EL CAMINO FRANCES (pulsar sobre cualquiera de las imágenes para ampliarlas)






Día 6º: Los Arcos - Viana:



La etapa de hoy supone recorrer unos veinte kilómetros, así que iniciamos la mañana de manera que antes de las ocho horas ya estamos dispuestos en la puerta del hotel.





Como no estaba previsto el desayuno en el hotel, por parte de los propietarios nos habían preparado unas frutas y algún otro complemento que nos permitiese iniciar la mañana con algo de alimento, aunque no obstante a estas horas pudimos desayunar en otra cafetería que ya estaba abierta en las proximidades de la Plaza del Coso.

Continuamos la señalización del Camino hacia la plaza de Santa María, lo que nos permite contemplar la maravillosa portada plateresca de la Iglesia de Santa María. Abandonamos la plaza a través del Portal de Castilla







y después de cruzar por el puente el río Odrón,







estamos definitivamente en ruta a través de la calle Ruta Jacobea que aunque forma parte del casco urbano, tiene la tranquilidad suficiente para caminar alejándonos de Los Arcos.

La marcha de los peregrinos es un goteo continuo, bien de forma individual o conformando pequeños grupos. Nos anteceden en nuestra marcha un trio compuesto por una pareja de extranjeros de los que desconozco su nacionalidad y una chica brasileña.







A nuestras espaldas va quedando el despertar de esta bonita población de Los Arcos, siempre con la esbelta torre de la iglesia de Santa María que te permite orientarte desde la lejanía y oteando ya en el horizonte la torre de otra población hacia la que nos encaminamos, estas torres son verdaderos vigías y puntos de orientación tan sencillos como importantes.





La tranquilidad de la mañana con un tiempo meteorológico agradable y sin expectativas de que empeore, anima a caminar. Nuestro paso por las puertas del Campo Santo, siempre transmite, al menos a mi, una sensación respetuosa de paz y tranquilidad. El frontispicio de encima de su puerta de entrada recoge una frase que te hace meditar….





Finalizamos nuestro recorrido por la bonita calle Ruta Jacobea, con su pista asfaltada y entre arboles que dejan escapar entre sus hojas los incipientes rayos solares, para adentrarnos en una pista de tierra, mucho mas cómoda para nuestro pies.





La orografía del valle y sus siembras ofrecen un paisaje más agradable y refrescante que el realizado en las dos etapas anteriores, lo que anima a seguir caminando con las maravillosas vistas de los campos con el fondo de montañas.





Hay momento que en el caminar te encuentra plenamente rodeado por los vigorosos sembrados que te encierran entres sus verdes tallos y te encuentras como flotando sin necesidad de camino,



solo referenciado por las altas torres de las parroquias que nos circundan.





La presencia de personal trabajando las viñas en este horario todavía mañanero junto al permanente tráfico de peregrinos, aporta otra sensación de compañía aunque cada uno con su cometido, pues es la época de revisar y acomodar los viñedos con su nueva forma de elevación y formación sobre alambradas regulables verticales que propician una mejor producción y facilitan su recolección.





Encontramos nuevos compañeros, en este caso un chica acompañada de su perro “peregrino” que de forma incansable a pesar de su edad entrada en años, sigue, cuida y acompaña a su amiga, en estos momentos también les acompaña un chico con quien ha coincidido a la salida de Los Arcos. Nos relata que la compañía del perro le ha ocasionado experiencias desagradables para su alojamiento en algunos albergues, los menos, pero que le ha obligado en ocasiones a optar por dormir a la intemperie por tal de no dejarlo abandonado, ciertamente va preparada para estas posibles vicisitudes. Para Yuli ha sido un encuentro feliz que le recuerda a su “amiga” que ha quedado en casa.





Poco a poco nos vamos acercando ya por carretera a Sansol, bonito pueblo en la cima de una suave colina,





donde aprovechamos la existencia de unos bancos para un breve descanso y vamos compartiendo el lugar con los distintos peregrinos que se aproximan.





Se tiene conocimiento de la existencia de esta población en escritos de abril de 1176, aunque en la actualidad con muy poca densidad de población. Destaca su iglesia de San Zoilo, barroca del año 1704 que ha aprovechado estructuras anteriores, con una pila bautismal del siglo XVI.





