EL CAMINO FRANCES (pulsar sobre cualquiera de las imágenes para ampliarlas)






Día 16º: Hontanas - Castrojeriz:



El día amanece frío aunque con un precioso cielo azul, son las siete de la mañana, así que me aprovecho de que el recorrido hasta Castrojeriz es bastante corto y disfruto de un ligero desayuno en la barra del coqueto bar del Albergue El Puntido.

Se han puesto en Camino la joven pareja japonesa y coincido en el desayuno con la chica alavesa y el belga, aquí recibo toda clase de explicaciones por parte del belga sobre el tipo de saco de dormir más idóneo, todos los días son para aprender. El belga resultó ser militar en su país y era un gran conocedor de España y sus Caminos que habitualmente recorre todos los años en algunos de sus tramos, así que su asesoría en cuanto a equipamiento fue toda una agradable experiencia de la que tomo buena nota con el fin de adecuar sobre todo mi saco de dormir a las características apropiadas, en lugar de enorme saco que transporto, no solo por su volumen sino también por su peso.

Una vez terminado el desayuno y situando mi orden de salida como intermedia en relación con el resto de peregrinos hospedados en el albergue, me despido de Hontanas a través de su calle Real que me saca de la población y nada más abandonarla, se cruza la carretera principal que nos llevaría hacia Castrojeriz tomando el desvío de la derecha consistente en una vía de tierra que discurre paralela a la citada carretera, pero lo suficientemente separada para no ser molestado ni por infrecuente tránsito de algún vehículo que por allí discurre de manera esporádica.

Se agradece la temperatura, aunque fresca, pero maravillosa para caminar a estas horas recibiendo los rayos de un sol suave al que todavía le faltan algunas horas para llegar a su zenit. El paseo es para disfrutar, apreciando incluso como pequeñas bandadas de perdices corretean por los sembrados comandadas cada una de ellas por la perdiz a la que siguen su familia de perdigones.





Trascurridos cuatro kilómetros retorno a la carretera asfaltada y que ya inexcusablemente me conducirá hasta Castrojeriz. No obstante dentro de la soledad de estos inmensos campos aun encontramos lugares tan insólitos como pueden ser las maravillosas ruinas del antiguo Monasterio y Convento de San Antón.







Aquí, por desgracia, tenemos una muestra de lo que nuestra civilización es capaz de hacer con algo tan maravilloso, comenzando por su estado de abandono y utilización temporal como Albergue de peregrinos a pesar de sus precarias condiciones y continuando por la barbaridad tan tremenda de mantener la carretera a través de sus dos imponentes arcos ojivales. De todas formas me sigue maravillando como todavía se mantienen sus formas erguidas a pesar del maltrato a la que nuestra forma de hacer le somete.







Como muestra solo observar las arquivoltas de las portadas ejemplo típico de las abocinadas portadas góticas y románicas (hoy tapiadas) conformando un excepcional pórtico en el que verdaderamente se ha “bordado” la piedra ¡¡Cuanta belleza olvidada…!!







Este convento se construyó por iniciativa del rey Alfonso VII en el siglo XII (año 1146) y desde su construcción destacó por su atención al peregrino por la Orden de San Antonio, aunque su declive surgió entre los siglos XVIII y XIX con el abandono definitivo de la Orden que se suprimió en 1789 por la Bula de Disolución dictada por Pío VI y Carlos III pasó su gestión a manos privadas.

En la actualidad existe un arrendatario, Ovidio Campo, que llegó a un acuerdo con Eliecer Díez Temiño propietario del antiguo edificio y algunas hectáreas de terreno contiguas desde hace aproximadamente unos 20 años, cediéndoselo durante un periodo de 33 años a Ovidio, quien ha conseguido adecentar el lugar y rehabilitar tres cobertizos de la antigua iglesia que se habían convertido en improvisados palomares para transformarlos en un auténtico refugio de peregrinos. (Fuente: Diario de Burgos del 31 de mayo de 2005)

Con la nostalgia de la grandeza y esplendor que en épocas pasadas hubo de tener este Convento del que todavía resalta su configuración arquitectónica, lo dejo a mis espaldas y continúo mi caminar hacia Castrojeriz.





Desde la lejanía, apenas cuatro kilómetros, ya se divisa perfectamente al fondo la población de Castrojeriz a las faldas del cerro que custodia el castillo que lleva su nombre, así como la colosal figura de su Colegiata.





