EL CAMINO DEL NORTE (pulsar sobre cualquiera de las imágenes para ampliarlas)






17º Día: Colombres - LLanes:



La etapa supera los 20 kilómetros, no obstante la salida se toma con cierta calma, inicia la marcha el bombero francés y posteriormente Jordi y yo. Hemos esperado con el fin de desayunar en el primer bar que estuviese abierto en Colombres, así que tomamos la calle Lamadrid a la salida del albergue continuando por la calle Pío Noriega y encontramos el primer bar abierto y la verdad es que solo dispusimos de una café con leche y algo de pastelería industrial, mal comienzo, pero bueno estaba en el centro de la población en la misma ruta de salida, algo es algo. Salimos por la calle Baladan en dirección a la AS-344.

Ya había amanecido, la mañana era azul y refrescante, caminábamos por una estrecha senda rodeados de estos campos verdes con pastos que solo con el olor alimentan.

Observamos una cosita en el suelo, resulta ser un pequeño “amuleto”, realmente es una pequeña oveja de paño tocada con su chapela, pensamos que alguien la habría perdido y con la duda de dejarla encima de alguno de los postes de la alambrada que delimita una parcela o llevárnosla situada de manera bien visible, por si algún peregrino que nos antecediese la hubiera perdido. Con la mascota colgada de la mochila de Jordi proseguimos el camino, dejando el desvío a la AS-344 a la derecha y continuando dirección a El Peral.





Al llegar a El Peral, llevamos unos dos kilómetros, nos incorporamos a la N-634 durante 1300 metros evitando en lo posible las desviaciones por las obras de la autovía del Cantábrico hasta que se llega a La Franca, donde nuevamente la ruta cambia a una pista de tierra con zonas en las que el arbolado llega a cubrirnos como un palio,





vislumbrándose en algunos requiebros del terreno entre la frondosidad de las especies vegetales el maravilloso mar de fondo.





Regresamos a la carretera durante un par de kilómetros hasta que por suerte y a pesar del tráfico llegamos a Buelna. Aquí debemos agradecer al “equipo italiano” sus indicaciones para desviarnos en Buelna, pues nuestra intención era hacerlo en Pendueles, esto nos habría hecho perder unos paisajes excepcionales, gracias, mereció la pena, ya no nos separaríamos del mar hasta las proximidades de Andrín. A la entrada tenemos la Iglesia de Santa María del S-XIX.





Cruzando la población e incorporándonos definitivamente a una pista de senderismo la GR-E-9, señalizada con marcas blancas y verdes, a la que iremos atentos pues esto nos evitará regresar al trazado del Camino con las innumerables y eternas obras de la ya citada autovía. Después de cruzar Buelna,nos aproximarnos a la costa y encontramos en la bajada una pequeña y coqueta playa con su fina arena, realmente se la conoce como la playa de Buelna, pero formalmente pertenece a Pendueles.





Unos preciosos entrantes de la mar en tierra, dejan su huella sobre las rocas labradas por el tiempo y el empuje de este bravo mar Cantábrico y que por suerte hoy podemos apreciar en su aparente tranquilidad.





Continuando por el borde costero,





hay momentos en que se confunden los prados de la montaña asturiana con el verdor de sus pastos con el inicio de la mar como si de un hermanamiento se tratara.





Llegamos a Pendueles que nos aparta unos metros de las playas y acantilados, al pasar por el núcleo urbano podemos encontrar una curiosa y colorida señalización que no pasa inadvertida al peregrino, siempre se agradece el que te provoquen una sonrisa aunque sea con un pitufo peregrino.





Se comienza a descender por un camino de tierra que se transforma en rampa con escaleras, rodeado de todo tipo de especies vegetales en las que por desgracia no soy ningún experto y que nos devuelven a la orilla del mar en las proximidades del Camping La Paz.





Aquí se produce nuestro encuentro con otros peregrinos, concretamente con el “equipo italiano” y el “bombero francés”. En este caso el “equipo italiano” solo dispone de dos componentes puesto que el tercero ha decidido realizar esta etapa en medios públicos, ya que padece molestias en una pierna y así evitar males mayores. La satisfacción del “bombero francés” cuando consultamos si alguno de los presentes había perdido un amuleto, se sintió feliz cuando comprobó que era su “oveja con chapela” la que iba colgada en la mochila de Jordi, a la que tenía especial aprecio porque era el recuerdo que llevaba a su esposa que hubo de abandonar el Camino por necesidades urgentes de su trabajo, desde entonces camina solo. Pero el no va mas es cuando acariciando a su “oveja con chapela” y presionándola un poco escuchamos como no ¡¡Paquito el Chocolatero!! Este fue el remate de la buena obra del día y la felicidad de su propietario.





