VÍA DE LA PLATA (pulsar sobre cualquiera de las imágenes para ampliarlas)






Día 2º: Santiponce - Guillena:



Hoy no tengo mucha prisa en madrugar, teniendo en cuenta que el Conjunto Arqueológico de Itálica no se abre al público hasta las 09:00 horas, tengo margen más que suficiente para prepararme y desayunar, como así hago, incluso dejo la habitación ocupada hasta mi regreso de la visita para comenzar la etapa.

Esta experiencia de la brevedad de las primeras etapas, con independencia del valor añadido que me aporta el conocimiento de las maravillas que el Camino ofrece, en mi caso es primordial la adaptación de mi propia naturaleza al transporte de la mochila como algo inseparable que supone un incremento anormal de mi peso.

Después del desayuno, compartiendo sala con otras dos personas que al parecer pueden ser también peregrinas, se trata de dos chicas de similar “juventud” a la mía, me dirijo a la entrada del Conjunto Arqueológico de Itálica con el objetivo de acceder al recinto en el momento de su apertura, a cuya entrada permanezco hasta que se posibilita el acceso y puedo hacerlo a través de una vía construida con piezas poligonales de una caliza llamada comúnmente piedra jabaluna o de Tarifa, con los bordillos del mismo material.





Los orígenes de este Conjunto Arqueológico se remontan al añ0 200 a.C. y fue cuna de los emperadores Trajano y Adriano.

Las excavaciones arqueológicas continúan, lo que no impide que podamos admirar los maravillosos conjuntos arquitectónicos recuperados que nos muestran la forma de vida de una época, así como su estructura urbanística y social con los denominados edificios semipúblicos, como el edificio Exedra.





La amplia colección de mosaicos recuperados en numerosos edificios, como el que se encuentra el edificio del mosaico de Neptuno, de quien toma su nombre.







O la Casa de los Pájaros, cuyo mosaico también da nombre a esta casa, compuesto por treinta y tres especies distintas de aves.







Al igual que la manzana de la Casa del Planetario, cuyo solar está circundado casi en su totalidad por establecimientos comerciales y de servicios, donde se han identificado algunos establecimientos como una panadería.







Finalmente, ya de retorno de la visita a esta monumental población romana, se puede contemplar el impresionante Anfiteatro.





Y que mejor despedida a la rápida visita realizada que el poder “confraternizar” con sus propios “habitantes”, como si hubiese retrocedido en el tiempo veinte siglos.





Regreso al Hotel para recoger mi inseparable mochila e inicio la sencilla etapa que me conducirá hasta Guillena.

Como me encuentro al mismo pie del Camino, solo es cuestión de ponerme a andar a través de esta carretera convertida en la Avenida de Extremadura durante 1,4 Km, hasta llegar a la rotonda perfectamente señalizada, dejándola por la tercera salida de la derecha para así pasar bajo la autovía A-66.

Apenas 200 metros después de este paso inferior de la autovía, casi en la misma curva que traza la carretera, sale un desvío a la izquierda, debiendo poner atención en este cruce de carretera que hemos de efectuar.







Este trozo de vía asfaltada que se inicia tiene un corto recorrido, puesto que después de 200 metros, con la vista al fondo inmediato del puente que salva el cauce del Rivera de Huelva, que además tiene cortado el paso. Giramos aquí ahora 90 grados a la izquierda para tomar una pista perfectamente conservada y que de manera totalmente rectilínea nos conducirá durante 7 Km hasta las puertas de Guillena.

Según indican las numerosas arquetas que jalonan esta vía, por aquí discurre un importante conducto para el suministro de agua de EMASESA (Empresa Municipal de Aguas de Sevilla), siendo la causa de la existencia de esta amplia pista.

Siendo conocedor de la existencia durante el recorrido del paso de un arroyo llamado de Los Molinos que no dispone, en caso de que por lluvias su cauce se vea desbordado, de posibilidad de salvarlo de forma simple y natural, obligando a dar un importante rodeo a través de la N-630.

Como veo que se aproxima un ciclista en sentido contrario al mío, ante el que me intereso por la situación del citado arroyo y el estado de su cauce, pero pienso que en lugar de tranquilizarme me produce algo más de preocupación al observar el barro que cubría parte del chasis de su bicicleta y sus comentarios al respecto al indicarme que lo vadee por el lado izquierdo, pues he de tener en cuenta que unos días antes había llovido.

El arroyo se encuentra exactamente a 4 Km desde el inicio de la pista de Emasesa, existiendo la posibilidad de efectuar un desvío por una pista que sale a la izquierda a los 3,5 Km del inicio de esta pista, que conduce hasta la N-630 que se abandonaría en el cruce con la A-460 que ya nos llevaría directamente a Guillena.

