EL CAMINO PORTUGUES CENTRAL (pulsar sobre cualquiera de las imágenes para ampliarlas)






Día 7º: Alvaiázere - Alvorge:



Durante la madrugada una fuerte tormenta de agua y aparato eléctrico ha descargado por la zona, no obstante al despertar ya ha cesado, aunque me temo que habrá afectado a los caminos.

Todavía es de noche cuando comienzo la jornada en Alvaiázere, los demás peregrinos aún permanecen en sus habitaciones, así que después de asearme y preparar la mochila, me adentro en la cocina donde degusté unas sencillas tostadas de pan con mantequilla y café con leche.

Antes de abandonar el edificio tengo ocasión de encontrarme con Willem (Billi) que acaba de levantarse, le indico que voy a iniciar la etapa aunque iré despacio por si tenemos posibilidad de caminar juntos.

La salida de la población no tiene perdida, partiendo desde la iglesia por la calle principal hasta encontrar el desvío a la derecha perfectamente señalizado.

El cielo y el paisaje animan a caminar, aún no acaba de despuntar el sol y la temperatura es ideal, con el horizonte abierto entre colinas llenas de vegetación y nieblas bajas que se confunden con las escasas nubes a estas tempranas horas.





Apenas 2,5 km cuando después de salir de la población y cruzar la N-350, la tranquilidad es plena a través de la pequeña y cómoda carretera CM1104 sin tráfico alguno que me inquiete hasta que llego a Laranjeiras, zona habitada con varias edificaciones diseminadas por el entorno.





A partir de aquí inicio un ascenso algo más pronunciado que no culminará hasta llegar a Vendas después de 1,5 km. El paisaje que me rodea sigue siendo encantador y la carretera de ascenso se ha transformado en una pequeña vía asfaltada que se bifurca por la izquierda de la CM1104 y que realza la sensación de paz y tranquilidad.







Al fondo ha quedado el valle con su tupida vegetación a través de la cual se pueden vislumbrar algunas de las viviendas que gozan de este privilegiado entorno.







De nuevo por la CM-1063 ahora en descenso durante un km hasta encontrar un desvío señalizado a la derecha que me lleva por una pista de tierra.







Esta pista de tierra de apenas un km de longitud me lleva hasta la pequeña aldea de Vendas do Negro, en la que destaca el cuidado pavimento de su calle adoquinada y la perfecta señalización de flechas amarillas e incluso placas con la vieira. Comienzo a disfrutar plenamente del entorno ante la fiabilidad de la información y señalización que guía mis pasos por la senda apropiada.





Dejo Venda do Negro y me incorporo durante 100 metros a la CM1065 para abandonarla por la derecha y caminar ahora por una pista de tierra durante 700 metros.





Esta pista de trazado prácticamente rectilíneo a través del monte hasta llegar a un recodo en ángulo recto, momento en que dejo la pista para adentrarme aún más en el monte ahora por una senda.







El monte se va cerrando a mi paso dejando una estrecha vereda y un bello paisaje entre matojos y arbustos que se mantiene durante 400 metros, a través de los cuales puedo contemplar una abundante cantidad de cartuchos usados en el deporte de la caza que por estos lugares debe ser práctica habitual.







De nuevo salgo a una pequeña carretera asfaltada por la que apenas transitaré durante 100 metros, siempre de acuerdo con las visibles indicaciones de flechas amarillas y vieira.







Abandono esta carretera ahora por la izquierda para continuar por otra vereda a través del monte cuyo desvío se encuentra perfectamente señalizado con una flecha amarilla y un visible poste de madera.





Esta nueva travesía a través de monte cerrado se prolongará algo más de 1 km, durante el cual sigo contemplando los restos de la munición usada por los cazadores y me alegro que no sea temporada de caza mientras tenga que caminar por este monte cerrado.

A pesar de la frondosidad del monte y lo apartado y solitario del entorno siempre hay lugar para una sencilla hornacina como en este caso bajo el amparo de “Nossa Senhora da Saude”.





Debo resaltar la excelente señalización existente ante cualquier posible bifurcación que pueda plantear duda en la dirección a seguir.







Finalmente abandono la senda y a través de una pista de tierra accedo a un pequeño núcleo urbano con su única y principal calle adoquinada, aunque no tengo la suerte de encontrarme con ninguna persona por los alrededores. Se trata de la aldea Casal Soeiro.





