EL CAMINO PORTUGUES CENTRAL (pulsar sobre cualquiera de las imágenes para ampliarlas)






Día 8º: Alvorge - Coimbra:



A pesar de la ubicación del albergue el descanso fue perfecto lo que no me impidió que mucho antes de amanecer ya estuviese preparado para iniciar la etapa, así que con las primeras luces del día iniciaba la salida de Alvorge.

De acuerdo con las indicaciones recibidas el día anterior, bordeé la iglesia y comencé un descenso a través de una senda bastante cubierta de vegetación que durante 800 metros me conduciría en dirección a la N-347-1.





Poco antes de salir a la carretera observo la existencia de una sencilla construcción cuya misión es hacer de distribuidor del agua para el riego con sus distintos compartimentos y que al parecer continúa desarrollando la función para la que se construyó.





Llego al cruce con la N-347-1 y tomo a la izquierda en dirección a Rabaçal, aquí tengo la opción después de unos 20 metros de tomar el desvío que sale a la derecha y que me llevaría por sendas y caminos durante 3,5 km hasta regresar de nuevo a la carretera inicial o bien continuar directamente por esta carretera hasta llegar a Rabaçal.

Dado lo temprano de la hora decido continuar por la N-347-1 para recorrer los aproximadamente 8 km que me separan por esta vía, a pesar de que carece del mínimo arcén recomendable, si bien las distancias por ambas alternativas posibles son similares, de todas formas mi sugerencia para para posibles futuros peregrinos en este trayecto consiste en evitar al máximo la carretera dada la peligrosidad del tráfico y optar por el desvío a través de sendas y caminos.

Por esta carretera llego al pequeño núcleo urbano de Ribeira de Alcalamouque después de 2,8 km lugar en el que se carece de cualquier tipo de servicio.







Continuando por la carretera con sumo cuidado y atención al “veloz” pero espaciado tráfico que por ella circula, me dispongo a recorrer a través de una inmensa recta los 4 km que me separan de Rabaçal.







No son todavía las 9 horas cuando llego a Rabaçal. Esta población de mayor entidad, dispone de un pequeño museo en el centro de la población en el que se pueden observar detalles de la villa romana como los mármoles esculpidos que decoraban las paredes.







La iglesia Matriz de Rabaçal edificada a finales del siglo XVIII, bajo la advocación de Santa María Magdalena, se encuentra en la calle principal que es la propia carretera, de aspecto sencillo, ya a estas horas tiene sus puertas abiertas, así que aprovecho para hacer una breve visita.





Su sencillez exterior se identifica con su bonito y cuidado interior, con una sola nave en la que destaca el retablo ochocentista con un lienzo alusivo a su patrona Santa María Magdalena.





Continuando mi caminar por esta calle principal, puedo observar la existencia de varias cafeterías y un coqueto restaurante casi a la salida, así como un lugar donde alojarse denominado Casa de Turismo - Pousada do Rabaçal.







A punto de abandonar la población tomo un desvío señalizado a la derecha a través de la carretera local M563, que abandonaré por la izquierda después de 1 km, para ahora adentrarme en una pista de tierra que será el inicio de uno de los recorridos más bonitos y agradables de la etapa.







Comienza el recorrido destacando lo cuidado de la pista y la excelente señalización que llega a su grado óptimo al aproximarme a Zambujal, a cuya entrada se recibe al peregrino con unos mojones ornados con azulejos típicos de esta tierra.







Rememorando en uno de ellos la historia del paso de los peregrinos en dirección a la tumba del Apóstol Santiago, que según la leyenda paso por estas tierras de Zambujal después de su viaje inicial a Galicia y posterior retorno a Jerusalén, narrándose esta leyenda en tres idiomas sobre azulejos.





El recorrido “guiado” por sus estrecha calles te traslada a otra época con sus paredes de piedra y suelo adoquinado.





