EL CAMINO PORTUGUES CENTRAL (pulsar sobre cualquiera de las imágenes para ampliarlas)






Día 3º: Azambuja - Santarém:



Como costumbre que es, antes del amanecer ya estoy a la puerta del albergue y como he localizado una pastelería que a las seis de la madruga comienza su atención al público (Pastelaria Arcada) me encamino directamente a ella. La mañana está cerrada e incluso comienzan a caer unas gotas de lluvia, pero todavía aguanto sin chubasquero.

Cuando salgo de la pastelería me encamino en dirección a la estación de Ferrocarril, no obstante pregunto a una persona (en este caso bombero) sobre donde debo iniciar la salida de Azambuja hacia el Camino de Santiago y como en otras ocasiones me viene a confirmar la tesis de que la cultura del Camino no está asumida, de ahí que me indique tome la N-3 dirección Santarém.

Como no es la primera vez que la información facilitada no es coincidente con los mapas de ruta de que dispongo, tomo rumbo hacia la estación de ferrocarril que está en la misma N-3 a su paso por la población, puesto que el inicio de la etapa debe hacerse a través del paso elevado que salva las vías del tren en la propia estación.

Coincido con una persona que con su bicicleta también se dirigen a la estación quien sin lugar a duda confirma mi idea de cruzar la vía a través del edificio de la estación, acompañándome incluso, con todo mi agradecimiento despido a tan amable persona y aprovecho para ponerme el chubasquero, pues la lluvia ya es una realidad.

Nada más dejar la estación de ferrocarril tomo la carretera N-3-3 hacia la izquierda siguiendo la indicación de las flechas amarillas y después de una leve curva acometo una enorme recta que se prolonga durante 1,5 km, observando que ya a estas tempranas horas hay personas haciendo un circuito de marcha, hasta que nada más pasar el puente sobre el río Maior la señalización indica el desvío a la izquierda que me lleva a una pista de tierra arenosa muy cómoda y amplia, abandonando así la carretera.

Caminando por la llana ribera del río en sentido contrario a su corriente, me encuentro con Anthony que posiblemente salió del albergue mientras yo desayunaba, de ahí que me precediese, no obstante después de un breve saludo continuamos cada cual nuestro camino.

Después de 1 km me separo de la ribera del río Maior y comienzo a adentrarme por unas vegas enormes continuando el camino a través de estas fenomenales pistas de tierra que se mantienen transitables a pesar de las presentes lluvias.





Así voy dejando atrás la Quinta das Quebradas y después 3,2 km de camino de tierra batida bordeo el modesto aeródromo de Azambuja, momento en que retorno a la carretera N3-3 ya con asfalto.





Esta carretera continúa atravesando estos enormes y ricos campos de labranza regados por las aguas del Tajo que fluyen por las proximidades, sorprendentemente me encuentro con las tres chicas polacas con las que he coincidido en el albergue, están tomando algo de alimento junto al camino a cuya degustación me invitan y que agradezco, pero todavía después de mi desayuno en Azambuja es demasiado temprano por lo que continuo camino. Así llego a un nuevo aeródromo, en este caso el de Alqueidão, con su pequeña infraestructura y pista de tierra.







Después de 13 km desde el inicio de etapa llego a la primera población, se trata de Reguenga, con unas excelentes tierras agrícolas con amplias extensiones de viñedos y cereales, siendo especialmente conocida por la cría de pollos. Existe posibilidad de tomar algo de alimento por ejemplo en el Café Campino.

En esta población observo una enorme muralla a la derecha de mi sentido de marcha que se prolonga como una especie de dique de contención y efectivamente eso es.







En algunas de sus edificaciones se muestra el símbolo portugués por excelencia, la decoración con azulejos artísticos que bien representan escenas singulares o bien como simple ornamentación de la fachada.







Dos nuevos km me separan de la siguiente población a través de la N3_3, dejando en sus aledaños Quintas con grandes campos de cultivo y alguna bonita imagen de casas de recreo rodeadas de jardines en las que la vegetación predomina por todas partes.