A menos de un kilómetro se encuentra Torres del Río, nada más salir de Sansol a través de la carretera, aparece un desvío a mano izquierda desde el que se divisa perfectamente la ubicación y distribución de Torres del Río,





al tomarlos se inicia un descenso por una senda estrecha que nos acorta el recorrido,





nos encontramos ante la población de Torres del Río a la que accedemos después de cruzar un rio Mariñanas que riega las hortalizas de este bonito valle, en la que nos adentramos cuando van a ser las diez de la mañana.





Lo primero que encontramos fue un pequeño pero bien dotado establecimiento de ultramarinos con sus sillas en la puerta, de ahí que aprovechemos la ocasión para complementar nuestras “talegas”, siendo un buen sitio para alimentarnos plácidamente sentados en esta insospechada terraza.





Es digna de mención su iglesia del Santo Sepulcro del románico navarro del siglo XII, con su planta octogonal y una original cúpula con ocho arcos que se entrecruzan formando una estrella. Su aspecto centralizado puede ser debido tanto a su advocación al Santo Sepulcro como a su posible utilización como cementerio. Actualmente no se realizan actividades de culto, siendo visitada y contemplada por su bella configuración arquitectónica.





En cuanto a la iglesia parroquial de San Andrés, una obra gótico – renacentista de los siglos XVI – XVII en forma de cruz latina, con una pila bautismal del siglo XVI y un crucifijo popular de hacia 1600. A nuestro paso y a estas horas no podemos acceder a ella por estar cerrada aunque continúe abierta al culto con su misión parroquial.

Continuando nuestro paso a través de la población con su empinada cuesta, se hace sentir su ambiente peregrino del Camino de Santiago, siendo un lugar a veces contemplado como final de etapa, lo que motiva la existencia de varios albergues en la villa.

Al superar la colina en torno a la cual se distribuye la población, tomamos una pista verdaderamente mimada en su estructura con un suelo adoquinado





que nos lleva a desembocar en una pista agrícola de tierra blanca que nos irá conduciendo ya por tierras de cultivo donde comienzan a predominar los viñedos.





Aquí hemos de prepararnos, a pesar de que la distancia a Viana es algo mas de diez kilómetros, no debemos precipitarnos, las continuas subidas y bajadas a través de pistas y toboganes que nos van librando de tener que transitar por la carretera N-111, aunque no impiden que hayamos de cruzarla en varias ocasiones, nos pasarán factura al final de la etapa.

Ahora transitamos a través de una pista que empeora por momentos con bastante piedra suelta y polvorienta, con subidas y bajadas





Vamos dejando a nuestras espaldas Torres del Río, destacando sobre la colina su señal sobresaliente de la torre campanario de la iglesia parroquial de San Andrés,





El camino se va estrechando y endureciendo el ascenso, volvemos a caminar paralelos a N-111 por su margen izquierda durante medio kilómetro, momento en que la cruzamos para continuar el ascenso





que finalmente termina coronando una colina plantada de olivos donde nos permitimos un pequeño descanso.





Caminando también de forma paralela a la carretera por su margen derecha, pasando por una zona boscosa que nos deja ante la ermita de la Virgen del Pollo. Lógicamente se encuentra cerrada.





A pesar de haber casi superado el punto mas alto de la jornada, aún queda un tramo algo mas elevado que finaliza nada mas cruzar la carretera NA-7026, momentos en que comienza un descenso bastante complicado en forma zigzagueante, lo que permite ir salvando la pendiente. Con el descenso casi finalizado nos obliga a realizar una breve parada para revisar el calzado y evitar que los cordajes se aflojen hasta llegar al barranco de Mataburros.





Ya prácticamente en el valle, la senda se hace mas amplia y regular, acompañando el paisaje con su vegetación a ambos lados del trayecto que dulcifica en parte el caminar





hasta salir a campo abierto con sus frutales, vides y agua abundante.





Motivo por el que decidimos, ahora si, tomarnos un relajo entre sombras y pequeños riachuelos que nos incitan a descansar y tomar algo de alimento. Esta parada nos viene fenomenal, descansamos, nos alimentamos y bromeamos sobre todo con el aspecto “singular” que yo presento con camiseta “embozada” hasta la cabeza que aun permite llevar colocado el sombrero.