Con el objeto de interesarme por las singularidades de esta sencilla población, intenté acceder a la Junta de Freguesia que a estas horas se encontraba cerrada, aunque aproveché para al menos conocer exteriormente su “Igreja Matriz de Nossa Senhora da Conceição” que ya aparece catalogada en el recuento realizado por el reino en los años 1320 – 1321. Pasó a ser considerada Matriz en el año 1528 y restaurada en 1787.







Retornando al itinerario del Camino y saliendo ya de Zambujal, observo la todavía estructura de una antigua edificación toda ella construida en piedra y sin otro apertura exterior que la propia puerta de acceso.





Dejo atrás la población que en breve y si las ideas y buenos deseos de un peregrino portugués con el que coincidí en este inmenso camino, fructifican y recibe las ayudas necesarias, pronto se podrá contar con un nuevo albergue de peregrinos que haga más agradable el caminar y disfrutar de estos bellos parajes.

La perfecta señalización se continúa manteniendo cuando voy a pasar a través de un antiguo puente que me permite salvar el cauce de un riachuelo y dejo definitivamente la población de Zambujal.





Apenas 800 metros cuando regreso a la N-347-1 que cruzo oblicuamente para ahora tomar una carretera vecinal asfaltada con muy escaso tráfico y de firme estrecho, que me llevará en dirección a Fonte Coberta.







En el itinerario hacia Fonte Coberta descubro un pequeño friso de azulejos en el que se reflejan todos aquellos puntos de interés por los que discurre el Camino en la Freguesia de Zambujal.





Algo más de 2 km a través de esta carretera en suave ascenso hasta llegar a Fonte Coberta, pequeña aldea de pocos vecinos con algunas casas semiderruidas y que me recibe con una pequeña imagen del Apóstol Santiago construida con azulejos dentro de su “camarín” que rememora la ruta que seguimos los peregrinos.





Otro 500 metros avanzando por esta carretera hasta llegar a las proximidades del “Ponte Filipina” construido entre 1636 y 1637 reinando Filipe III (Felipe IV de España) de Portugal, por el maestro José da Fonseca.

Aquí aprovecho la existencia de una zona de descanso de reciente construcción que me permite tomar algo del alimento que llevo y descansar antes de iniciar la subida hacia el Poço, cuando van a ser las 9:30 horas.







Reanudo el camino abandonando por la izquierda la carretera asfaltada para seguir una estrecha senda que va bordeando la ribera de un arroyuelo que solo debe llevar agua en las épocas de lluvia.





Después de 1,5 km llego a Casas do Poço, pequeña aldea sin apenas habitantes en las que algunas de sus viviendas todavía mantienen condiciones de habitabilidad.





Aquí conviven la tecnología y las primarias formas de extracción de agua de un pozo subterráneo junto al lavadero comunitario y un enorme perro que hace de guardián “ausente” del entorno que le rodea.







Dejo atrás este último núcleo urbano antes de iniciar la subida a través de una amplia pista forestal que me llevará ascendiendo a través del monte y dejando a mi derecha la ribera del río dos Mouros.

Aquí coincido con un peatón que viene de pasear por el monte a estas tempranas horas con quien intercambio unos minutos de conversación, confirmando lo correcto de mi itinerario en dirección a Condeixa a Velha y las ruinas de Conimbriga.

El caminar por esta zona es una verdadera delicia entre la vegetación existente y la agradable temperatura de la mañana permite afrontar este ascenso con plena tranquilidad.





Después de 1,8 km llego a coronar la cima de este promontorio siempre acompañado de una perfecta señalización que en ningún momento permite la más mínima duda sobre el itinerario a seguir.





Ahora comienza un pronunciado pero precioso descenso de 1 km durante el cual baja la cota de altura en 60 metros hasta volver a coincidir con el cauce de un río que salvamos por un puente existente en el fondo del valle.







Una leve subida durante 350 metros y me encuentro en el entorno del complejo que se ha construido con motivo de las Ruinas de Conimbriga, constituidas por una muralla imperial que se puede datar aunque de forma inconcreta en la primera mitad del siglo I y que delimitaba un área urbana de 22 hectáreas, teniendo esta muralla un carácter más honorífico que defensivo.