Ahora cambia la senda por una muy cómoda pista de tierra pero sin abandonar esta zona de monte boscoso.

Desde luego el recorrido realizado hasta el momento desde Alvaiazere es todo un espectáculo en cuanto a su belleza y tranquilidad, siendo a veces preferible que el recorrido se torne algo más amplio a cambio de poder contemplar este escenario natural.

Después de 1300 metros vuelvo a encontrar un grupo de sencillas casas que conforman una diminuta aldea, así que aprovecho para hacer un breve descanso apoyando mi mochila sobre una cerca de piedra que facilita tanto el dejarla sin esfuerzo como la posterior carga.





A partir de aquí retorno al asfalto, sin embargo estas pequeñas pistas asfaltadas son de lo más tranquilo por la casi total ausencia de tráfico y sus hornacinas instaladas por devotos o como recuerdo de algún hecho acaecido.







Así poco a poco me voy acercando a la población de Ansião, pero transitando por los términos de Empeados y Lagoa da Ameixeira que no me privan de seguir contemplando sencillos y naturales paisajes con exuberantes muestras de su bonita vegetación.





Van a ser las 10 horas cuando en el valle diviso la población de Ansião, prácticamente me encuentro a sus puertas y llevo recorridos 13 km.





La población de Ansião sede del “Concelho” compuesto por seis “Freguesias”, dispone de todo tipo de servicios y cuyas primeras referencias históricas se remontan al siglo XII.

Al acceder a la población son algo más de las 10 de la mañana y el primer edificio oficial que encuentro abierto, se trata de la biblioteca municipal, aprovechando para poner el sello (carimbo) en la credencial y ser amablemente atendido por una joven que me sorprende gratamente por su excepcional belleza, además de informarme de aspectos relativos a esta ciudad.

Puesto que durante el trayecto había consumido mi buena ración de frutas, decido continuar el camino aunque visitando alguno de sus principales puntos de interés tales como la “Igreja Matriz o de Nossa Senhora da Conceinção” que data de finales del siglo XVII.







Dado que la puerta se encuentra abierta, puedo acceder y así contemplar la sencillez de interior aunque no consigo hablar con nadie.





En el corazón de la villa y anexa al edificio de la Cámara Municipal, antiguo edificio palaciego, se encuentra la “Capela da Santa Casa da Misericordia de Ansião” que data como capilla privada en la segunda mitad del siglo XVII, sufriendo una profunda reforma en 1702.





En la misma plaza y como continuación de la Capilla de la Santa Casa de Misericordia se encuentra el edificio palaciego al que antes me refería en el que se aloja la Cámara Municipal.







Doy por finalizada mi visita por Ansião y emprendo de nuevo el Camino, aunque pienso que es una bonita población que bien merece una visita más pausada e incluso contemplarla como final de etapa.

Ya de salida paso por el “Ponte da Cal” junto al que hay habilitada una pasarela peatonal que bordea el mismo y siguiendo la señalización paso por debajo de la N-237 para finalmente pasar junto al campo de futbol para introducirme por una cómoda y bonita especie de pista forestal, observando la presencia de la señalización de flechas amarillas y flechas azules que ahora lógicamente indican sentidos contrarios.





Después de 350 metros finaliza esta senda en un cruce de carreteras, debiendo tomar recto según indica la señalización del Camino en dirección a Bate de Agua y Constantina.





No obstante observo en este cruce en el desvío de la izquierda la existencia de una ermita dedicada a Nossa Senhora da Paz, así que por curiosidad me acerco a visitarla retornando inmediatamente a la ruta señalizada.







Recorridos apenas 200 metros por esta vía asfaltada en dirección a Bate de Agua y Constantina, hay un desvío a la izquierda perfectamente señalizado que me devuelve a una bonita senda.





La senda me conduce hasta una pista forestal por la que avanzaré en dirección a Netos.





Nada más sobrepasar Netos una nueva senda me introduce por una cerrada zona boscosa en tramos irregulares con piedra suelta y pequeños ascensos y descensos.







Una vez recorridos 2,5 km desde que abandoné Netos por este tranquilo y bonito paisaje, llego a zonas habitada coincidiendo con el cruce de la N-348.







