EL CAMINO FRANCES (pulsar sobre cualquiera de las imágenes para ampliarlas)






Día 20º: Carrión de los Condes - Lédigos:



La noche discurre relajadamente con la comodidad de una cama en lugar de litera, no obstante la hora ponerse en pie es la habitual, así que antes de que amanezca ya estamos preparados.

Acompañados por la peregrina alemana de la Selva Negra que finalmente escuchó nuestras sugerencias, dejamos el albergue y nos encaminamos por la Plaza Conde de Garay hacía el Bar España que está en las proximidades y tiene en su misma puerta la parada de los autobuses interurbanos en esta Plaza de Piña Merino que es continuación de la anterior.

Como hay margen de tiempo tanto para la salida del autobús como para que amanezca nos despedimos de nuestra acompañante mediante un copioso desayuno con bollería que a todos nos ayudará, a la vez que deseamos tenga una rápida y perfecta recuperación y… todo parecían despedidas porque también coincidimos con nuestras amigas Lucía y Rosa que asimismo estaban a la espera del autobús que las pondrá rumbo a casa, así que ¡¡Buen Camino!! a todas que nosotros intentaremos continuar el nuestro.

Desde aquí tomamos la calle Santa María que nos llevará todo recto hasta la Plaza del Ayuntamiento a cuya entrada se encuentra la Iglesia - Museo de Santiago, de bella estampa románica de mediados del siglo XII.





Presidiendo la plaza se encuentra el edificio sede del Ayuntamiento todavía con las ayuda de la iluminación nocturna puesto que el día se presenta totalmente nublado aunque sin señales de lluvia.







Desde aquí por la calle de José Antonio y continuando por la calle Esteban Collantes hasta el cruce con Piña Blasco, que tomaremos a la izquierda de nuestro sentido de marcha, hasta desembocar en el puente que nos permite salvar el río Carrión saliendo definitivamente de la ciudad.







A escasa distancia del centro de la población, aunque por la denominada calle San Zoilo todavía área urbana, se encuentra el Monasterio de San Zoilo, cuya primera comunidad, posiblemente mozárabe, lo tenía bajo la advocación de San Juan Bautista hasta que en 1077 cuando entró la comunidad benedictina se encomendó a San Zoilo. La fachada occidental es románica mientras que la fachada del lado norte es barroca, disponiendo también de un impresionante claustro plateresco. En la actualidad este grandioso monumento se ha reconvertido en maravilloso hotel.







Llegamos a una primera rotonda por la que cruzamos la CL-615 y continuaremos recto durante otros 700 metros en que cruzamos la N-120 para continuar por la carretera local de Villotilla, muy bien asfaltada pero estrecha y sin apenas arcenes durante 3,7 km durante los que se debe ir con sumo cuidado debido al peligro del tráfico aunque por suerte bastante escaso. A estas horas comienza a aparecer el cielo azul entre las densas nubes bajas que lo tienen oculto.





La belleza de los campos a medida que los rayos de sol se van haciendo visibles se muestra en todo su esplendor en la inmensidad de sus extensas siembras y la placidez de las cigüeñas disfrutando de la mañana.





Al final de esta inmensa recta, únicamente perturbada por unas edificaciones dedicadas a las labores agrícolas que originan una pequeña curva a la izquierda, llegamos a un cruce en el que abandonamos el asfalto para pasar a recorrer un tramo original de la llamada Vía Aquitana, calzada romana que unió Burdeos con Astorga y que después de 2000 años se sigue conservando.





A partir de aquí hemos de enfrentarnos a casi 12 solitarios kilómetros en una inmensa recta de la planicie palentina carente de sombras salvo algún árbol aislado en medio de este secarral en el que las pocas aguas estancadas en las regueras hacen la delicia de todo tipo de mosquito lo que hace aún más penoso el transitar del peregrino. Así que aprovechamos la única sombra de un solitario árbol para hacer un breve descanso pero atacados por los mosquitos.





A 1,8 km del inicio de esta calzada romana existe una posible zona de descanso, pero en nuestro caso pasamos de ella dado el estado de abandono y suciedad que sufría en esta época. Después de otros 2,4 km más observamos los restos de un posible “chiringuito” que teóricamente abre en épocas de mayor afluencia de peregrinos.

Continuamos nuestro caminar coincidimos con algún que otro peregrino que también intenta cruzar esta inmensa llanura sin fin ni objetivo en el horizonte visible.