Después de visitar parcialmente este complejo y sellar la credencial retomo de nuevo el Camino en dirección a Coimbra. Apenas 1 km y me encuentro con la carretera N-347 que he de cruzar perpendicularmente para continuar en dirección a Cernache.

Son 7 km que debo recorrer hasta Cernache aunque discurren por zonas asfaltadas pasando por los términos de Valada, Atadoa, Rivolta y Orelhudo hasta llegar a Ribeira de Casconha, lugar en que decido descansar para tomar algo de alimento, pues van a ser las 13:00 horas.





A la misma entrada de la población y en plena subida, todavía a 2 km de Cernache, me encuentro con Anthony que con su buen entender gastronómico me aconseja una buena sopa de verduras, así que sin dudarlo un momento y haciendo de su indicación “un mandato”, me adentro en el pequeño local del Café Centro después de despedirme de él que ya continúa Camino.







La sugerencia de Anthony fue todo un acierto y el plato degustado acompañado de una cerveza y un buen café fue toda una delicia y una nueva fuente de energía para continuar el Camino.







Reinicio el caminar a las 13:30 horas, algo a lo que no acostumbro, caminar demasiado después de comer, pero en este caso haré una excepción pues estoy casi decidido a finalizar la etapa en Coimbra.

Me voy acercando a Cernache prácticamente todo el trayecto por vía urbana, población en la que soy conocedor de la existencia de albergue.

Para salvar el cruce de la carretera nacional N-1 debo dar un pequeño rodeo, aunque está bien señalizado, ya que la citada carretera está vallada, entrando en pleno centro de la población que atravieso longitudinalmente y que en vista de la ornamentación festiva que lucen sus calles con arcos luminosos, se puede deducir que en estas fechas debe tener lugar la celebración de sus fiestas populares.







Definitivamente opto por continuar hacia Coimbra y a la salida de la población tomo un desvío señalizado a la derecha que me dirige ascendiendo a través de urbanizaciones en dirección a la localidad de Pousada.

Llego al final de las edificaciones y junto a una vivienda protegida por unas paredes altas y enormes puertas metálicas, esto no impide que detecte la existencia en el interior de al menos dos enormes perros que a mi paso ladraban de manera increíble y se abalanzaban contra la puerta metálica con unos golpes que desde el exterior impresionaban y me transmitían un fundado temor de que dichas “fieras” tuviesen la más mínima opción de escaparse, así que solo me detuve el tiempo suficiente para fotografiar la pequeña capilla vecina de esta finca y abandonar el lugar inmediatamente.







Desde aquí me restan aproximadamente 7 km hasta Coimbra, iniciando ahora un recorrido precioso fuera del asfalto y edificaciones, entrando en el término de Outeiro Negro a través de una cómoda pista forestal perfectamente señalizada y pudiendo comprobar la huella dejada por las recientes lluvias, si bien el piso se continúa manteniendo en perfecto estado.

Ya en la proximidad observo como a través de esta empinada subida camina otro peregrino con un paso algo más pausado que el mío.







A medida que me aproximo compruebo que se trata de Anthony, “mi asesor gastronómico”, así que después de confirmarle lo acertado de su recomendación en cuanto a la comida realizada decido continuar con mi cadencia de paso que poco a poco me va alejando de él.

Después de 2 km de travesía a través de este bonito paisaje ya en descenso hacia la población de Palheira que puedo observar en la lejanía entre los pinos y la vegetación del lugar, aunque mi ansiedad por el final de etapa me hace concebir la ilusión de que ya fuesen los inicios de Coimbra.







Ya algo cansado llego a la población de Palheira en la que destaca la torre de su moderna y coqueta “Capela de S. Silvestre“ a la que me encamino para contemplarla y descansar.







Nada más aproximarme al edificio apareció una vecina que inmediatamente se interesó por mi estado y con toda su amabilidad me abrió las puertas de la iglesia para descansar, sellando la credencial, ofreciéndome agua y alguna fruta así como la posibilidad de utilizar los servicios de que disponía el recinto.