En este cruce de carreteras ya en el término de Casais da Granja existe un área de servicio de una gasolinera en la que hay un pequeño bar donde decido descansar y tomar nuevas fuerzas con algo de alimento cuando son las 12 horas.







A pesar de la tormenta sufrida durante la madrugada el aspecto de los caminos es perfecto, no obstante desde el inicio de la etapa opté por pantalón de lluvia y aún lo sigo manteniendo puesto que continúo observando la existencia de nubes.

Después del breve descanso y el refrigerio revitalizante reinicio la marcha a través de una senda que bordea Casais da Granja y me lleva a través de zonas de monte por un singular recorrido durante el que puedo observar curiosidades como la singular bomba para extracción de agua.







Y otras imágenes a través del monte como los recipientes usados para la extracción de resina de los pinos.







Han sido 4 km desde que descansé en el área de servicio de la gasolinera a través de monte cuando con los primeros síntomas de lluvia llego a la pequeña población de Alvorge.







El Camino me conduce al centro del pueblo en el que se encuentra el único bar, coincidente con el Centro Cultural y Recreativo de Alvorge, donde descubro que se me han anticipado los dos peregrinos italianos y el holandés.

Pronto las nubes comienzan a dejar caer agua y es cuando me replanteo la posibilidad de finalizar aquí la etapa en lugar de continuar hasta Rabaçal. Después de comentarlo con los demás peregrinos, ellos han decidido continuar y yo definitivamente quedarme puesto que en esta población existe un albergue de reciente apertura y la situación climatológica tampoco me anima.

Puesto que en el bar son depositarios de la llave del albergue de propiedad parroquial a la vez que se encargan de su coordinación, informo a Víctor (gestor del bar y albergue) de la intención de alojarme allí esta noche cuando son las 13:30 horas.

Después de una hora de espera para que me entregue la llave del albergue, al parecer ha surgido una pequeña incidencia, las llaves se han quedado dentro del albergue y hay que esperar a una tercera persona para que facilite otra llave.

Como la situación a las 15 horas sigue siendo idéntica y yo me encuentro cansado de esperar, además no me he podido duchar ni cambiar de ropa, así que con el fin de al menos saciar mi apetito decido tomar algo de alimento mientras se mantiene la espera.

Me prepara Víctor un abundante plato de filetes de cerdo con ensalada y patatas, regado con cerveza y vino, dando cumplida cuenta de todas las viandas y así al menos se amenizó la espera, rematando la comida con una buena ensalada de frutas, café y copa.







Como el tema de la llave no parece solucionarse a pesar de la inminencia con que me intentan tranquilizar, decido salir a “estirar” un poco las piernas por la calle principal que me conduce hasta el lugar en que se encuentra el albergue.

Por el trayecto paso ante una pequeña capilla, se trata de la “Capela da Misericordia do Alvorge” en el mismo conjunto arquitectónico del antiguo hospital de la Misericordia que data de los siglos XVII-XVIII.







Al final de la calle se encuentra la “Igreja Matriz de Alvorge” actualmente dedicada a Nossa Senhora da Conceição, construida a lo largo de los siglos XVI al XVIII.







Los alrededores de la iglesia están bastante concurridos pues al parecer se va a celebrar un funeral, así que tomo el camino de vuelta para retornar al Bar de la plaza, distante unos 300 metros.

A mi paso por un mini mercado accedo para comprar algo de fruta para el día siguiente y me sorprende que antes de abonar el importe de la compra entornan puerta y ventanas, así que ante mi insistencia en abonar la compra acceden a ello y me permiten salir del establecimiento cerrando inmediatamente tras de mi puertas y ventanas, por lo que deduje que era la hora de cierre.

Llego al bar y Víctor me informa que se ha solucionado el problema de las llaves del albergue pero casi simultáneamente entornan las puertas y ventanas exteriores del local. Como ya no pude reprimir mi curiosidad pregunto por el motivo de esta actuación, al igual que me había sucedido en el “mini mercado”, aclarándome que es una señal de respeto hacia el cortejo fúnebre que en breve pasará por la puerta camino del cementerio. ¡Ahora voy entendiendo…!