La mañana avanza y son once horas cuando accedo a Castrojeriz y más concretamente al recinto dela Colegiata de la Virgen del Manzano, que está a la misma entrada.





La colegiata de la Virgen del Manzano se comienza a edificar en 1214 en estilo románico ojival y ya en el siglo XV se cambian todas sus bóvedas al estilo gótico, sufriendo la reforma más profunda se realizó en el siglo XVIII con la construcción de la capilla de la Virgen del Manzano, la elevación de la torre, un nuevo ábside y la cripta para el enterramiento de los condes. Actualmente conserva en su interior el museo del Arte Sacro. Dada la época y el horario de apertura para el público me imposibilita el poder contemplar las interioridades de este monumento.





Antes de abandonar el recinto de la Colegiata coincido con dos chicas de Huesca que también hicieron el fin de etapa en Hontanas y estuvieron hospedadas en el Albergue Hospital de Peregrinos San Juan, donde me llamó la atención su presencia debido a que una de ellas estaba tratando sus pies que presentaban un aspecto deplorable sentadas a la puerta del albergue. Efectivamente son ellas que me comentan tener como objetivo llegar a Frómista, pero el estado de los pies se agravaba por momentos, así que en su compañía nos adentramos en Castrojeriz recalando en La Taberna, célebre lugar por su sencilla y fenomenal oferta gastronómica que me habían recomendado y que además dispone de alojamiento. Allí finalmente decidirían si alojarse o utilizar algún medio de transporte que les traslade hasta Frómista. Así que me despido de ellas mientras degustan una fenomenal morcilla de Burgos ya con la decisión tomada de utilizar algún medio de transporte.





Es media mañana y después de analizar las distintas opciones de hospedaje, no todos los albergues están abiertos en esta época, me decido por una habitación individual con cuarto de baño incorporado en el modesto pero familiar Hostal El Mesón de Castrojeriz, en pleno centro de esta población con algo más de ochocientos habitantes, ¡¡acierto pleno!!

La atención en recepción por uno de los hermanos propietarios, excelente, mi pensamiento era pernoctar dos noches con el fin de visitar la diversidad monumental de que dispone la población, mas al comentar mi intención con gran amabilidad me informó que en esta época del año la mayoría de los monumentos estaban cerrados, pero podía aprovechar todavía por la mañana para visitar la Iglesia de San Juan y por la tarde el Convento de las Clarisas, a algo más de un kilómetro de distancia y que de todas formas podría visitar el resto de la población tranquilamente. Fui obediente y nuevamente acerté.

Esta población, de origen incierto, puesto que se le atribuyen diferentes nombres hasta la época romana en que la pacificación de España por Augusto dio paso al asentamiento de las diferentes tribus dedicándose a la agricultura y ganadería. Durante la época medieval, Castrojeriz era de los principales condados castellanos, siendo sus tierras escenario de numerosas batallas durante la época de la dominación árabe.

Esta ciudad siempre tuvo una especial relevancia en el Camino de Santiago, fundamentalmente cuando al establecerse como frontera el río Duero durante la reconquista castellana dando seguridad a estas tierras y el descubrimiento de la tumba del Apóstol Santiago motivo que originó el inicio a las peregrinaciones.





Después de acomodarme en la habitación del Hostal y decidido a visitar la Iglesia de San Juan antes de que cierren su acceso me encamino hacia ella. Realmente estoy solo ante su sencillo acceso que denota un claro aspecto castrense de iglesia-fortaleza.

A la puerta sentado se encuentra Vicente, sacristán, enfrascado en la tarea de reparar un conector eléctrico, que muy amablemente me permite el acceso al recinto sagrado.





La Iglesia construida en el siglo XVI por el mismo arquitecto de las catedrales de Salamanca, Plasencia y Segovia, Rodrigo Gil de Hontañón en un estilo gótico alemán con sus tres naves a la misma altura de su nave central.





El coro, alzado al fondo frente al altar mayor, con su bóveda igual al resto de las existentes, con nervaduras que extienden a modo de palmeras, con un rosetón de fondo conformado por un soberbio ejemplar de estrella de cinco puntas.





A mi salida de la Iglesia, allí continua Vicente enfrascado en su componenda eléctrica por lo que me ofrezco a prestar mi colaboración que afectuosamente es aceptada y así entre destornillador y cable escucho totalmente absorto las mil y una historias narradas por Vicente como gran conocedor y “guardián” del templo, aunque nada pudo hacer porque no lo vivió pero si rememora la anécdota que se cuenta de la desaparición de un reloj oculto entre las piernas de una chica.