Continuamos el Camino que transita por tierras de Vidiago, rodeando su cementerio





y bordeando la costa llegaremos a la zona denominada los Bufones de Arenilla, lugar en el que es bueno un descanso para reponer fuerzas con las provisiones “mochileras” junto al panel informativo, donde “acampamos” Jordi, “el bombero francés” y yo mismo, disfrutando del entorno natural.





Los “Bufones” son un fenómeno natural provocados por la naturaleza caliza del subsuelo y la acción erosiva del agua a través de los periodos geológicos, determinando en esta franja costera un paisaje muy peculiar.Realmente son grietas y chimeneas abiertas en la costa y conectadas con simas marinas por las que el agua del mar penetra a presión, formando surtidores de agua pulverizada visibles desde el exterior y que pueden alcanzar más de veinte metros de altura. El fenómeno periódico de las mareas, es el responsable de la expulsión de chorros de aire a presión y agua pulverizada que producen los característicos “bufidos” que dan el nombre a este fenómeno. Cuando el mar está en calma, como sucede hoy, los respiraderos de las cavidades subterráneas se limitan a expulsar el aire comprimido en las galerías por los golpes del oleaje, por ese motivo el “mini equipo italiano” y posteriormente nosotros nos adentramos hacia la costa bordeando los bufones,





sin embargo, en los días de fuerte marejada, los bufones se transforman en un espectáculo que produce admiración. Entonces, el agua y el aire, apretado en aquellas angosturas subterráneas, escapan juntos por los resquicios de la adelgazada bóveda. La tierra se abre escupiendo al cielo trozos de mar con ensordecedor ruido y un ligero orbayu de sal riega los campos. Los quejidos del “bramadorio” como se denomina localmente, se dejan oír a muchos kilómetros y el suelo, desgastado ya por milenios de oleaje, amenaza con romperse definitivamente. La mar y los vientos están calmados, aunque el cielo nublado no parece una amenaza, incluso el ganado pace por toda la zona entre los “Bufones”.





Camino adelante hacia Andrín, hemos de descender por un sendero escalonado que finaliza en un puente de madera que nos permite vadear el río Purón, a la entrada del puente existe un cartel que limita el paso simultáneo a 20 personas.





Aquí iniciamos la subida hasta Andrín, que se comienza a hacer pesada puesto que ya ha pasado el mediodía y la temperatura y la mochila se hacen notar. Llegamos con la necesidad de saciar nuestra sed con unas cervezas fresquitas y disfrutar de la gastronomía local, en mi caso tuve el placer de saborear unos exquisitos callos de ternera y compartir unos chorizos a la sidra, todo en el Mesón La Fuente que se “cruzó” en nuestro itinerario y atendidos fenomenalmente por Cristina. Antes de marcharnos nos rencontramos con las dos chicas austriacas con quienes ya coincidimos en Castro Urdiales y la última vez en Comillas. La salida de Andrín a través de una pendiente respetable hasta incorporarnos a LLN-2 que da buena cuentade nuestra ingestión alimentaria, salimos de la carretera por la zona de la derecha y a través de una senda que nos devolverá a la carretera LLN-2 nuevamente, pero este desvío nos permite el lujo de unas vistas excepcionales sobre las playas de Andrín.





Existe la opción de continuar el Camino por su recorrido natural, abandonando la carretera y cogiendo un sendero a media ladera, que después de un amplio recorrido nos acercará hasta la ermita del Cristo del Camino. En nuestro caso optamos por continuar a través de la LLN-2 que ya no abandonaremos, lo que nos permite en este último tramo de la etapa visitar la población de Cué para finalmente llegar a Llanes. El albergue elegido es La Estación, edificio perteneciente a la estación ferroviaria, habilitado hoy como albergue privado, sencillo, amplio pero bien acondicionado y acogedor, además no tiene hora de cierre, una gran ventaja para poder visitar tranquilamente las maravillas de una población como Llanes. Después de acreditarnos en recepción donde fuimos atendidos por Maribel, muy amable, se asignan habitaciones por grupos, como en este caso éramos dos personas, disfrutamos de una habitación con capacidad para cuatro personas con dos literas, para uso exclusivo nuestro, un verdadero lujo. Al ser pocos los alojados, no preparan desayuno, así que habrá que tomarlo fuera.También tenemos noticias de que Carlos (el portugués), las dos irlandesas y Sigrid se habían alojado allí la noche anterior, así que nos superan en una etapa, ¿volveremos a encontrarnos? Son los enigmas del Camino. A media tarde decidimos salir a conocer Llanes y aunque la tarde estaba plomiza con unas nubes muy bajas, no parecía que amenazase con lluvia. La parte histórica es digna de ver, con edificios bien conservados. Son dignos de mención:

- La Basílica de Santa María, de estilo gótico, iniciada su construcción en 1240 para ser inaugurado finalmente en 1480. La basílica es propiedad del pueblo, ya que fue quien costeo su construcción.