Detalles como los aquí recibidos hacen a un peregrino sentirse orgulloso de esta tierra y sus gentes, máxime en una tarde con cielos amenazantes y algo de bochorno que hace más pesado el caminar, ¡muchas gracias amiga!

El interior de la capilla de una sencillez y pulcritud excelente, rebosante de luminosidad por todo su entorno que me hizo disfrutar de unos minutos de descanso verdaderamente reparadores.







A partir de aquí y abandonando la población comienza una fuerte subida, por suerte no muy prolongada, salvando un desnivel de 60 metros a lo largo de 1 km y que gracias al reparador descanso anterior pude superar.

Una vez coronado el ascenso y con Palheira en el fondo del valle, observo como a punto de abandonar la freguesia de Assafarge la señalización sigue siendo perfecta e incluso vuelve a aparecer la señalización en dirección contraria hacia Fátima con su típica flecha azul.







Después de 1,7 km llego a tierras de Cruz de Morouços donde existe sobre una atalaya el “Miradouro Celestino Augusto Gomes” desde donde puedo contemplar una panorámica del valle en el que se inician las edificaciones de Coimbra.







En la misma atalaya en que se encuentra el mirador está la “Capela de Santa Clara” a la que no pude acceder puesto que se encontraba cerrada.







A partir de aquí inicio un bonito descenso a través de pequeñas casitas que aparecen como insertadas en la ladera que me llevará prácticamente hasta las puertas de Coimbra.

Pero antes debo cruzar una “autovía” que con su inexorable paso no ha perdonado ni la existencia de un maravilloso acueducto al que se ha cercenado por su parte central como si con una cizalla lo hubiesen mutilado, cada vez me voy sorprendiendo menos del comportamiento inhumano de algunos seres llamados humanos en los que su irracionalidad no tiene límites en función de intereses “desconocidos”. La imagen creo que no necesita más palabras.







No son todavía las 17 horas cuando puedo dominar Coimbra desde su vertiente oeste partida por el cauce del canalizado río Mondego.







Mi primer objetivo fue abastecerme de algo de fruta en uno de los puestos callejeros existentes a mi paso para inmediatamente consumirla, pues han sido muchas horas y kilómetros.

Descendiendo por esta cara oeste y casi a la mitad de la colina se encuentra el Monasterio de Santa Clara a Nova, lugar que dispone de albergue para peregrinos, así que sin dudarlo un momento y con las indicaciones de los amigos italianos y “Billy” el holandés que se encontraban degustando una cerveza en la terraza del bar de enfrente, me encaminé a la recepción del monasterio para registrarme.







Después de inscribirme fui acompañado a las instalaciones del albergue que dentro de su sencillez dispone de una equipada cocina, no obstante las literas están distribuidas en dos pequeñas salas en plantas distintas con un solo aseo por planta y ambas diferenciadas para albergar en una a los varones y en otra las mujeres.

Como sugerencia para quien desee visitar Coimbra es oportuno llegar con más antelación que yo lo hice pues la drasticidad de los horarios de este albergue te impiden como en mi caso desplazarte al centro histórico para poder visitarlo de manera apropiada o bien pensar en otro tipo de alojamiento ya que “teóricamente” no permiten una estancia superior a un día “salvo por enfermedad”, debiendo abandonar el albergue antes de las 8 horas.

Una vez solucionado el problema logístico y comprar algo de avituallamiento para el día siguiente, recibí el ofrecimiento de los italianos para realizar una cena compartida que lógicamente acepté encantado. Antes de retirarme para la cena todavía pude contemplar las excepcionales vistas que desde la ubicación del Monasterio se pueden disfrutar.