Decido continuar mi visita a Castrojeriz encaminándome hacia la Plaza Mayor en cuyas aledaños se ubica el Albergue Municipal de San Esteban, un moderno y sencillo edificio de reciente construcción que amablemente me es mostrado, donde se rememora la persona de José, que gestionó este albergue y que desapareció tristemente en accidente ferroviario en 2006.





De nuevo me encamino hacia La Taberna con el fin de ya de una forma tranquila tomar una cerveza y una vez allí descubro que en una de las mesas se encuentra David, compañero de litera y albergue en Hontanas, así que me uno a él y degusto la cerveza mientras comentamos la evolución de la etapa. Aquí pude apreciar la grandeza del Camino y la sencillez de sus gentes. Durante nuestra conversación y como continuación de la mantenida la noche anterior, le pregunto si ha tenido posibilidad de sacar dinero de su cuenta bancaria para normalizar su economía, pero resulta que hoy es festivo y tiene necesidad de acceder físicamente a una determinada entidad bancaria que no existe en esta localidad, ya que al no disponer de tarjeta de pago, se había confiado con la dotación que llevaba, así que continuará hasta Frómista. Ante esta situación y los únicos cinco euros de los que dispone me ofrezco a hacerle un modesto préstamo que me puede reembolsar depositando esa cantidad al día siguiente en el albergue de Frómista donde en un par de días pienso yo llegar, puesto que en mi caso esa noche pernoctaré en Castrojeriz. No hubo forma humana de convencerle y solo pude conseguir que me aceptase la invitación de un modesto bocadillo mientras degusté mi cerveza. David, eres un “tío” fenomenal y allá donde te encuentres con tu juventud y dedicación al mantenimiento de las máquinas quitanieves por el noreste peninsular, siempre triunfarás por tu nobleza y sencillez, además de la coincidencia de tus raíces jiennenses con las mías propias. A mi regreso al Mesón del Hostal en que me hospedo, observo la presencia de algunos nativos ante la barra tomando el aperitivo, así antes de pasar al comedor tomo también un aperitivo en la barra del bar y termino compartiendo conversación con Manuel “El Cordobés”, cuyo imborrable acento denota su procedencia, bueno realmente mas que compartir escucho su personal historia respecto a la numerosa familia de la que procede, dieciséis hermanos, de los cuales cinco residen en Castrojeriz pero que mantienen la memoria viva de su origen con la añoranza de su tierra sin quitar un ápice del aprecio a estas tierras y sus gentes que le han permitido integrarse en una nueva y mejor forma de vida. Paso al comedor y quedo impresionado por su capacidad y perfecta presentación, no podía imaginar que en medio de estos páramos pudiese existir este tipo de Mesón, pero después de tomar conciencia de la realidad y a pesar de mis tres días en Camino tan solo me encuentro a unos pocos minutos en coche desde Burgos, ahora lo comprendo, pero ahora sigo comprendiendo como el Camino te abstrae y aleja de la monotonía informativa diaria y del quehacer rutinario. La comida sensacional dentro de la abundancia y sencillez castellana, una buena ensalada que hizo compañía a una excelente piernecilla de cordero lechal, toda una experiencia de excelencia culinaria y así lo manifesté a la persona que me atendió.





Ya bien entrada la tarde después de haber dado buena cuenta de la comida, decido acercarme paseando al Monasterio de Santa Clara que se encuentra a un par de kilómetros, edificio que los franciscanos dejaron cuando decidieron cambiar a otro lugar, por lo que la congregación clarisa que se encontraban en Tablín optaron por trasladarse, con la aprobación de las autoridades eclesiásticas, hecho que se produjo en 1326.

Su iglesia del siglo XIV es de carácter ojival, con una sola nave según el estilo conventual, presidiendo el templo una hermosa talla de la Inmaculada del siglo XVIII.





Estas monjas clarisas con la vida monástica de clausura, continúan manteniendo su independencia física del mundo que les rodea y como único punto de contacto, el torno, a través del cual podemos acceder a la adquisición de sus delicados productos de confitería, tales como “Puños de San Francisco”, “Clarianas”, “Angelinas”, “Bizcochos de Santa Clara” y otros muchos más.





De regreso a Castrojeriz con las últimas luces de la tarde que adornan el monasterio con un dorado respetado hasta por alargada sombra de los árboles, ofreciendo una visión singular.





