EL CAMINO DEL NORTE (pulsar sobre cualquiera de las imágenes para ampliarlas)






Día 31º: San Xusto - Mondoñedo:



Etapa breve para mi previsión de hoy, unos catorce kilómetros hasta Mondoñedo, población en la que tengo interés en pasar el día para conocer su historia y encanto de ciudad monumental.

El día amanece sin lluvia aunque con temperatura fresquita y agradable para caminar, así que de acuerdo con las indicaciones que me dieron anoche me decido a realizar el recorrido por carretera comenzando mi marcha aún con iluminación eléctrica y las primeras luces del alba apareciendo.





Al final de la recta en que se encuentra el albergue vuelvo a pasar por el bar La Curva y su nuevo edificio restaurante, sin embargo a estas horas y en esta época en que la afluencia de peregrinos es mínima, el bar se encuentra cerrado así que dejaré el desayuno para mejor momento.





Ya en la ruta del Camino, por pista asfaltada en ascenso llego casi de inmediato a la bifurcación que me lleva hacia el monte, pero decido continuar por la derecha hasta un pequeño núcleo de casas en el que destaca su iglesia de San Xusto de Cabarcos.







Con cuatro kilómetros de recorrido por esta cómoda pista asfaltada con ausencia prácticamente total de tráfico, solo el motivado por el servicio a caseríos o campos agrícolas pero todo rodeado por una frondosidad increíble.







¡¡Pero nos estoy solo…!! A veces me sorprende la presencia de seres vivos, aunque irracionales, como estos pequeños “caballos” que alegremente pastan y juguetean por estos pastos de ensueño.







Ha transcurrido algo más de una hora y recorrido los cinco kilómetros que me separaban de Lourenzá, cuando entro en esta bella e histórica población.

Como aún no había desayunado aprovecho para hacerlo en el primer bar que encuentro abierto en pleno centro de la población, cuyos habitantes, los más madrugadores, se me han anticipado al desayuno matutino. Durante este tiempo de relajo pude contemplar las imágenes en directo a través de televisión de las pruebas de clasificación de Fórmula 1.

El Concello está situado en la Mariña Central y la primera documentación del ayuntamiento data de la creación del Monasterio de San Salvador en el año 947. Hasta el siglo XII el monasterio es de carácter familiar pasando posteriormente a ser Benedictino. En 1642 el prestigio de la abadía llega a su momento de máximo esplendor siéndole otorgado el título de Marqués de Lorenzana a Don Alvaro Quiñones.

Con la desamortización fue suprimido en 1835 sufriendo un posterior incendio. Entre 1910 y 1942 recobró la vida monástica con la llegada de una comunidad dependiente del Monasterio de Samos.

El edificio que en su momento fue la antigua Cámara Abacial es hoy sede del Ayuntamiento, puede considerarse como referente del barroco gallego.





En cuanto a la Iglesia de Santa María, que forma parte del cuerpo del Monasterio de San Salvador de Lourenzá, se comenzó su construcción en 1732 como un ensayo de la “fachada do obradoiro”.





Existe albergue de peregrinos, lo que permite contemplar la opción de finalizar la etapa en esta población, pero en mi caso creo que tuve suficiente caminar en el día de ayer desde Ribadeo a San Xusto y tampoco es ocasión de minimizar tanto la etapa máxime si además deseo finalizar etapa en Mondoñedo.

Al reiniciar mi marcha coincido con el ya conocido Philippe a quién recomiendo el lugar en el que desayuné y así continuo mi caminar por carretera a través de la avenida de Mondoñedo y poco a poco consigo salvar un desnivel de 175 metros a lo largo de cuatro kilómetros en un recorrido zigzagueante entre esta frondosa vegetación hasta coronar el puerto y atravesar el pequeño núcleo urbano de Arroxo.

En el descenso hasta Mondoñedo hago una breve parada en un pequeño grupo de viviendas denominado Vigo perteneciente a la parroquia de Santiago de Mondoñedo, en el que destacan sus casas dedicadas a las faenas del campo.







