EL CAMINO DEL NORTE (pulsar sobre cualquiera de las imágenes para ampliarlas)






20º Día: La Isla - Villaviciosa:



La mañana amanece despejada y fresquita, así que a las 07:30 horas ya estamos caminando, la bota de Jordi está a punto de dar sus últimos pasos, pero todavía aguanta.

No hay necesidad de buscar la N-632 para dirigirnos a Colunga, pues basta con tomar el mismo camino que bordea el albergue que se encuentra oportunamente señalizado, aquí se nota la “mano” de nuestra hospitalera Angelita, pudiendo pasear por carreteras internas de poco tráfico, alternando con tramos de tierra y así durante cuatro kilómetros que nos separan de Colunga. Pero siempre entre el verde paisaje de los prados y las montañas de fondo.





Lógicamente salimos sin desayunar ya pensando en Colunga, pues las zonas por las que transitaremos nos disponen de ningún punto de “abastecimiento”, excepto un gran complejo turístico que dejamos a nuestra derecha después de dos kilómetros, de ser otra hora hubiese apetecido pasar a tomar una cerveza pues tiene muy buen aspecto la casona que domina el recinto.

Al llegar a Colunga, se nota que todavía no ha comenzado la vida urbana, algunos servicios como el reparto de pan a establecimientos de restauración es el único síntoma de vida activa, así que al pasar por la puerta del Hotel Las Vegas y observar que dispone de cafetería ya en funcionamiento, pudimos aprovechar la ocasión para al menos tomar café acompañado de unas tostadas.

Ya con la calma que el estomago transmite a los sentidos, reiniciamos el camino cruzando Colunga por su calle principal que en esta época está afectada por obras de pavimentación y otros menesteres.





Esta calle se continua sobre la N-632 que nos saca de Colunga en dirección a Villaviciosa y Gijón, pero casi inmediatamente tenemos un cruce a la izquierda con la AS-258 señalizando la dirección a Puente Aguera e Infiesto, ruta que tomamos durante unos cien metros para definitivamente tomar la salida a nuestra derecha a través de la CL-1 hacia Pernús, recorriendo una zona de vega bastante fértil durante dos kilómetros hasta cruzar la autovía del Cantábrico por un túnel, a partir de ese momento iniciamos una subida, siempre por carretera asfaltada, algo pronunciada y que finaliza en un punto de intersección por la izquierda del acceso a Conlledo y los habitáculos de la parada de autobús, lo que permite que efectuamos un breve descanso después del ascenso realizado.





La otra vertiente a la que nos dirigimos sorprende con la vista de edificaciones diseminadas por los prados y la montaña de nuevo como fondo.





La bajada es relajante, pero como “alguien” decía: “no me gusta bajar…., que luego hay que subir”, que verdad mas cierta, pero disfrutemos del momento hasta llegar a Pernús con un cruce señalizando a la izquierda la dirección a Villaescusa, además del mojón con la vieira señalizando del Camino en la misma dirección.





Inmediatamente encontramos una ermita que como habitualmente sucede en el Camino, está cerrada, además sin ninguna posible señal externa de identificación aunque se sobre entiende como la parroquia de Pernús. Después de bordearla, queda a la izquierda el desvío a Villaescusa, se continúa por la CL-1 dejando la fachada principal a nuestra espalda





y aquí se comienza a complicar el recorrido que sin perder el encanto, nos va a llevar durante dos kilómetros a superar una cota de nivel de cien metros.

Mientras la rampa se eterniza, ya próximo a La Llera, el Camino anima a transitar por este pequeño núcleo urbano situado en la cima del puerto y con escasa demografía, solo observo un perro que me ladra bastante agitado pero sin presencia humana al menos visible, aunque alguna de las casas aparenta la sensación de estar habitada. La presencia de una enorme “panera” (dícese del hórreo que posee seis o mas pegoyos de sustentación) llama la atención por su estado de conservación, aunque útil para su cometido, así como los elementos que cobija entre sus columnas.





A la salida de La Llera, todavía podemos observar la estructura intacta de un “casetón” de transformación y distribución eléctrica de otras épocas, ya que actualmente se encuentra sin servicio. Sin embargo se mantiene la fecha de su construcción como 1932 y su símbolo pertenencia a la empresa Ercoa S.A.





Desconozco si se mantiene activa esta razón social con su cometido primario de la energía eléctrica, en mi búsqueda a través de los medios a mi alcance, localizo algunas empresas con este nombre, especialmente una dedicada a la restauración para museos, iglesias, instituciones y particulares. Sería un buen detalle el mantenimiento de esta pequeña obra aunque sea por simpatía.