Así llego hasta la población de Valada, sede de la freguesia a la que pertenecen las poblaciones de Reguenga, Porto Muge y Palhote.





Toda su vida gira en torno al río Tajo que a lo largo de los siglos ha desempeñado un papel importante desde el punto de vista económico, tanto en la navegabilidad para el transporte de mercancías como en el riego de los campos y la pesca.

Dispone de servicios básicos, aunque carece de albergue, se puede acceder a alguno de sus establecimientos tales como cafetería, churrasquería y restaurante. Su pequeño y coqueto puerto deportivo a las orillas del Tajo, debe de hacer las delicias de los aficionados a los deportes náuticos sobre todo en la época estival.







También llama la atención las filigranas de hierro y azulejos de algunas de las edificaciones de la población que dan una nota de colorido y de la singularidad de sus propietarios.







Su iglesia data de 1211, con motivo de la restauración que se efectuó en 1962 perdió parte de su belleza. Actualmente está dedicada a la advocación de Nossa Senhora da Espectação do Ó.







Después de consultar la distancia a la siguiente población que se trata de Porto Muge, decido continuar camino antes de tomar un desayuno de media mañana algo más contundente puesto que son las diez horas, así que abandono esta bonita población de Valada para continuar paralelo al “gran dique” del Tajo cuya faraónica obra sigue siendo mi compañera de camino, aprovechando la vegetación cualquier resquicio entre el dique y el asfalto para mostrar sus encantos florales.





Ya en tierras de Porto Muge y después de pasar bajo el puente de la Reinha Dona Amélia, notable obra de ingeniería realizada en 1904 bajo el reinado de D Carlos I y de especial importancia en las comunicaciones ferroviarias en su momento, puesto que en la actualidad su uso se ha adaptado para la circulación de vehículos y como paso peatonal.

Cuando diviso las últimas edificaciones de Porto Muge estoy decidido, después de la información recibida en su centro urbano, a hacer uso del último establecimiento hostelero existente antes de acometer el tramo final hasta Santarém, aunque todavía rodeado de inmensas explotaciones agrícolas de viñedos.





Llego a la cafetería cervecería O Cardoso, su buen aspecto tanto interior como exterior me transmite unas muy positivas sensaciones en el aspecto culinario, pero para mi desgracia solo fueron sensaciones ya que no disponían de alimentos cocinados y tuve que conformarme con un vulgar jamón de york y queso en lonchas, productos de lo más habitual en cualquier centro comercial cuyo etiquetado así lo indicaba, pero la necesidad era inminente y ya no había más posibles opciones. Para futuras ocasiones estimo más apropiado disfrutar de la oferta gastronómica existente en Valada.







No obstante la parte positiva fue la amabilidad de su propietaria, además tuve la suerte de disfrutar de la amena conversación de un cliente habitual que amenizó mi “frugal” desayuno con anécdotas y realidades de la vida cotidiana e historia sobre la construcción del dique del Tajo.

Según mi agradable contertulio, esta fue una obra “faraónica” que en otra época el rey de Portugal acometió con el fin de proteger a campos y poblaciones de las crecidas del Tajo que periódicamente las anegaba destruyendo cultivos y viviendas. La longitud del dique es de aproximadamente 20 km en dirección a tierras de Azambuja río abajo. No obstante también me indica que desde que se construyó en España la presa de Alcantara, la seguridad es plena y no han vuelto a repetirse las tumultuosas y dañinas crecidas del río.

Con las fuerzas más repuestas y la agradable compañía que me brindó esta persona durante mi estancia en el bar, reemprendo el camino.

Hasta aquí llegó el asfalto, puesto que la N3_3 se desvía hacia la izquierda y nada más salir del bar ya me encuentro en un fenomenal amplio camino de tierra batida que me irá acercando hacia Santarém.

Este camino hace las delicias de cualquier peregrino durante los 10,3 km que debo recorrer antes de recuperar el asfalto en las proximidades de Santarém, aunque se ha de tener en cuenta que a partir de ahora se carece de cualquier tipo de servicio o abastecimiento, solo grandes explotaciones agrícolas como la Quinta das Varandas que a pesar de su parcial aspecto exterior derruido, una de sus naves acoge una amplia pista de doma y exhibición de caballos, de lo que pudo tener conocimiento gracias a que uno de sus portalones se abrió a mi paso por su fachada puesto que los empleados sacaban en una gran carretilla los excrementos de estos bonitos animales.