Esta población también dispone de una sencilla y pequeña capilla por cuya misma puerta discurre el Camino y que obviamente se encuentra cerrada lo que imposibilita el poder acceder a ella dada la singularidad de su ubicación, con sus dos bancos de piedra adosados a la propia fachada.







El Camino continúa entre las propias viviendas pasando por debajo de un hórreo hasta desembocar en una senda de tierra que se adentra en los campos de labranza.







En este intervalo de tiempo que dura mi parada nuevamente observo la presencia de Philippe que me comenta su deseo de continuar posiblemente hasta Gontán, así que aún le queda un amplio recorrido.

Después de hablar con una vecina que me confirma el itinerario a través de la senda que inicio, pero a medida que avanzo observo como el suelo se va embarrando y se pierde realmente cualquier vestigio de por donde caminar, así que retorno de nuevo a la carretera a la altura del cementerio de Mondoñedo.

Después de casi cinco kilómetros finalmente estoy en Mondoñedo y mi primer objetivo es localizar el ayuntamiento, ya que es necesario contactar con la policía municipal para conseguir el acceso al albergue.

Como tengo prácticamente que cruzar la población en diagonal, a mi paso por la plaza de la Catedral no puedo menos que admirar este bello entorno en que se encuentra tan majestuoso edificio y sus diferentes estilos arquitectónicos.

Aquí si tuve la posibilidad de realizar una visita a su interior puesto que se estaban celebrando los actos conmemorativos de los cincuenta años de sacerdocio del celebrante, acompañado de una nutrida representación de sacerdotes y familiares.





A mi salida de la catedral son las doce horas, mediodía, volviendo a encontrarme con Philippe quien dado lo temprana de la hora me confirma su intención de continuar Camino, no obstante le invito a “inmortalizar” nuestro nuevo encuentro en uno de los rincones de esta bella plaza, en la proximidad del monumento dedicado al insigne paisano y escritor Alvaro Cunqueiro .





Una vez concertado el alojamiento, coincido con una persona conocida del policía que amablemente se ofrece a acompañarme hasta que prácticamente me deja junto al albergue, sorprendiéndome por su situación en una moderna plaza junto a los Juzgados.

Es un edificio de dos plantas en magnífico estado de uso y conservación, con un pequeño hall de entrada y cocina completamente equipada en la planta baja. Ya en la planta primera, dividida en dos sectores hallándose las literas por una parte y en otra dos grandes aseos con sus correspondientes sanitarios y duchas, elijo mi litera y después de asearme me encamino al centro urbano.

Antes de marcharme me encuentro con un peregrino que viene a alojarse, se presenta como Jörq, de edad similar a la mía y nacionalidad alemana, todo vestido de negro, transmitiéndome la impresión inicial de pertenecer al clero, pues solo le falta la “tirilla” del cuello. Se instala en la misma planta primera que yo.







Como preveo una larga tarde en esta población que te envuelve con su aire señorial y monumental, a pesar de la disminución de su población en el Concejo de casi un 50 % a lo largo del siglo XX, quiero empezar por el principio y ambientarme para disfrutar en lo posible de su gastronomía.

Los comienzos son prometedores junto a la plaza de la Catedral, justo a la espalda de la estatua dedicada a Alvaro Cunqueiro, está el Bodegón A´Catedral, lugar en el que degusté una tapa de lengua estofada verdaderamente exquisita con una buena cerveza. Desde aquí me encaminé hacia el Ayuntamiento, a cuyo lado se encuentra el Mesón Os Arcos, por cierto bastante celebrado en los foros y con una apariencia bastante aparente de comida casera, así que empecé por una fabada que me ofrecieron dentro del menú, por desgracia no pude terminar el plato, pues todo parecido con la fabada era pura coincidencia. Posteriormente me decidí por una carne estofada y segunda sorpresa, eran grandes trozos, duros y con sabor a quemado, tampoco pude con ellos. Imagino que la poca afluencia de clientes en esta época, solo estábamos dos mesas, produce cierta relajación en la cocina con platos recalentados de elaboración en fechas anteriores, lógicamente los sabores se desvirtúan, pro bien se podría ofrecer algo más sencillo y de elaboración inmediata. Me acordé de la lengua estofada en el Bodegón A´Catedral, pero no siempre se puede acertar.