- La capilla de Santa Ana es del siglo XV, en cuya festividad, 26 de julio, los marinos lo celebran procesionando en barco.

- El Torreón: actual sede de la Oficina de Turismo, del siglo XIII, utilizado como medio de defensa y posteriormente como cárcel. Declarado Monumento Nacional desde 1876.

- Ya más reciente, obra del pintor y escultor bilbaíno Agustín Ibarrola, los “Cubos de la Memoria”, inició los trabajos en la escollera del puerto pesquero de Llanes en 2001 y según sus propias palabras constituye "el mayor reto al que me he enfrentado, convirtiendo la escollera del puerto llanisco en una gigantesca escultura policromada de infinitos escorzos".





Después de recorrer la escollera del puerto admirando los cubos que la componen llenos de colorido, puedo observar como las nubes bajas llegan a hacer desaparecer la cadena montañosa que cobija a Llanes, en contraste con la luminosidad que desprende el cielo nublado en las alturas.





El puerto deportivo, en la desembocadura de la ría y rodeado de viviendas con múltiples ventanales y colorido variado, provocan un efecto maravilloso como si de una ciudad de juguete se tratase.





Ya de recogida, degustamos una botella de sidra escanciada por una verdadera artista en este arte, y sin ser un experto en el tema, el sabor de la bien escanciada en nada se parece al sabor que ofrece al escanciarla un inexperto como yo. En esta sidrería coincidimos con una pareja peregrina francesa compuesta por un chico y una chica que mostraron su extrañeza cuando observaron que no servían vasos de sidra sino botellas completas, así que ante nuestra indicación de que esa era la costumbre y la demostración de lo que en nuestro caso estábamos haciendo, optaron también por la botella. Como la última vez que comimos y a temprana hora fue en Andrín, nos planteamos la necesidad de hacer una cena seria, así que de acuerdo con las indicaciones gastronómicas que habíamos conseguido sobre dos lugares que respondían a nuestros requerimientos, concretamente Casa Canene en la zona centro y el Mesón de Clemente cerca del albergue, nos decidimos por este último por temas de proximidad y en mi caso hice un exceso, pero la necesidad me lo imponía, degustando una fabada y un buen bacalao con tomate para terminar con un postre suave y una menta poleo. Después de un breve recorrido hasta el Albergue, dimos por finalizado el día.





Albergues de la Etapa:

La Franca:
-Albergue Renacer
    Localización: En pleno Camino, la utima edificación a la salida de la población, en el margen derecho
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 678 16 99 39
    Inaugurado en Marzo de 2015



Buelna:
-Albergue de Peregrinos Santa Marina
    Localización: N-634 - PK 289,100 - en el margen izquierdo (a 190 metros del Camino)
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 985 41 12 18 / (+34) 622 185 059
    Inaugurado en Junio de 2013



Pendueles:
-Albergue Castiellu
    Localización: Carretera LLN-3, 8
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 985 41 13 90 / (+34) 639 881 604
    Inaugurado en 2013

-Albergue Aves de Paso
    Localización: Barrio La Laguna (apenas 50 metros del Camino)
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 645 561 638
    Inaugurado en Febrero de 2013

-Albergue Turístico Casa Flor
    Localización: El Rubinu
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 680 66 34 72 / (+34) 650 43 19 82
    Inaugurado en Junio de 2013



Llanes:
-Albergue La Estación
    Localización: Estación de FEVE Llanes (Calle Román Romano,13)
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 985 401 458 / (+34) 610 528 111 móvil – WhatsApp
    Rehabilitado en 2012

-Albergue La Casona del Peregrino
    Localización: Calle Colegio de la Encarnación, 3
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 985 402 494 / (+34) 626 993 334
    Inaugurado en Marzo de 2016

-Albergue Residencial de Juventudes
    Localización: Calle Celso Amieva, 15
    Propiedad: Principado de Asturias; Gestión: Aspciación La Quintana
    Tel.: (+34) 984 10 66 60-61 / (+34) 687 49 93 00