Desde la bajada hacia Pernús, con el fin de mantener cada uno su ritmo, hemos caminado Jordi y yo “por libre” como habitualmente hacemos ante las grandes variaciones orográficas, no obstante nos reunimos nuevamente ya en la bajada hacia Priesca, donde los paisajes vuelven a ser sorprendentes según se va descendiendo entre el verdor de los prados, la colonia ganadera y el mar en el horizonte.





Estamos en la hora apropiada para que además de descansar, proceder al avituallamiento matutino, ya que en día de hoy y ante la previsión de ausencia de posibles bares o tiendas de alimentación donde surtirnos, en este caso preferí transportar algo de alimento.

Es domingo, al llegar a Priesca y tengo la suerte de encontrar abierta la iglesia de San Salvador de Priesca, donde habían finalizado los servicios religiosos de este día festivo. Es una obra prerrománica, consagrada en el año 921 y en el interior de las capillas laterales se conservan restos de pinturas murales prerrománicas.





Su imagen exterior refleja los añadidos posteriores tales como la sacristía en la zona meridional y luego un pórtico cerrado que se prolongó por todo el lado sur de esta nave. Durante la Guerra Civil Española sufrió un incendio por lo que durante el siglo pasado se han realizado restauraciones que aunque no hayan modificado su estructura formal, si se han sustituido algunos elementos antiguos por otros de la época moderna.





En las proximidades de la iglesia existe una zona de descanso acondicionada con bancos y mesa en un entorno digno de un cinco estrellas, tanto por la panorámica como por la tranquilidad. El sitio ideal para desayunar sana y pacientemente, algo de jamón, queso, tomate, cerveza y vino.





Ya en las postrimerías del “banquete”, hace su aparición Dolores, nuestra peregrina alemana, con la que simplemente pudimos compartir algo de vino que quedaba y la conversación, paz y tranquilidad del momento y del lugar.





Casi seguidamente, aparecen nuevos visitantes, en este caso el “equipo italiano” al completo, Renato, Roberto y Andrea, quienes con su humor característico alegraron el rato de descanso y compartieron con nosotros las experiencias peregrinas.





Pasa la mañana y hay que reiniciar la marcha, el Camino espera, son las 11:30 horas y nos restan algo mas de nueve kilómetros hasta Villaviciosa, así que partimos y seguidos a poca distancia observamos a Dolores, pero por poco tiempo, puesto que las recientes lluvias y las advertencias de las distintas guías respecto al mal estado del trazado oficial por el agua y el barro , nos aconsejan y decidimos seguir el trazado por la carretera VV-15 , sin embargo Dolores observamos desde la lejanía que opta por el trazado oficial entre la inmensa y bonita vegetación de la bajada hacia el valle.





Por nuestra parte continuamos hasta enlazar con la sempiterna N-632 una vez superada la autovía, se queda a la derecha la población de Barzana, y todavía la carretera nos permitirá disfrutar de alguna bella panorámica.





El recorrido a través de la N-632 se hace monótono, largo y pesado, además de la peligrosidad del tráfico que circula a velocidades importantes en las inmensas rectas que a veces nos desafían. Optamos por seguir cada uno nuestra propia marcha y cadencia evitando circular por parejas respetando nuestro propio ritmo y nuestra integridad física.

Solo he de significar que en este trayecto coincido con un lugareño que me acompaña durante un buen trecho, opina que mi marcha es demasiado rápida aunque él está acostumbrado y diariamente hace un recorrido equivalente a diez kilómetros entre la ida y el retorno para lograr mantenerse en forma a pesar de su avanzada edad, toda una muestra de vitalidad y salud. Finalmente se despide y desvía hacia la derecha hacia su domicilio, en tanto continuo con las inmensas rectas camino de Villaviciosa.

A las 13:30 horas consigo entrar en Villaviciosa, algo cansado después de la dureza de la carretera que es verdaderamente agotadora aunque haya conseguido librarme de las sendas boscosas rebosantes de agua y barro.





Recorremos Villaviciosa buscando el centro de la villa y dada la premura de la hora, Jordi se encamina hacia su lugar de hospedaje mientras localizo el Hostal en el que el día anterior realicé la reserva, el Hotel Carlos I, una elección llena de acierto por el lugar, su encanto y la amabilidad de Isabel, la propietaria.

El hotel está ubicado en una casona-palacio del siglo XVII, en pleno centro de Villaviciosa, Plaza de Carlos I, nº 4, con un ambiente familiar donde se mezclan en buena armonía la piedra y la madera, y su delicada decoración te rodea como si de una “casita” de ensueño se tratara. ¡¡¡Gracias Isabel!!!





Una vez alojado y aseado, la hora era la apropiada para comer, así que solicito la ayuda de Isabel para localizar algún lugar “digno” de peregrinos, es decir, sencillez, buen comer y economía. Nuevo acierto, en las proximidades del Hotel existe un restaurante llamado Casa Milagros, donde por ser día festivo y día de la Madre ofrecen un menú especial compuesto por la elección de un plato de cada una de las series de tres primeros platos, tres segundos y tres terceros, con su posterior postre y café por importe de 12 €.