La tarde la dediqué a visitar las distintas zonas de la población encontrando edificios como el Seminario Conciliar de Santa Catalina, construido en 1583, siendo el edificio de mayor tamaño de la ciudad. Ofrece hospedería para visitantes y peregrinos.





La Font Vella también denominada de Alvaro Cunqueiro y situada frente al Palacio Episcopal, las primeras noticias de existencia datan de 1263 en que había una fuente echa a manera de balsa, siendo en 1548 cuando se mandó construir en su actual emplazamiento como único punto de abastecimiento público.





El Santuario de Nuestra Señora de los Remedios cuya ermita original data del siglo XVI. Hubo un intento de reforma en el siglo XVII y una reconstrucción el XVIII. El edificio actual se realizó entre 1773 y 1778 por el Obispo Sarmiento tras derruir el anterior. Destaca en su interior el impresionante retablo barroco y la tumba del Obispo Sarmiento.





El Hospital de San Pablo, construido durante 1750 a 1755 por iniciativa del Obispo Sarmiento. Está compuesto de una planta cuadrangular con un patio central.





El Convento de la Concepción, fundado en 1656, compone un importante conjunto artístico con obras de interés cultural. En esta ocasión tuve el honor de asistir en solitario a las vísperas, con los rezos y cánticos de las monjas concepcionistas de clausura que lo habitan y que se situan al fondo de la iglesia tras una rejas, por lo que la ceremonia religiosa del altar era concelebrada por dos sacerdotes de edad bastante avanzada.

Antes de finalizar la tarde, como pienso cenar el albergue, a mi regreso compro algunos alimentos puesto que disponemos de cocina – comedor completa.

Ya en el albergue observo la presencia de otra mochila, un nuevo peregrino que resulta ser… ¡¡Philippe!! Quien después de haber comido y recapacitar, decidió quedarse en esta población posponiendo para el día siguiente la nueva etapa.

Posteriormente llegan dos nuevos peregrinos Eduardo y José, de nacionalidad española y más concretamente madrileños de Villaviciosa de Odón, ¡¡ya era hora de encontrar algún paisano!! bastante jóvenes pero vienen realmente cansados, rendidos por el Camino, pues han recorrido algo más de cuarenta kilómetros.

Al ver que ya somos cinco peregrinos en la misma sala y dado que por la noche soy bastante propenso a roncar (eso me dicen…) decido cambiarme a la sala existente en el segundo piso y que está totalmente vacía, así dormiré al menos con la tranquilidad de no molestar demasiado.







Después de localizar pan en una panadería con horno de leña totalmente artesana existente en las proximidades a la que me orientan unos nativos, retorno para cenar coincidiendo con Philippe y Jörq en la cocina – comedor. El alemán Jörq prefiere que le llamemos “Jorge”, pues dice que en España es más fácil llamarse así y mucho más comprensible para su identificación, así que a partir de ahora será Jorge. Por cierto, mi impresión inicial era errónea, no pertenece al cuerpo clerical y en cuanto a la edad me supera en un decenio, lo que aún acrecienta más mi admiración por su Camino que recorre en soledad con una enorme fortaleza física y como no, mental.

Durante la cena aparece una nueva peregrina, ya es tarde y la acompaña el mismo policía municipal que me atendió a mi llegada, resulta ser alemana y también camina sola.

Cuando me retiro a descansar en la soledad de mi planta, observo por la mochila que la nueva alemana se ha alojado también allí al otro extremo de la sala, debe haber salido del albergue porque no la volveré a verla hasta la mañana siguiente.