EL CAMINO DEL NORTE (pulsar sobre cualquiera de las imágenes para ampliarlas)




11º Día: Castro Urdiales - Liendo:



Amanece como cualquier otro día, aunque para nosotros a unas horas más tardías de lo habitual debido a las “tempranas” horas en que regresamos a la pensión.

La salida se va realizando secuencialmente, en primer lugar se marcha Carlos pues recuerda haberse dejado algunas cosas en el albergue y desea recuperarlas.

El siguiente en reiniciar el Camino fui yo, no sin antes desayunar adecuadamente en el bar existente próximo a la Pensión, así que cuando son las diez horas estoy camino de Liendo. A la salida de Castro Urdiales, poco antes de llegar al albergue me encuentro con Alfonso, va camino del supermercado y le comento que descansé bastante bien y sin problemas de alojamiento.

Dejo atrás Liendo siguiendo la señalización de las flechas bordeando el albergue y pasando por un túnel que me lleva a una carretera local de pequeñas dimensiones y reducido tráfico,





paralela a la A-8, aunque la mañana me va despertando plenamente con un goteo suave y refrescante. Así continuo a través del barrio del Campijo, hasta llegar a Allendelagua,





ya habré recorrido unos dos kilómetros; bordeando la autovía A-8 por su margen izquierda durante 1,5 kilómetros dirección Santander, pasando por un túnel bajo ella para entrar en Cérdigo.





A su salida cruzo la N-634 y continuo la señalización, lo que me permite disfrutar plenamente de la costa cantábrica con un verdor que te satura los sentidos





donde sus prados se pierden en suave pendiente buscando el acantilado que se deja caer en el mar.





Abunda la ganadería lo que me obliga a la apertura y cierre de algunos portones que acotan el espacio acorralado.





Realmente los cuatro km que separan Cérdigo de Islares son dignos de recorrer plácidamente





disfrutando del entorno que nos abruma de belleza natural.





Islares dispone de un bonito y cuidado albergue desde 2010, momento en que su función de consultorio médico dio paso a este nuevo cometido de Albergue de Peregrinos.





Dejo Islares ya por la familiar N-634 que bordea la amplia y tranquila playa de las Arenillas





y nos conduce hasta el Portarrón de Guriezo, ofreciéndonos unas preciosas imágenes de sus casas de labranza y sus saltos de agua.





Decido continuar por la N-634, la climatología es buena para caminar, pero no hay necesidad de atravesar la zona boscosa que ante mi se presenta, así que eludo el desvío hacia la izquierda que marca la senada del Camino y entro en Portarrón de Guriezo.





La hora es la apropiada y la existencia del Restaurante Portarrón, puesto que la mañana se está yendo rápido, me anima a tomar algo más solido, algo así como un buen chorizo a la sidra, acompañado de un caldo que siendo realista solo me aportó algo calentito y como no, un par de cervezas, así como algo desacostumbrado en mi, un café con leche.





Retomo el Camino haciendo la “herradura” que dibuja la carretera una vez salvado el vado del río Agüera que desemboca en Oriñón





lugar donde el río atraviesa la playa de las Arenillas





y comienza una marcha ascendente que me va permitiendo observar, una vez coronado un pronunciado puerto de dos kilómetros hasta que se alcanzan los 130 metros sobre el nivel del mar, como queda abajo a la izquierda de mi dirección de marcha, en medio de enormes zonas boscosas, esa eterna inacabada autovía del Cantábrico.

A partir de aquí comienza un amplio y sinuoso descenso hasta adentrarme en el valle de Liendo. Durante este descenso recibo llamada de JB que ha decidido realizar la etapa en autobús acompañada de Sebastian quién además se resiente de una lesión en el pie que ya en su momento le obligó a descansar unos días en Castro Urdiales donde nos encontramos.

No dan crédito a que hiciese la etapa caminando y que además ya me encontrase próximo a Liendo, aunque después de comentarle que desayuné fuertemente en Portarrón de Guriezo aún lo entienden menos y dudan de la veracidad de mi conversación , pues en su caso “disfrutan” de un terrible dolor de cabeza y un malestar generalizado ¡¡¡¡juventud…..!!!! Quedamos en coincidir en el albergue de Liendo presentando pruebas fotográficas de mi desayuno.

En el entorno de las 14:00 horas entro en Liendo, pero otro tema será localizar la ubicación del Albergue.





Después de varias consultas a personas de los distintos negocios que rodean la carretera, idas y venidas erróneas, vuelta y mas vueltas, un lugareño que desde su “casuca” me ha observado, llama mi atención y con suma delicadeza me describe en un plano que personalmente dibuja, la dirección exacta que debo seguir hasta dar con el albergue que está exactamente detrás de la iglesia que visualmente me indica, pues desde allí existen varias torres visibles, este es el verdadero Camino, la ayuda a cambio de nada ¡¡¡gracias!!! Al fin ya está todo controlado, estoy ante la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, una pequeña maravilla en la que los maestros canteros de Liendo reflejan su buen hacer. Construida a principios del S-XVII se le puede catalogar como dela principales iglesias renacentistas de la zona, guardando en su interior una variada colección de retablos, destacando el mayor, del S-XVII.