En Castrojeriz intento al menos conocer aunque sea exteriormente la iglesia de Santo Domingo puesto que en esta época está cerrada debido a unas obras de remodelación de la techumbre. Es de un estilo gótico aunque sus bóvedas son del siglo XVIII.

La portada, posiblemente la pieza más destacada del conjunto arquitectónico, de un estilo gótico plateresco español de la segunda mitad del siglo XVI.





Aprovecho para regresar hacia el hostal haciendo una pequeña parada en el Albergue Municipal compartiendo unos minutos con el hospitalero y posteriormente con un peregrino, Rogelio, quien en su anterior salida al Camino acompañado de su hija hubo de dejarlo por un problema en una pierna de manera que lo ha retomado con nuevas ansias aunque mucho más prudente en el caminar y en la forma aceptar el Camino.

Continúo mi ruta hacia el hostal no sin antes proveerme de algún avituallamiento para mañana y como la población es pequeña coincido con uno de los dueños del Hotel acompañado de esposa e hija en edad de “chuches” a la que están regalando estos productos que hacen su felicidad.

Además del Mesón de Catrojeriz y a sus aledaños, disponen de otro hotel llamado La Posada de Castrojeriz, ubicado en una casona del siglo XVI que en su tiempo hizo de posada para los caminantes y hoy, totalmente restaurada, ofrece un lugar para el descanso en un entorno verdaderamente cuidado.

Ya en el hostal, decido cenar algo suave en el comedor del Mesón y retirarme a mi habitación a una hora prudente, pues realmente siguiendo los sabios consejos de Oscar y Andrés (hermanos y dueños del Hostal) me ha dado tiempo de poder visitar los lugares más emblemáticos de Castrojeriz que estuviesen abiertos, así que mañana tengo pensado poner rumbo hacia Frómista o a cualquier lugar en esa dirección.





Albergues de la Etapa y otros alojamientos:

Entre Hontanas y Castrojeriz:
-Hospital de Peregrinos de San Antón
    Localización: Convento de San Antón (3,5 Km antes de Castrojeriz)
    Propiedad y Gestión: Privada
    Inaugurado en Julio de 2002



Castrojeriz:
-Albergue Municipal de San Esteban
    Localización: Plaza Mayor s/n
    Propiedad y Gestión: Ayuntamiento de Castrojeriz
    Tel.: (+34) 947 37 71 13
    Inaugurado en Septiembre de 2009

-Albergue Refugio Tradicional de San Juan
    Localización: Calle Cordón, 7
    Propiedad: Municipal; Gestión: Asociación de Amigos de los Refugios
    Tel.: (+34) 947 37 71 13 / (+34) 947 37 74 00
    Inaugurado en 1987; Reformado en 1999

-Albergue Ultreia
    Localización: Calle Real de Oriente, 77
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 947 37 86 40
    Inaugurado en Marzo de 2014

-Albergue de Peregrinos Casa Nostra
    Localización: Calle Real de Oriente, 52
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 947 37 74 93
    Inaugurado en 2007

-Camping Camino de Santiago
    Localización: Calle Virgen del Manzano, s/n
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 947 37 72 55 / (+34) 658 96 67 43
    Inaugurado en 2007

-Albergue Rosalía
    Localización: Calle Cordón, 2
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 947 37 37 14
    Inaugurado en Marzo de 2016

-Albergue Orión
    Localización: Avenida Colegiata, nº 28
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 649 48 16 09
    Inaugurado en 2016

-Hostal Mesón Castrojeriz**
    Localización: Calle Cordón, 1
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 947 37 86 10 / (+34) 947 37 74 00

-Pensión La Taberna
    Localización: Calle Real de Oriente, 43
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 947 37 76 10

-Bar Hostal El Manzano
    Localización: Calle Colegiata, s\n
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 620 78 27 68

-Casa Rural La Mora Cantana
    Localización: Avenida Colegiata, nº 4
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 670 98 15 50 / (+34) 654 01 99 67

-Casa Rural El Veredero
    Localización: Real de Oriente nº 72
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 696 98 53 23

-Hotel Rural La Cachava**
    Localización: Calle Real de Oriente, 83
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 947 37 85 47

-Hotel Iacobus**
    Localización: Paseo Puerta del Monte, 3
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 947 37 86 47 / (+34) 607 92 21 27

-Posada Emebed***
    Localización: Plaza Mayor 5
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 947 377 268 / (+34) 616 80 24 73

-Hotel La Posada***
    Localización: Calle Landelino Tardajos, 5
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 947 37 86 10