En la cena participamos todos los peregrinos, en total éramos seis, los dos italianos, un joven austriaco, el holandés y otro italiano que al parecer permaneció varios días en el albergue por problemas físicos. Bueno realmente éramos siete, pues aquí coincidí por primera vez (creo no obstante haberlo visto por Alvaiazere) con un “peregrino singular” que iba ataviado con un hábito de paño y sandalias abiertas, resultó ser español de Cantabria y prefirió cenar en solitario.

La cena tuvo como plato principal ¡cómo no!, “pasta” elaborada por los italianos de manera sensacional y abundante, compartiendo posteriormente unos embutidos de la zona y algo de queso, lógicamente todo regado con abundante vino.







Después de una sosegada sobremesa y contar con la total predisposición de nuestro “singular peregrino” que de forma abnegada se empeñó en lavar la vajilla utilizada, ofreciéndonos como postre unas también singulares galletas, permitiendo solo recibir de nuestra parte algunas tapas de embutido para el día siguiente además de respetar su inicial demanda de no fotografiarle y así se hizo.

Como en esta ocasión se disputaba un partido de futbol por tv, en la cocina se dispone de un pequeño equipo y por deferencia de los voluntarios que atienden el albergue se nos permitió prolongar algo más la sobremesa, retirándonos a descansar al finalizar el futbol.





Alojamientos de la Etapa:

Rabaçal:
-Pousada do Rabaçal
    Localización: Rua da Igreja
    Propiedad y Gestión: Casa de Turismo de Rabaçal;
    Tel.: (+351) 239 569 371 / (+351) 918 752 990 / (+351) 917 620 982



Zambujal:
-Albergue Casa Parroquial
    Localización: Largo da Igreja
    Propiedad y Gestión: Junta de Freguesia do Zambujal
    Tel. (+351) 239 569 849



Cernache:
-Albergue de Cernache
    Localización: Rua Álvaro Anes, 37
    Propiedad y Gestión: Municipal;
    Tel. (+351) 968 034 708 / (+351) 917 619 080 / (+351) 963 085 335 / (+351) 963 408 666;
     Inaugurado: 08 Febrero 2015



Coimbra:
-Albergue de Peregrinos Rainha Santa Isabel
    Localización: Calçada de Santa Isabel, 69 - Alto de Santa Clara
    Propiedad y Gestión: Cofradía Religiosa;
    Contactar na sacristia da Igreja até às 18:30 h: Tel: (+351) 239 441 674
    Depois das 18:30: (+351) 934 596 564 / (+351) 916 008 988 / (+351) 966 321 235
    Inaugurado el 15 de Marzo de 2014

-Pousada de Juventude de Coimbra
    Localización: Rua Dr. Henriques Seco, 14
    Propiedad y Gestión: Estatal
    Tel.: (+351) 239 829 228 / (+35) 925 979 789

-Serenata Hostel Coimbra
    Localización: Largo Sé Velha nº 21/23
    Propiedad y Gestión: Privada; Tel: (+351) 239 853 130

-Pensão Restaurante Flôr de Coimbra
    Localización: Rua do Poço, nº 5
    Propiedad y Gestión: Privada; Tel: (+351) 239 823 865

-Hotel Botánico
    Localización: Bairro de São José, N.º 15
    Propiedad y Gestión: Privada; Tel: (+351) 239 714 824 / (+351) 239 405 124



Nota sobre alojamientos en Portugal:
- Bombeiros Voluntarios: no es obligación de este cuerpo el alojar peregrinos.Es necesario avisar con varios días de antelación y estar dispuestos a recibir una respuesta negativa. Su "colaboración" consiste en ofrecer un colchón o un espacio, ducha o acceso a casa de baños. No obstante es aconsejable llevar una esterilla. Las condiciones e instalaciones no son las apropiadas, es preferible evitar el alojarse en estos lugares, además habitualmente no son gratuitos. Como emergencia es válido antes que dormir a cielo abierto.

-Pousadas de Juventude: durante la reserva previa es conveniente informar de que se es peregrino. No es necesario el carnet de alberguista, es suficiente con la credencial.

-Hostel o Pensão: es conveniente mostrar la credencial, normalmente ofrecen decuentos a peregrinos.