Después del cansancio y la sed acumulada que sacio con verdadera ansiedad mediante una cerveza, comento al camarero el exceso de la oferta culinaria en cuanto a la variedad y cantidad de platos, me responde que es normal en esa tierra, comentario que me acompleja, así que decido comenzar por lo primero y ya veremos hasta donde un jiennense de tierra adentro adoptado en Madrid es capaz de disfrutar de esta fiesta gastronómica.

Comienzo con una sopa de marisco, excelente, por lo que me animo y de la sopera que me “plantan” en la mesa me sirvo y degusto dos maravillosos platos, ya con la sed saciada por las cervezas y la sopa reviso la comanda y me decido por un segundo plato de fabes con almejas.

En este caso el perol para suministro sufrió el mismo deterioro que la sopera que contenía la sopa de marisco después de comer y digerir dos fabulosos platos, con unas fabes finísimas y unas almejas que daban mas sabor con su contenido carnoso en la fina concha o ya separada la almeja y mezclada entre las fabes, verdaderamente otra delicia culinaria.

Se acercaba el final de la elección, el tercer plato, en este caso me decidí por unos sabrosos trozos de pierna de cordero deshuesada y en salsa, más que excepcional por su sabor y ternura. Ya eran algo mas de las cinco de la tarde pasadas, con esta paz y tranquilidad da gusto, así que finalicé este fantástico menú con un flan casero, una menta poleo y como no, una copita de pacharán con hielo.

Creo que el camarero aún no da crédito a como un “chaval” sureño o de la meseta pudo hacer una comida tan normal en esas tierras cántabras.

Aproveché el resto de la tarde para visitar Villaviciosa, recorriendo zonas como la iglesia de Santa María de la Oliva, románico del siglo XIII con posteriores incorporaciones de elementos góticos (cerrada, como es habitual, salvo en horarios oficiales), el ayuntamiento inaugurado en 1906, sustituyendo a la antigua casona del siglo XVII hoy dedicada a cafetería y hostería.





La escultura dedicada a la manzana, estoy en el reino de la sidra y capital de la manzana, con una ruta denominada como el paseo de la manzana, cuyo trayecto urbano se señaliza mediante manzanas marcadas en el suelo.





También aproveché para localizar la salida para el día siguiente rumbo a Gijón, ya que como la etapa se plantea larga tengo la idea de salir ante del alba.

Al anochecer, acompañé a Jordi a cenar al mismo restaurante donde yo comí, obviamente no cené, lo que no evitó la sorpresa del camarero al verme aparecer de nuevo, pero solo me limité a degustar una buena botella de sidra.

Ya anochecido me encaminé al Hotel donde encontré como nuevos compañeros de hospedaje a Dolores (la alemana) y a Renato, Roberto y Andrea (el equipo italiano) que junto a Jordi y la complacencia de Isabel, la propietaria del Hotel, hicimos uso del bar “privado” e invitados a consumir aquello que nos agradase.





Realmente y por mi parte fue la despedida del Camino, pues el día siguiente me planteaba llegar a Gijón y allí finalizar mi recorrido del Camino del Norte por este periodo. Jordi también termina su Camino aquí, en Villaviciosa, así que mañana, ya sin problema de bota, realizará el trayecto hasta Gijón en autobús. Como tenia prevista, mi salida al día siguiente sería a horas tempranas, Isabel tuvo la delicadeza de dejarme preparado en mi habitación el desayuno en sus oportunos termos, todo un detalle, lo que me permitiría salir a mi horario habitual, es decir, ¡¡de noche!!





Albergues de la Etapa:

Sebrayo:
-Albergue de Peregrinos de Sebrayo
    Localización: Sebrayo s/n (Edificio antiguas escuelas)
    Propiedad y Gestión: Concejo de Villaviciosa
    Tel.: (+34) 699 440 399 / (+34) 985 996 012 / (+34) 985 893 202
    Inaugurado en 1998



Muslera:
-Albergue La Llamarga
    Localización: Antes de Villaviciosa. En el km. 38,8 de la N-632 hay 2 entradas
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 627 042 107 / (+34) 985 892 501
    Inaugurado en Marzo de 2014



Villaviciosa:
-Albergue de Villaviciosa Hostel
    Localización: Calle Marqués de Villaviciosa, 5
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 985 41 12 18 / (+34) 607 326 927
    Inaugurado en Junio de 2015

-Albergue El Congreso
    Localización: Plaza del Ayuntamiento, 25
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 985 891 180
    Inaugurado en Junio de 2016

-Hotel Carlos I
    Localización: Plaza de Carlos I, 4
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 985 890 121
    Casona Palacio del Siglo XVII