EL CAMINO DEL NORTE (pulsar sobre cualquiera de las imágenes para ampliarlas)






15º Día: Santillana del Mar – Comillas:





Después de la larga etapa de ayer, hoy la prudencia aconseja salir a unas horas más tardías, así que a las 08:00 ya estamos en preparados en la puerta del Albergue Jordi y yo, que hemos decidido intentar ponernos en Camino en dirección a Comillas.





La mañana climatológica es agradable y decidimos iniciarla por carretera, aunque el día de ayer para mí fue demasiada, así que tomamos la CA-131 dirección Comillas. Se da la circunstancia de que Jordi lleva “medio pinchada” una de sus botas, mas bien parece su parte delantera la boca de un cocodrilo desdentado, así que quiere evitar las zonas húmedas y embarradas. Desde este momento su tránsito por el Camino del Norte está condicionado a la duración de su bota ya que no es partidario de adquirir otras de nuevo uso para “domarlas” en un recorrido tan complejo.

Hasta el momento no hemos desayunado, todos los lugares en que lo hemos intentando estaban cerrados, así que al primer sitio que se vislumbre intentaremos dar cumplida cuenta de lo que nos ofrezcan.

Mientras tanto el mayor disfrute es el visual, los verdes prados cántabros y siempre el fondo casi tangible de los Picos de Europa, dan a al caminar una sensación indescriptible de olor a hierba y tierra fresca.





Sin abandonar la CA-131, transitamos por Oreña y aproximadamente en el kilómetro cuatro desde nuestro comienzo llegamos al barrio de San Roque y en su travesía vamos viendo como se nos aproxima una casuca en la que figura “Mesón el Jamón” y nuestra dicha se hace completa cuando observamos que está abierto, así que primera parada.

Haciendo honor al nombre del local, la tentación está clara, me permití el lujo de degustar un fenomenal bocadillo de tortilla de jamón al que hice los honores con una sensacional cerveza que en el postre compensé con un café. Excelente acierto.

Durante el desayuno llegaron varios peregrinos con quienes hasta la fecha no había coincidido, eran italianos y rápidamente observaron nuestros bocadillos y tomaron ejemplo.

La señora que atendía el Mesón de tan buen nombre, que era parte del Hotel Perelada, además de tener una gran habilidad culinaria era muy amable, así que entablamos cierta conversación en relación a nuestro posible fin de etapa y las bondades gastronómicas de la zona y ante nuestra solicitud de información nos sugirió un sitio apropiado en Comillas en la misma zona de la playa.

Una vez finalizado el desayuno, dejamos con la misma actividad a los italianos por nosotros realizada y continuamos con nuestra etapa. Este grupo de italianos, a partir de hoy, habrá etapas en que llegaremos a compartir momentos del Camino como veremos en días sucesivos.

A medida que va entrando la mañana a pesar de la temperatura tan ideal, la carretera se me va haciendo mas pesada e insoportable, ya estamos en la proximidades de Cobreces lo que quiere decir que prácticamente hemos recorrido 10 kilómetros de asfalto por CA-131, así que según vamos dando vista a Cobreces





comienzo a replantearme el itinerario hasta Comillas.

Los primeros datos conocidos de las raíces de esta población de Cobreces se remontan al S-XII. En el censo de 2008 constaban 613 habitantes. La ganadería y agricultura junto al desarrollo turístico, son sus principales modos de vida en la actualidad.

En cuanto a la arquitectura civil y religiosa son dignas de mención la Iglesia de San Pedro, de estilo neogótico (1891-1910). Tiene dos torres en la fachada y cimborrio octogonal sobre el crucero, de color rojo. Ermita de Santa Ana construida en el s. XVII. Abadía Cisterciense “Viaceli", actualmente monasterio trapense dedicado a Santa María Viaceli. Está erigida en estilo neogótico (1906-1910). Castillo o Casona de los Villegas, mansión (del s. XVII, en el Barrio de Corrales)

Efectivamente, nada mas pasar Cobreces y a unos 200 metros en la zona de la izquierda encontramos nuestra compañera también inseparable para nuestra orientación: la flecha amarilla, indica la ruta principal por la que se desarrolla el Camino. Me despido de Jordi y salvo variaciones imprevistas nos veremos en Comillas en el Albergue La Peña.

Bendición de Camino, por ahora no hay asfalto y se agradece que los apoyos de los pies varíen en función de la mini-orografía en cada paso, hierba, chinas, matojos, barro, etc., evitando el ritmo plano de la pisada en el asfalto.

Una vez en la senda hay que ir con cierta precaución en la señalización, pues algunas señales las encuentras en sitios no visibles hasta que no has pasado, el primer desvío a unos 70 metros de la CA-131 no tiene perdida y es claramente a la derecha, el segundo a unos 100 metros tampoco tiene ningún problema ya que se observa claramente el retorno a la CA-131 y está señalizado, sin embargo a otros 200 metros se presenta la principal duda, derecha o izquierda, la orientación hacia La Iglesia te sugiere a la izquierda, así que ante la falta de flecha opto por esta opción. De todas formas todas las precauciones son pocas, ya que después de andar unos 300 metros observo como el camino se orienta en sentido diferente al próximo destino, tengo la suerte de encontrar un lugareño al que pregunto y efectivamente, en esta dirección llegaría a La Iglesia pero recorrería alguna mas distancia que habiendo tomado el desvío anterior a la derecha, sugiriéndome retornar al otro punto.