Efectivamente, a los pocos minutos puedo vislumbrar desde los entornados postigos de una ventana como desde el fondo de la calle se va aproximando un cortejo presidido por un numeroso grupo (ocho o diez personas) con unas túnicas negras orladas con unas bandas rojas. Me explican que estas personas son miembros de la “hermandad” y que siempre acompañan a los cortejos fúnebres de la localidad.

Ahora voy entendiendo alguna de las incógnitas que se me habían ido planteando, pero ya con la esperanza de darme una agradable ducha con la anunciada solución al problema de la entrada al albergue y aunque Víctor quiso acompañarme en coche, agradecí la deferencia pero la distancia es mínima y prefiero caminar con mi mochila. Asimismo me han anticipado que hay unas chicas realizando las tareas de limpieza como bien pude apreciar a mi llegada.







Con el fin de no molestar dejé la mochila y pasé a ver el interior de la iglesia que se encontraba abierta puesto que allí habían oficiado el funeral y como el albergue está en la planta sótano del edificio colindante, hay que rodear el mismo para acceder a la iglesia.

Casi inmediatamente me avisaron que estaba disponible el albergue así que me dirigí hacia allí y observé que la planta superior (planta de calle) del edificio del albergue la ocupa una inmensa sala con un enorme frontal de madera tallada en color caoba al fondo de la misma.

Y aquí tuve la sensación de descubrir a que finalidad se dedicaba esta sala dada la solemnidad de la misma, era la sala “velatorio” o “tanatorio” de la localidad y que realmente había estado ocupada todo el día con el óbito que se había producido, consecuentemente deduzco que este era el “enigma” por el que estuve esperando toda la tarde la “localización” de la llave del albergue que se encuentra en el sótano del edificio, ya que ambas plantas se comunican por el interior del mismo.

El albergue es realmente nuevo y las instalaciones están fenomenales, lo están construyendo por fases y próximamente tienen previsto dotarlo de cocina de la que actualmente carece.







Después de asearme y descansar un buen rato vuelvo al bar de la Plazadonde me había prometido Víctor para la cena una buena sopa de verduras que al menos gastronómicamente fue todo un acierto.

Ya de noche regreso al albergue con la sensación cierta de mi sospecha sobre el uso del edificio que se confirmó plenamente cuando pude comprobar que la pared contigua era la que me separaba del coche fúnebre. Normalmente no me siento alterado por situaciones relacionadas con estos temas, pero debo decir que ante la noche ya cerrada, la vecindad del coche fúnebre y mi soledad en el albergue, inconscientemente no dejas de pensar en la realidad del lugar y solo pude conciliar el sueño con todas las luces del albergue encendidas.





Alojamientos de la Etapa:

Ansião:
-Adega Típica de Ansião
    Localización: Rua dos Combatentes da Grande Guerra, 46
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+351) 236 677 364 / (+351) 919 275 851 / (+351) 916 149 320

-Solar da Rainha
    Localización: Altos dos Pinheirais (salida de la población)
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+351) 236 676 204 / (+351) 914 337 950

-Bombeiros Voluntarios
    Localización: Avenida Dr. Vitor Faveiro
    Propiedad y Gestión: Bombeiros
    Tel: (+351) 236 670 600



Alvorge:
-Albergue Parroquial de Alvorge
    Localización: Alvorge (junto a la Iglesia)
    Propiedad y Gestión: Iglesia Parroquial
    Información y llaves del albergue en el café de la plaza (Centro Cultural y Recreativo Alvorge)



Nota sobre alojamientos en Portugal:
- Bombeiros Voluntarios: no es obligación de este cuerpo el alojar peregrinos.Es necesario avisar con varios días de antelación y estar dispuestos a recibir una respuesta negativa. Su "colaboración" consiste en ofrecer un colchón o un espacio, ducha o acceso a casa de baños. No obstante es aconsejable llevar una esterilla. Las condiciones e instalaciones no son las apropiadas, es preferible evitar el alojarse en estos lugares, además habitualmente no son gratuitos. Como emergencia es válido antes que dormir a cielo abierto.

-Pousadas de Juventude: durante la reserva previa es conveniente informar de que se es peregrino. No es necesario el carnet de alberguista, es suficiente con la credencial.

-Hostel o Pensão: es conveniente mostrar la credencial, normalmente ofrecen decuentos a peregrinos.