Vamos a por el último ascenso, ahora ya entre viñedos y por una senda rompedora que nos transporta entre bonitas “corredoiras” y herbáceas salvajes





hasta el último punto elevado de la etapa, desde el que se domina la vertiente hacia Torres del Río con parte de los senderos recorridos que pasaron bordeando el corral de Comava, edificación que se observa en la lejanía,





Sin embargo la otra vertiente nos traslada la sensación de proximidad de nuestro final de etapa.





Después de transitar durante unos metros por la N-111, definitivamente nos evadimos de ella por su izquierda a través de una pista agrícola con un incesante tráfico de peregrinos que dada la hora, nos vamos reuniendo en la llegada a pesar de los distintos puntos de inicio de etapa de cada uno de nosotros.





Ya tenemos a Viana al alcance de la mano, son los momentos mas agotadores, pues estamos viendo la población pero no se llega.

Son las catorce horas cuando formalmente accedemos al núcleo urbano de la Viana





y a través de sus calles con verdadero encanto, entrando por la plaza del Coso nos encaminamos en busca de nuestro alojamiento reservado en el Hostal San Pedro,





esto nos permite apreciar la belleza de la iglesia de Santa María de la Asunción, iglesia catedralicia de finales del siglo XIII de estilo gótico que posee aspecto de fortaleza con sus muros lisos y poderosos contrafuertes.





Colindante a la iglesia está la plaza en que ubica el Ayuntamiento con su singular edificio de estilo barroco francés. En el centro destaca un impresionante escudo de España que data de 1688 en una fachada armónica y sobriamente decorada.





Llegamos al Hostal, en pleno centro, en la calle paralela a la del Ayuntamiento y la iglesia de Santa María de la Asunción. Resulta ser un establecimiento familiar que gestionan tanto el bar como el edificio próximo donde se encuentran las habitaciones, Yuli descansa tranquilamente a la espera de que nos asignen las habitaciones, la etapa ha sido algo mas complicada en la zona comprendida entre Torres del Río y el avistamiento de Viana y realmente se nota.





Una vez aseados y acomodados optamos por comer en el bar del Hostal San Pedro, para inmediatamente encaminarnos a la parada del autobús que nos llevará a Los Arcos, hay que cumplir la misión diaria de recogida de equipaje y coche, el recorrido por las calles de Viana nos sigue confirmando la belleza de la población, es como transportarnos a otro tipo de vida con sus estrechas callejas y balcones casi enfrentados amistosamente.

La salida por el arco que limita el casco histórico es otra muestra de su raigambre medieval con sus portones de madera.

Hoy hemos decidido desplazarnos los cuatro, así visitaremos Los Arcos de manera mas tranquila e incluso podremos efectuar la compra de conservas vegetales que tan afamadas son en esta población (pimiento, espárrago, alcachofas, etc)

Recorremos las tres principales calles tales como calle de Mayor, por la que ya accedimos cuando finalizábamos la etapa el día de ayer, calle de Los Fueros, calle el Medio y calle Bajera, todas ellas paralelas y en orden descendente hacia la ribera del río. El estrechamiento de sus calles transmite proximidad y tranquilidad,





junto a la belleza de los herrajes que conforman sus balconadas, decorando maravillosamente el entorno.





Visitamos un tienda – panadería y otros objetos, y como no, el mundo es limitado, resulta que sus propietarios renacen de la provincia de Jaén de un pueblo llamado Albanchéz, del entorno de Sierra de Mágina, tierra en la que el padre se dedicaba al pastoreo y hubo de migrar a tierras navarras en busca de mejores perspectivas. Esta familia se integró en la vida navarra donde ya han echado raíces y han conseguido un nuevo modo de vida. Aquí nos provisionamos de camisetas, sombreros y algunos pines, todos relacionados con símbolos del Camino. Una verdadera satisfacción encontrar paisanos en tierras del norte.

Los soportales en algunas de sus calles y plazas siempre son un punto de encuentro y paseo que nos protege de las variaciones meteorológicas y normalmente con locales destinados al comercio y la gastronomía,





algo similar sucede en la plaza de Santa María, donde localizamos un nuevo comercio en el finalmente Yuli consigue su prenda deseada “la txapela”, ya logró el regalo ansiado para su padre.

En esta plaza se halla la iglesia de Santa María, que se comenzó a construir en el siglo XII en estilo románico tardío, si bien sus obras se finalizaron el siglo XVIII en estilo barroco.