Una vez habiendo retornado a la bifurcación tomo el ramal de la derecha en dirección La Iglesia y después de avanzar una decena de metros observo la existencia de una “flecha amarilla” situada en el talud de la izquierda aunque con dificultad de localización. Continuo ya la ruta sin perdida que desemboca en la CA-358 a la misma entra de La Iglesia.

La población es pequeña, en el censo de 2008 aparece con 140 habitantes y no tiene servicios para el peregrino, pero merece la pena entrar por si hubiese suerte y se pudiese visitar su iglesia parroquial de la Asunción, edificio que data del siglo XVII (1635) por lo que era de estilo barroco, pero que sufrió una transformación a finales del siglo XIX (1883) de acuerdo con el proyecto de un arquitecto ruilobano, Casimiro Pérez de la Riva. Fruto de esa remodelación es la ecléctica imagen que presenta actualmente, sobre todo por su torre y su cúpula, de la que se ha dicho que es "centroeuropea" o "neobizantina" (Fuente Wikipedia)





Como es día festivo, al llegar a su plaza tengo la suerte de presenciar un partido de “bolos” entre dos equipos, así que aprovecho para descansar y disfrutar, tomando algo de líquido que yo mismo preparo disolviendo en mi botellita de 500 ml la parte proporcional correspondiente de un suero oral en polvo de venta en farmacias, lo que permite elaborarlo con agua fresquita del lugar y así evito un exceso de peso y como no, economizo gastos en relación con los distintos “refrigerios” existentes en el mercado.

Retornando al partido, y para profanos como yo, el juego de los bolos es un deporte autóctono de Cantabria. Tiene varias modalidades de juego. La mas extendida y que yo tengo la oportunidad de presenciar es la de “bolo palma”.





Lógicamente la Iglesia estaba cerrada, así que continuo mi Camino hacia el barrio de Pando ascendiendo por caminos asfaltados, con todo el aspecto de urbanización como segunda vivienda de las poblaciones cercanas. Hay que ir muy atento a la señalización, pues lo sinuoso del recorrido puede inducir a errar en la dirección.

En la confluencia con la CA-360, se encuentra la ermita de San Roque en el barrio de Pando, en este caso pude acceder a ella.





Continuando por la CA-360 y a unos 500 metros, volvemos a rencontrarnos con este maravilloso mar Cantábrico que habíamos dejado en Santander, solo ya por estas vistas doy por bien empleado el día.





A la derecha en nuestra dirección de marcha se encuentra el Monasterio de San José, de la Carmelitas Descalzas, un remanso de sosiego con unas vistas espectaculares. Dispone de Hospedería adosada al Monasterio que se denomina casa de Oración “Betania” con capacidad para 23 personas, dispone de 13 habitaciones (individuales y dobles), 2 cocinas, comedor grande y acceso interior a la Iglesia a través de la casa. Todas aquellas personas que lo deseen pueden participar con la comunidad en el rezo de la Liturgia de las horas y en la celebración de la Eucaristía.





Realicé una breve visita a aquellas zonas accesibles, tuve la posibilidad de visitar la iglesia,





así como a la salita en la que está ubicado un torno que permite contactar con la comunidad Carmelita.





Continúo mi Camino en dirección a Concha y al llegar a esta población descubro la calle principal como anclada en el tiempo, aquí puede verse arquitectura civil tradicional, con hileras de viviendas con fachadas de sillería y mampostería y balcones de madera pintados que recorren la fachada entre los dos hastiales.





La visita es breve, tengamos en cuenta que según el censo de 2008 tenía una población de 37 habitantes. Abandono Concha y me introduzco a través de zonas boscosas y libres de asfalto, por caminos de tierra a la sombra del arbolado.





El día sigue acompañando con un clima maravilloso deleitándome con las excepcionales vistas con el mar de fondo





y los verdes pastos que prácticamente llegan hasta la mar y que ya me acompañarán hasta el fin de etapa.





Ya al fondo reluce la costa y su mar, hoy calma y azul, que baña allá en la lejanía a Comillas con su playa.





Por fin entro en Comillas, encaminándome al centro y localizar, a ser posible, un lugar donde dejar la mochila, pues hasta las cuatro de la tarde no se abrirá el albergue. Después de localizar el Ayuntamiento y la oficina de la policía municipal, no consigo información ni acceso puesto que está cerrado, es festivo.

Próximas ya las 14:00 horas, visito la Oficina de Información Turística en la que sellan mi credencial. Pido de favor, que me permitan la posibilidad de dejar la mochila allí a buen recaudo desde ese momento hasta las 16:00 horas, puesto que coincide ese horario con el cierre de la oficina, a lo que solo obtengo negativas. Pregunto la posibilidad de una consigna en estación de autobuses o de Renfe, a lo que me indican que no existen consignas ni estaciones en la población. Cansado y casi agotado, decido visitar la Iglesia por el Párroco tuviese a bien dejarme depositar la mochila, pero la iglesia también está cerrada, me indica que solo abre en horario de oficios religiosos.