La amplitud de estás pistas de tierra no debe confiarnos y se ha de estar atento a cualquier aproximación de vehículos, pues los lugareños circulan principalmente con vehículos todo terreno destinados a las faenas agrícolas a velocidades realmente endiabladas en la certeza de que apenas hay tráfico, lo que provoca mucho más peligro para el caminante además del polvo y piedras que desprenden a su paso.

Poco a poco me voy separando del dique del Tajo a través de los campos de cultivo hasta finalmente atravesar literalmente una amplia zona de viñedos por la que se sigue manteniendo la señalización de los Caminos de Santiago y Fátima por suerte para el peregrino, pues existen numerosos cruces de vías para servicio de las distintas parcelas.





Regreso al asfalto ya con la vista del puente Salgueiro Maia que soporta la autovía que cruza por este punto el Tajo cuando llevo casi 29 km recorridos.







Cuando van a ser las 14 horas y he dejado atrás el citado puente, observo en el margen izquierdo la existencia de una pista de aterrizaje que pertenece al aeródromo de Santarém con su escuela de paracaidismo. Mis fuerzas ya se encuentran debilitadas a pesar del perfil llano del trayecto realizado, por lo que busco amparo en una pequeña sombra existente para agotar el agua que llevo y algo de alimento, pues la fuerza del sol se hace notar.

Después del breve descanso continúo mi caminar y llego a Omnias, pequeña población asentada en la falda de Santarém a partir de la cual inicio una fuerte subida por carretera durante 2 km, a través de los cuales he de salvar un desnivel de 100 metros, este cambio de perfil como final de etapa es algo verdaderamente devastador.

Así que con mucha paciencia y fuerza de voluntad inicio el ascenso sin perder de vista el abundante tráfico que recorre esta carretera carente de arcenes.

Prácticamente cuando llevo la mitad del ascenso descubro la existencia de una gran fuente de agua potable que me permite un nuevo descanso y surtirme ampliamente de tan preciado líquido en esta calurosa tarde, todo un feliz acontecimiento.





Una vez calmada la sed y disfrutado de un tonificante descanso reanudo la marcha con nuevos bríos hasta conseguir a través de esta empinada cuesta entrar en Santarém cuando van a ser las 15 horas.





Ya en el núcleo urbano me encamino al centro de la ciudad a través de la Rua Pedro de Santarém que me lleva hasta la glorieta en que se encuentra el monumental edificio de la Santa Casa de Misericordia.

En el mismo conjunto arquitectónico se encuentra adosada la estructura de la Igreja da Nossa Senhora de Jesus do Sitio, edificada entre 1615 y 1649 en el solar que ocupaba la antigua ermita medieval de Santa María Magdalena. En este gigantesco complejo también se ubican las instalaciones del albergue de peregrinos.







Después de registrarme me acompañaron a la zona del albergue instalándome en una habitación con dos camas, todo un lujo de atención y equipamiento, compartiendo aseos y cocina para las posibles seis plazas disponibles. La amabilidad de la persona que me acompañó durante todo el recorrido me dejó verdaderamente abrumado, pues todo fueron atenciones y aclaraciones de todos los aspectos y singularidades del albergue, ¡muchas gracias!





Pero la atención y amabilidad no quedó aquí, puesto que hoy llegué con una enorme ampolla en el pie izquierdo que casi me impedía caminar, ante la consulta que realicé en la recepción de la Santa Casa todo fueron facilidades, acompañándome a la zona anexa de hospital donde fui atendido cariñosamente de forma desinteresada, realizando una perfecta cura que me permitió continuar con mi camino a Santiago. Todo un ejemplo de dedicación vocacional y atención a las personas necesitadas ¡¡muchas gracias a todos!!

