde Aznar***
    Localización: Paseo de la Constitución, 3
    400 metros al suroeste de la Catedral
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 974 361 050