Sin embargo cuando estoy llegando al cruce en el que existe la posibilidad de desvío, vuelvo a encontrarme con un ciclista, que resulta ser de la zona, quien me informa que no existe problema alguno para el paso por el cauce de este arroyo, pues apenas ha llovido y llevamos una larga temporada de ausencia de lluvia.

Continúo ya de forma más confiada y tranquila y apenas 500 metros después puedo comprobar verdaderamente el perfecto estado de la vía, pues lo laterales de la pista permiten el paso sin ningún tipo de problema.







Aquí coincido con dos peregrinas, que efectivamente resultan ser las dos personas con quienes coincidí en el desayuno, observado después de un breve saludo que resultaron ser francesas.

Continúo mi Camino por esta interminable y rectilínea pista con el único aliciente de los amplios sembrados y algunos olivos que la circundan y la visión final de Guillena, pudiendo conversar en algún momento con personas que se dedican al verdeo de la aceituna (recolección de la aceituna aún verde).







Ya veo el final de esta impresionante recta, han sido 7 Km los caminados por ella cuando debo abandonarla por la izquierda girando 90 grados, pasando así ante las puertas de una residencia canina y así llegar después de 400 metros hasta la orilla de la carretera A-460, aunque no he de transitar por ella puesto que existe una sencilla pista por su margen derecho que ya me llevará hasta la entrada de Guillena después de 1,5 Km, a donde llego cuando faltan 15 minutos para las 13:00 horas.





Entro en la población por la calle Sevilla que comparte el recorrido con la también denominada carretera de Sevilla, observando, ya avanzada la calle, la ubicación del albergue privado Luz del Camino. Sin embargo poco más adelante me saluda Pilar, que resulta ser la propietaria del citado albergue a quien acompaño para sellar la credencial, pero todavía no tengo claro donde alojarme.

Continúo hasta el Ayuntamiento, donde además de sellar la credencial me informo de los distintos puntos de interés de la población, coincidiendo que hoy comienza el Festival de la Tapa, así que aprovecharé para degustarlas y hacer así la comida del mediodía.

Desde aquí me encamino a la dirección del albergue Municipal que se encuentra en el recinto del polideportivo también municipal.

A mi llegada compruebo que aún se encuentra cerrado, aunque dispone de un teléfono para avisar, sin embargo el aspecto del interior que se puede observar desde las ventanas que dan a la pista deportiva, deja mucho que desear en cuanto a limpieza y organización.

Definitivamente renuncio hoy a los albergues y me encamino hacia el Hostal Francés, en la calle Sevilla, donde decido alojarme en una sencilla habitación con ducha y aseo incorporado.

Después de instalarme en la habitación, me dirijo a la zona en que se celebra el Festival de la Tapa, con tanto tino que llego minutos antes de su inauguración, con lo que a los pocos minutos estaban degustando la maravillosa selección de tapas que presentaban los distintos establecimientos gastronómicos de la población.

Entre la diversidad de oferta y después de distintas pruebas, mi selección se fue acotando a las preferidas como por ejemplo el Bacalao al Carbone con crema de aglio.





O bien la presentada como Pulpo a la Gallega sobre Crema de Patatas.







Estas contaron entre mis preferidas, sin menosprecio de las restantes como Solomillo a la Tentación, Carrillada al Pedro Jiménez con ajos tostados sobre puré de patatas, Morro de cerdo Ibérico glaseado con membrillo y manzana y Morcilla de Burgos con queso brie y balsámico, entre otros muchos.

Después de la excelente “cata” realizada, me retiro a mi alojamiento para descansar y ordenar las ideas durante parte de la tarde.

Antes de que anocheciese, salgo a conocer la salida del Camino para el día siguiente aprovechando a la vez para visitar la Parroquia de Nuestra Señora de la Granada, de estilo gótico mudéjar, construida a principio del siglo XV, que además se encuentra abierta pudiendo contemplar su retablo Mayor dedicado a la Virgen de la Granada a quien está dedicado el templo.







Vuelvo a coincidir con las peregrinas francesas que han elegido el mismo alojamiento que yo. Ya entrada la noche me retiro a descansar, pues mañana inicio mi tercera etapa y hay que ir habituándose al caminar diario y no todas las etapas serán tan relajadas como las hasta ahora vividas.



Albergues de la Etapa y otros alojamientos:

Guillena:
-Albergue de Guillena
    Localización: Avenida de la Vega, s/n
    Propiedad y Gestión: Ayuntamiento de Guillena
    Tel.: (+34) 672 37 30 99
    Inaugurado en Febrero de 2011

-Albergue Luz del Camino
    Localización: Calle Federico García Lorca, 8
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 665 068 222
    Inaugurado en Marzo de 2013

-Hostal Francés*
    Localización: Avenida de Andalucia, 62
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 955 78 51 77 (+34) 639 59 44 96 (+34) 625 66 35 08