Han trascurrido casi tres horas desde que iniciamos la calzada romana de la Vía Aquitana cuando comenzamos a vislumbrar una torre campanario de iglesia que entendemos pertenece a Calzadilla de la Cueza, pero nuestra sorpresa es grande cuando al llegar a su altura observamos que no existe iglesia junto al campanario sino un cementerio.

Pero todo tiene sentido en estas inmensas llanuras, ya que la torre de la iglesia y campanario también tienen como objetivo en estas tierras el ser una referencia para la orientación, de ahí que en este caso se haya construido en un altozano junto al cementerio en distinto emplazamiento del cuerpo de la iglesia que se encuentra en el núcleo urbano en la zona del pequeño valle.





Es el mediodía pasado cuando hacemos la entrada en Calzadilla de la Cueza y nos encaminamos directamente al Albergue privado Camino Real y único que en estas fechas existía que además dispone de Hostal y bar restaurante en medio de esta soledad, así que a pesar de lo avanzado de la hora degustamos unas cervezas con unas raciones de jamón y queso.





En esta pequeña población plenamente dependiente de la agricultura, pude contemplar las enormes máquinas que se utilizan para las labores de sus inmensas llanuras fuera de cualquier tamaño por mí hasta ahora conocido.

Según dejamos esta pequeña aldea pudimos contemplar la Iglesia de San Martín y como una sombra apareciendo por una de sus esquinas se puede apreciar la torre campanario que se encuentra alejada pero intentando formar un todo con el edificio eclesiástico.





Recientemente, a principios de 2014 se ha inaugurado un nuevo albergue en este caso Municipal, por lo que ya existe posibilidad de elección a la hora de hospedarse.

Dejamos atrás Calzadilla de la Cueza para ya casi directamente incorporarnos a la N-120 donde por suerte y el buen hacer, en su margen izquierdo dispone de una pista exclusiva para los peregrinos que evita la dureza del asfalto aunque con pequeños árboles plantados a los que posiblemente en un futuro se pueda agradecer su sombra.

A través de inmensas rectas y con la proximidad de la N-120 intentaremos cubrir la distancia que nos separa de seis u ocho km bien sea el punto de destino Lédigos o Terradillos de los Templarios, todo dependerá de nuestro estado físico y mental en el tramo final.

A 4,3 km de Calzadilla encontramos una pequeña Zona de Descanso aunque en la otra vertiente de la carretera con pocos y menudos árboles.

Definitivamente optamos por quedarnos en Lédigos, ya que el sol se deja ver en todo su esplendor y después del copioso y tardío desayuno el caminar en mi caso se me hace pesado y estoy deseando llegar al primer punto en que realmente pueda descansar.

El albergue es privado y se llama El Palomar, solo somos seis peregrinos y optamos por una habitación con dos camas, no obstante hacía un frío respetable. Tomamos algo de comer en el propio bar del albergue, unos huevos con patatas y chorizo, pues no existe ningún otro establecimiento en esta pequeña población, bueno realmente hay una pequeña tienda de comestibles pero que en esta época del año está cerrada.

La tarde en este tranquilo y casi deshabitado pueblo trascurrió plácidamente haciendo incluso una visita al exterior de su Parroquia del Apóstol Santiago, reformada en el siglo XVII, que se encuentra en la cima de la colina de la parte alta de la población.

Pronto llega la noche y me encontraba algo destemplado, así que tomé de cena una sopa calentita que lo único que me originó en contra de mi creencia fue un malestar mucho mayor.

A partir de este momento la noche se alteró totalmente para mí, pues trascurrió en un continuo deambular de la habitación al baño a través de unos pasillos en los que el frío te terminaba de despertar de súbita manera. ¡Mala noche se presentaba…!





Albergues de la Etapa y otros alojamientos:

Calzadilla de la Cueza:
-Albergue Municipal de Calzadilla de la Cueza
    Localización: Calle Mayor, 1
    Propiedad y Gestión: Ayuntamiento de Cervatos de la Cueza
    Tel.: (+34) 670 55 89 54
    Inaugurado en Marzo de 2014

-Albergue Privado de Camino Real
    Localización: Calle tras Mayor Cacu, 8
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 979 88 31 87 / (+34) 662 55 14 86

-Hostal Camino Real
    Localización: Calle tras Mayor Cacu, 8
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 979 88 31 87



Lédigos:
-Albergue El Palomar
    Localización: Calle Ronda de Abajo, 23
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 979 88 36 14 / (+34) 979 88 36 05

-Albergue La Morena
    Localización: Calle Carretera, 3
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 626 97 21 18 / (+34) 979 06 50 52 / (+34) 655 87 73 05
    Inaugurado en Julio de 2015