Su portada plateresca con una especie de artesonado representando al Redentor, Apóstoles y Profetas.





Antepuesto a esta portada existe un pórtico de sillería de épocas más recientes (siglo XIX), que destaca por su sobriedad y clasicismo, conformado por una galería de siete arcos.





A partir de aquí, después de recoger coche y equipajes, visitamos el punto de venta de Conservas Larrinaga y nos provisionamos adecuadamente de sus excepcionales productos, ¡¡suerte de llevar coche!!

Es hora de regresar a Viana, así que retomamos la carretera pero ahora en coche, el diferencial de tiempos respecto a la etapa recorrida andando es impresionante, pero seamos realistas, nos perdemos vivir el Camino, con sus lugares escondidos, rincones singulares y la preciosidad de sus pueblos y sus gentes.

Ya de regreso en Viana, aun pudimos recorrer esta bonita ciudad con una población que supera los 3.000 habitantes y una maravillosa arquitectura de ciudad medieval que ofrece por todos sus rincones.

Otra bonita muestra de la arquitectura religiosa es la iglesia de San Pedro que fue la primera en construirse en el siglo XIII. Las ampliaciones realizadas en el siglo XVIII que provocaron daños en sus paredes maestras lo que causó su hundimiento. En la actualidad queda en pie una nave lateral, el trascoro, parte de su cabecera y la portada barroca de entrada.





Después de nuestro breve recorrido y algo de tapeo por la zona regresamos al bar que tienen los propietarios del Hostal San Pedro y cenamos de forma apropiada. Cumplido el trámite de donde dejar el equipaje preparado para su recogida por la tarde del día siguiente, nos retiramos a descansar.





Albergues de la Etapa y otros alojamientos:

Sansol:
-Albergue Hospital Sansol
    Localización: Calle Barrio Nuevo, 4
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 948 64 84 73 / (+34) 609 20 32 06
    Inaugurado en Mayo de 2014

-Casa Rural El Olivo
    Localización: Calle Taconera, 9
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 948 64 83 45 / (+34) 649 75 08 15



Torres del Río:
-Albergue La Pata de la Oca
    Localización: Calle Mayor, 5
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 948 37 84 57
    Inaugurado en Junio de 2010

-Albergue Casa Mariela
    Localización: Plaza Padre Valeriano Ordoñez, 6
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 948 64 82 51
    Inaugurado en Julio de 2009

-Albergue Casa Mari
    Localización: Calle Casas Nuevas, 13
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 948 64 84 09 / (+34) 699 57 29 50

-Hostal Rural La Pata de la Oca
    Localización: Calle Mayor, 5
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 948 37 84 57

-Hostal Rural San Andrés
    Localización: Calle Calle Jesús Ordoñez, 6
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 948 64 84 72



Viana:
-Albergue Andrés Muñoz
    Localización: Calle El Portillo (Ruinas de San Pedro s/n)
    Propiedad y Gestión: Ayuntamiento
    Tel.: (+34) 948 64 55 30
    Reformado en 2014

-Albergue Parroquial de Viana
    Localización: Calle Abajo de Santa María, 3 (junto a la Iglesia de Santa María)
    Propiedad y Gestión: Parroquia de Santa María
    Tel.: (+34) 948 64 50 37
    Inaugurado en 2007

-Albergue Izar
    Localización: Calle El Cristo, 6
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 948 09 00 02 / (+34) 660 07 13 49
    Inaugurado en Marzo de 2013

-Pensión San Pedro
    Localización: Calle Medio de San Pedro nº 13
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 948 64 59 27

-Hostal Casa Armendariz
    Localización: Calle Navarro Villoslada, 15
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 948 64 50 78

-Casa Rural Aneimira
    Localización: Calle de San Nicasio nº 13
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 948 64 62 97 / (+34) 663 92 18 88

-Apartamento Asun
    Localización: Calle Rueda, 46, 1º
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 948 64 51 49 / (+34) 646 92 33 98

-Apartamento Turístico Los Borgia
    Localización: Calle Pablo Antoñana 11 - 3º Dcha
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 649 89 98 95 / (+34) 948 98 39 42

-Hotel Palacio de Pujadas***
    Localización: Calle Navarro Villoslada, 30
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 948 64 64 64