Son las 15:00 horas cuando llego al albergue que se encuentra cerrado pero con un teléfono bien visible de la hospitalera, Julia, un verdadero encanto de persona. Después de mi llamada en diez minutos me encontraba dentro del albergue y escuchando sus amables explicaciones sobre la distribución y funcionamiento del equipamiento, pues soy el primer peregrino del día, aunque ya le anticipo que al menos otros dos pueden que también se hospeden allí.

Realmente el Albergue es una verdadera maravilla, dispone de calefacción, cocina totalmente equipada con vitrocerámica y nevera, incluido el menaje y hasta algún que otro condimento, lavadora, amplios aseos y en la planta superior dos habitaciones a ambos lados dela escalera de acceso (realizada en madera) con ocho literas en cada una de las salas. ¡¡De Cine!!







Recibo nueva llamada de JB&Sebastian, andan en camino pero a pie desde donde les dejó el autobús y andan algo desorientados, como en esos momento aun se encontraba conmigo Julia, la hospitalera, enseguida se ofreció en ir a recogerles allá donde se encontraran, sin embargo la descripción era poco concreta y se encontraban por unas veredas sin acceso de vehículos, con las indicaciones que les facilité insistieron en continuar por sus medios y si fuese necesario contactarían conmigo. No obstante Julia mantenía su ofrecimiento.





Finalmente aparecieron por la puerta del albergue, ya éramos tres, porque un poco antes de su llegada pasaron dos peregrinas como algo despistadas a las que intenté orientar por si decidían hospedarse allí, pero eran más partidarias de continuar. En etapas posteriores volveré a coincidir con ellas, son de nacionalidad austriaca.

Después de situarnos oportunamente en la amplitud del albergue y revisar nuestras posesiones alimenticias nos pusimos a hacer la colada en esa maravillosa lavadora, ya que aprovecharíamos los radiadores como secadora.

La primera sorpresa fue encontrar en la nevera un recipiente con unas lentejas excelentemente cocinadas, eran un obsequio de nuestros antecesores Lucas y Rubén, que ya sabían de nuestro itinerario y posterior alojamiento, todo un detallazo. A continuación nos desplazamos, prácticamente enfrente al Bar – Supermercado Villa Mar, y abierto casi en todo momento, así que además de hacer acopio de víveres disfrutamos de una buena cerveza.

La velada, aunque temprana, fue excelente, disfrutamos de una excepcional cena con una buena ensalada como entrante y las fabulosas lentejas de plato “importante”. Terminando la cena tuvimos la agradable visita de nuestra anfitriona Julia con el fin de revisar la calefacción y dejarla programada para la noche y otro enorme detalle, nos obsequió con unas Corbatas de Unquera como postre, motivo por el que decidí desplazarme al supermercado y acompañarlas de un Albariño fresquito. Todo un lujo.

Comentamos la situación de Sebastian y la posibilidad de que se quedase algún día mas en tanto mejoraba de su herida en el pie y todo fueron facilidades. En cuanto a nuestra siguiente etapa nos sugirió un alojamiento en Noja, concretamente en Helguera del que tenía muy buenas referencias, tanto es así que ya dejamos el sitio concertado para el día siguiente.

Después de despedirnos de Julia, nos dedicamos a las faenas propias de adecentamiento del menaje usado y distribución dela ropa en los radiadores para su secado y de nuevo “al saco” que estábamos algo cansados.

¡¡¡Gracias Julia, nuestra hospitalera ideal!! Y mucha suerte…….









Albergues de la Etapa y otros alojamientos:

Islares:
-Albergue de Peregrinos de Islares
    Localización: Calle de la Escuela, s/n
    Propiedad y Gestión: Junta Vecinal de Islares
    Tel.: (+34) 643 31 17 58
    Inaugurado en Julio de 2010

-Camping Playa Arenillas
    Localización: Barrio Arenillas, 43
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 942 86 31 52

-Hostal Arenillas**
    Localización: Calle Islares, 155
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 942 86 07 66



El Pontarrón de Guriezo:
-Albergue de Peregrinos El Pontarrón
    Localización: Carretera CA-151, s/n (a 900 metros del Camino, en la ribera del río Agüera)
    Propiedad y Gestión: Municipal
    Tel.: (+34) 942 85 00 61



Hazas (Liendo):
-Albergue de Peregrinos Saturnino Candina
    Localización: Barrio de Hazas, 7
    Propiedad y Gestión: Municipal
    Tel.: (+34) 682 07 47 23
    Inaugurado en Marzo de 2010

-Posada Torre de la Quintana
    Localización: Barrio De Hazas, 25
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 942 67 74 39