La tarde en Santarém discurre por la ciudad que ofrece tal cantidad de lugares dignos de visitar que serían necesarios varios días para tener una visión de conjunto del enorme tesoro arquitectónico, escultórico y pictórico que encierra esta bella ciudad. Es tal su grandeza que se la denomina “Capital do Gótico”.

La “Igreja” dedicada a la advocación de Nossa Senhora da Concenição, perteneciente inicialmente a la Compañía de Jesús, con posterioridad pasó a ser el Seminario Patriarcal de Santarém, constituyendo uno de los más importantes y hermosos monumentos sacros del patrimonio, construido entre 1672 y 1711. Tiene consideración de monumento nacional.





La “Igreja” de Nossa Senhora da Piedade cuya construcción se ordenó por iniciativa regia de D. Alfonso VI el año 1664, finalizando sus obras entre 1688 y 1691, obra que sirvió para adecuar la restructuración del área urbana “do Paço Real de Santarém”.







En su interior conformado por mármoles con una decoración barroca, destaca sobremanera la grandeza de su altar mayor.





El Mercado Municipal hoy día constituye un tipo de mercado cubierto que vino a sustituir al que desde tiempo inmemorial se realizaba al aire libre y que se inauguró en 1930.





Su decoración con 55 paneles de azulejos que circundan los puestos que dan al exterior, muestran figuras decorativas y motivos de promoción turística regional.







El Monasterio de San Francisco cuya fundación se remonta al siglo XIII, aunque el aspecto exterior de su iglesia es el resultado de sucesivas remodelaciones, pudiendo observarse en su fachada principal un interesante portal gótico.







“La Igreja de Nossa Senhora da Assunção de Marvila” sufrió una restauración en el siglo XVI superpuesta a la estructura gótica pre existente. Su pórtico es símbolo del llamado estilo manuelino.





La “Igreja de Sao João de Alporão”, monumento románico del siglo XII, al encontrarse fuera del perímetro de las murallas de la ciudad y haber poseído una torre románica circular que junto a la torre vecina denominada Torre do Relógio (Cabaceiro), imprimían al lugar un carácter militar defensivo.

A los pies de la Torre do Relógio coincido con una vecina del lugar quien con suma amabilidad me explicó porqué a esta torre la denominaban “torre do cabaceiro”, ya que según la leyenda ante la carencia en la población de una torre con reloj, se solicitó al rey su provisión lo que aceptó gustosamente. Sin embargo cuando asistió a la inauguración y observó la fealdad de su estructura, ordenó la colocación de ocho calabazas huecas suspendidas del armazón de hierro que había de soportar la campana, simbolizando las ocho cabezas huecas de los concejales que habían sido designados para la gestión del proyecto.

A partir del siglo XIX esta Iglesia y Capilla se convierten en Teatro y Museo Arqueológico, pasando a denominarse Museo Municipal de Santarém.





La “Igreja e Convento de Santa María da Graça” se inició su construcción 1380 finalizando alrededor de 1420, es un símbolo del gótico portugués. Su fachada principal acoge un impresionante rosetón sobre el pórtico con una armonía perfecta.







La “Igreja da Misericórdia” es una construcción de mediados del siglo XVI, aunque su primitiva fachada se perdió con motivo del terremoto de 1755, siendo sustituida por la actual de estilo barroco. En su interior se encuentra la tumba de Nuno Velho Pereira, patrocinador de la Santa Casa de Misericordia.







Después de visitar la mayor parte de la ciudad, aunque por el horario prácticamente todos los accesos estaban cerrados y hube de conformarme con su contemplación exterior. Esta situación no me era extraña puesto que la chica que tuve la suerte de que me atendiese en la Oficina de Información, todo un ejemplo de amabilidad y buen hacer ya me lo había anticipado.

De retorno al albergue, paso por un supermercado en el que compro algunos productos para la etapa de mañana. Cuando llego al albergue solo tengo conocimiento de la existencia otro peregrino y una chica portuguesa con la que coincido cuando me dirigía a salir de nuevo para cenar.