Sólo me agradaría que estas situaciones las pudiesen contemplar los municipios por lo que es normal el tránsito de peregrinos, comprendo que los albergues tienen un horario, pero se pueden habilitar distintas modalidades que permitan el depósito temporal de nuestra “compañera de viaje”, lo que no solo redundaría en una mayor libertad para visitar la ciudad sino también permitiría como no, que el municipio se beneficiara económicamente, en lugar de permanecer el peregrino haciendo hora en la puerta del albergue.

Ya a estas horas me había rencontrado con Jordi y como hoy el cansancio no iba a poder con nosotros y necesitábamos inexcusablemente recurrir a la gastronomía, con mas apetito y sed que ganas de pasear a nuestras “compañeras inseparables”, nos encaminamos al lugar que nos habían recomendado para comer a nuestro paso por el barrio de San Roque, fueron otros dos kilómetros entra la ida y la vuelta, pues estaba en plena playa de Comillas, pero mereció la pena.

El restaurante se llama El Pazo, allí nos permitieron dejar las mochilas en tanto dábamos un paseo por la playa pues aunque la temperatura era suave, ya había algunos bañistas





y llegó la hora de comer. El lugar fue de acierto pleno, una fabulosa fabada que hizo nuestras delicias y que con un segundo plato, postre y café terminó de tranquilizar nuestros estómagos y nuestro “espíritu” peregrino.

Regresamos al albergue con el fin de coger alojamiento y efectivamente, a las 16:00 horas ya estába abierto, así que después de inscribirnos y sellar la credencial, subimos a la primera planta de la casona que nos sorprendió con la existencia de camas en lugar de literas, la dicha completa.





El local que ocupa el albergue fue construido y costeado por los vecinos en 1879 como cárcel de la villa. El emplazamiento, en la parte alta y con unos jardines escalonados hacia el valle en la zona posterior hace las delicias de cualquier peregrino, una vez aseado, allí pasé parte de la tarde haciendo “vida relajadamente contemplativa”,





y con el maravilloso fondo del edificio denominado El Duque de fínales del S-XIX que denota la influencia de la arquitectura inglesa en Comillas, siendo Francisco Hernández Rubio quien proyectó para el prado de San José el Chalet del Duque de Almodóvar del Río.





Ya al atardecer, después de coincidir con dos peregrinos vascos que hacían el Camino en bicicleta con quienes cambiamos impresiones de las diferencias naturales de hacerlo en bicicleta o andando, sobre todo ante la posibilidad de aclimatar el paso del tiempo al paisaje y sus gentes cuando vas caminando, decidimos dar un paseo por Comillas, siendo otras de las poblaciones que por su entorno, monumentos y gastronomía, bien merecería la pena dedicarle algún día más.

Sólo nombrar algunas maravillas más tales como el Palacio de Sobrellano, que si bien se inició como capilla-panteón, en 1888 se inauguró el palacio, obra del arquitecto Joan Martorell.





El Capricho de Gaudí, se construyo en 1883 como residencia de verano por encargo de Máximo Díaz de Quijano, concuñado del Marque de Comillas y con la dirección del arquitecto Cascante Colom según plano de Gaudí. La iglesia parroquial de San Cristóbal, construida desde la segunda mitad del S-XVII hasta 1831. El Ayuntamiento Antiguo que data de 1775 construido sobre las ruinas de la ermita de San Juan y antiguo Hospital de Peregrinos. La puerta de la Universidad Pontificia, del arquitecto: Doménech y Montaner, en el año 1892.

La copiosidad y calidad de la comida, solo me permitió tomar una cerveza en la Plaza del Ayuntamiento y así de esta manera despido el día en la tranquilidad del albergue que prácticamente se había llenado.





Albergues de la Etapa:

Caborredondo:
-Albergue de Peregrinos Izarra
    Localización: Caborredondo, 17 (Pasado el bar, junto al Camino)
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 628 428 167
    Inaugurado en Marzo de 2106



Cobreces:
-Albergue de Peregrinos de Cóbreces (Abadía Cisterciense de Viaceli)
    Localización: Barrio Los Corrales, 191
    Propiedad y Gestión: Monasterio Cisterciense
    Tele.: (+34) 942 72 50 17
    Inaugurado en Abril de 2013

-Albergue El Pino
    Localización: Calle El Pino, 1
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 620 437 962
    Inaugurado en Abril de 2014

-Albergue Viejo Lucas
    Localización: Barrio El Pino, 43
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 625 483 596
    Antiguo internado remodelado en 2014



Comillas:
-Albergue de Peregrinos La Peña
    Localización: Barrio La Peña, s/n
    Propiedad y Gestión: Municipal
    Tel.: (+34) 942 72 25 91 Oficina Turismo; (+34) 942 72 00 33
    Inaugurado en 2006