Como el anochecer está próximo y con el fin de retornar al albergue antes de las diez de la noche, decido ir a cenar algo que me reponga del esfuerzo del día y de la ausencia de una comida seria, así que siguiendo la asesoría de una persona que entendió perfectamente mis preferencias en La Santa Casa de Misericordia (muchas gracias) me encaminé hacia la Taberna do Quinzena, situada prácticamente en el centro de la población en la calle más comercial.

Realmente mereció la pena, pues una taberna en la que se respira el sabor y la tradición de la tierra, en cuanto a la gastronomía muy buena y abundante degustando una fenomenal carne a la brasa con verdura y patatas asadas, un sitio para regresar.





Una vez finalizada la cena regreso ya definitivamente al albergue y observo a mi llegada que hay un acompañante en la otra cama aunque ya está acostado, así que sin molestar recojo algunas cosas de mi mochila para estar tranquilamente en la cocina/sala de estar, entonces observo que mi acompañante se trata de Felix, el peregrino de Azambuja, así que le dejo descansar y me encamino a la cocina.

Ahora aprovecho para ordenar mis víveres y revisar los apuntes del Camino con el fin de estudiar un poco más detalladamente la ruta para evitar sorpresas dentro de lo posible, pues aquí en Santarém se bifurca el Camino de Fátima tomando dirección norte y el Camino de Santiago toma una orientación noreste, así que imagino que el aspecto y frecuencia de la señalización puede sufrir alguna variación.

Durante este pequeño ejercicio nocturno tengo ocasión de saludar nuevamente a una de las peregrinas polacas que han llegado al albergue bastante tarde y que ya se han retirado a su habitación, despidiéndome de ella puesto que ahora también se bifurcan nuestros caminos. Doy por finalizada mi jornada nocturna y me retiro a descansar cuando son las once horas pasadas.





Alojamientos de la Etapa:

Valada:
-Salão Paroquial
    Localización: Largo a Igreja
    Propiedad y Gestión: Parroquial
    Contacto: D. Rosa Fernanda - Tel.: (+351) 914 337 000 / (+351) 243 749 277

-Casa Velha de Santo António
    Localización: Rua de Santo António, 27
    Propiedad y Gestión: Privado
    Tel.: (+351) 919 268 039



Porto Muge:
-Quinta da Marchanta
    Localización: Porto Muge (Casa Rural)
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: +(351) 243 749 279 / (+351) 965 895 960 / (+351) 966 628 130

-Casa do Rio
    Localización: Rua Morgado, 2
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+351) 918 216 875



Santarém:
-Albergue Santa Casa da Misericordia
    Localizaación: Largo Cândido dos Reis, 17
    Propiedad y Gestión: Parroquial
    Tel.: (+351) 243 305 260

-Santarém Hostel
    Localización: Rua Engenheiro António Antunes Júnior, 26 (à esquerda dos antigos Bombeiros)
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+351) 243 322 256 / (+351) 965 832 702

-N1 – Hostel Apartments and Suites
    Localización: Av. dos Combatentes, 80
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+351) 243 350 140

-Casa das Flores
    Localización: Rua Pedro Canavarro, 9
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+351) 243 324 101 / (+351) 965 612 001 / (+351) 966 931 810

-Residencial Beirante
    Localización: Rua Alexandre Herculano, 5
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+351) 243 056 695 / (+351) 243 333 845



Nota sobre alojamientos en Portugal:
- Bombeiros Voluntarios: no es obligación de este cuerpo el alojar peregrinos.Es necesario avisar con varios días de antelación y estar dispuestos a recibir una respuesta negativa. Su "colaboración" consiste en ofrecer un colchón o un espacio, ducha o acceso a casa de baños. No obstante es aconsejable llevar una esterilla. Las condiciones e instalaciones no son las apropiadas, es preferible evitar el alojarse en estos lugares, además habitualmente no son gratuitos. Como emergencia es válido antes que dormir a cielo abierto.

-Pousadas de Juventude: durante la reserva previa es conveniente informar de que se es peregrino. No es necesario el carnet de alberguista, es suficiente con la credencial.

-Hostel o Pensão: es conveniente mostrar la credencial, normalmente ofrecen decuentos a peregrinos.