EL CAMINO PORTUGUES CENTRAL (pulsar sobre cualquiera de las imágenes para ampliarlas)






Día 14º: Grijó - Oporto:



Creo que ha sido un acierto finalizar la etapa en Grijó, lo que me va a permitir acortar de manera singular la distancia que pienso recorrer hoy hasta Oporto en lugar de prolongar la etapa de ayer hasta dicha ciudad, lo que me habría obligado a un excesivo trayecto y la llegada a Oporto bien entrada la tarde.

No obstante me levanto todavía con noche cerrada y antes de marcharme observo como las parejas australianas acaban de despertarse. Cuando van a ser las 07:00 horas ya me encuentro en la puerta del albergue y por ende en la propia ruta del Camino, así que tomo a mi izquierda dejando el “edificio ocre anaranjado” a mi espalda en dirección al Monasterio.





Realmente comienzo el mismo recorrido que realicé ayer para ir a comer, así que voy dejando a mi izquierda el Cementerio y el Monasterio a mi derecha, por cuya avenida continúo hasta encontrar la primera rotonda, frente a la “Capela de Santo António”, punto donde debo tomar a la derecha ahora por la Rúa da Guarda, apenas 1100 metros desde mi salida del albergue.

Voy abandonando las edificaciones aunque a través de la Rúa da Guarda, carretera adoquinada que dispone de una pequeña acera que al menos me protege del tráfico de la mañana que ha amanecido fresca y con señales de haber llovido, pero por el momento no puedo observar amenaza inminente de lluvia.

Dejo a mi izquierda la carretera que lleva hacia Serzedo y Sermonde, para solo 200 metros después tomar el desvío señalizado a la izquierda por las flechas del Camino, iniciando así mi caminar por una vía asfaltada y estrecha pero poco transitada llamada rua Casal da Baixo, cuando llevo 1,9 km desde que salí del albergue.

Después de 600 metros a través de esta pequeña vía asfaltada que da servicio a esta zona agrícola/residencial, llego al cruce con la rua Casal de Cima, tomando ahora la dirección hacia la izquierda.

Aquí se puede apreciar mejor la componente agrícola de la zona con pequeñas parcelas de carácter familiar que bordean el camino en esta mañana de ambiente algo húmedo pero fenomenal para caminar, aunque sea por asfalto.





Se trata de pequeñas agrupaciones de viviendas que van jalonando el camino, disponiendo incluso de algún lavadero público para dar servicio al entorno, aunque al menos en esta época se le puede observar fuera de “servicio”.







Apenas 300 metros desde el anterior cruce cuando llego a otra nueva bifurcación en la que puedo observar a la izquierda la existencia de una rotonda, sin embargo yo tomo a la derecha por la denominada rua Alminhas, durante 100 metros escasos, para llegar a una nueva bifurcación en la que finaliza la rua Alminhas y tomo por la izquierda en dirección norte a través de la rua Parque Deportivo, vía asfaltada rodeada de abedules.

Rápidamente desemboco en la rua Silvinhas por la que continúo recto en dirección norte, obviando la primera bifurcación a la izquierda y a un centenar de metros otras dos vías que se abren a la derecha, llegando a otra intersección que a la izquierda que lleva a Serzedo y que también he de obviar, continuando recto por una vía más estrecha y señalizada con la “flecha amarilla” y un pequeño panel con “flecha y vieira” que marca la dirección apropiada, a través de la rua Sergueiros que prácticamente me introduce en el núcleo urbano de la población de Sergueiros.

Ahora ya casi en el centro de la población que cruzo longitudinalmente y donde ahora puedo observar la existencia de otro lavadero público, alimentado por una bomba manual con un gigantesco volante, en perfecto estado de conservación y uso.







La moderna iglesia queda situada a mi izquierda, aunque únicamente puedo contemplar su parte posterior, sin embargo la continuidad del Camino sigue perfectamente señalizada a través de la rua Santa M.nha mediante las placas azules de “flecha y vieira” que siempre son de agradecer.







Ahora continúo por la rua Pereira Azevedo que me saca del área urbana en dirección a la población de Perosinho distante 1 km a través de la vía asfaltada que los une y en cuyo recorrido se alternan las edificaciones y algunas zonas de campo abierto.

Son las 08:00 horas cuando accedo a las primeras viviendas de esta población produciéndose un ensanche de la calle que permite hasta una pequeña zona ajardinada central y en el lateral izquierdo observo la existencia del Café Jardim que se encuentra abierto, así que decido descansar unos minutos y tomar algo de desayuno.

Aquí disfruté de un buen desayuno compuesto por unas tostadas y café con leche que a estas horas se agradece, al igual que la amabilidad de su propietario, aunque la temperatura de la fresca mañana me impidió hacerlo en la terraza.

Retomo de nuevo el Camino para continuar adentrándome en esta sencilla población en la que ya se hace notar la simbología del Camino de Santiago.





La población de esta Freguesia de Perosinho está diseminada en pequeños núcleos urbanos próximos entre si y que dan continuidad a sus edificaciones. Ahora ya por la rua Eduardo Ribeiro hasta cruzar la vía más transitada que es la rua 25 de Abril, para ascender por la pequeña rua da Igreja, que me lleva hasta la coqueta plaza en que se ubica la sede de la Junta de Freguesia de Serzedo y Perosinho y la “Igreja de São Salvador”.





Esta sencilla pero bonita iglesia, ocupa el lugar de la primitiva iglesia parroquial que fue demolida a finales del siglo XVII, siendo sustituida por la actual Iglesia Matriz inaugurada en 1802 según reza en la inscripción de su fachada.

Junto al edificio de la iglesia, en su lateral derecho, se encuentra la sede de la Freguesia y tuve la suerte de que abriese sus puertas al público mientras contemplaba el frontal de la iglesia, así que aproveché para solicitar que me sellasen la credencial.

La chica encargada en aquellos momentos de atender en la Freguesia y que con anterioridad había abierto sus puertas, me atendió con una amabilidad digna de resaltar, a pesar de lo temprano de la hora.

Después de sellar mi credencial me ofreció una pequeña botella de agua y unos recuerdos de mi paso por esta población, consistentes en un bonito azulejo como recuerdo del Camino de Santiago con la imagen de la vecina iglesia. Muchas gracias, por los ánimos recibidos y por tu amabilidad.

A continuación de la iglesia se encuentra el cementerio del que bordeo su fachada a través de la rua Padre Joaquim, ya en pronunciado ascenso, hasta desembocar en la rua Alzira Pacheco por la continuo dejando atrás el área urbana, iniciando un bonito recorrido a través de una espectacular calzada romana.







Con una excelente temperatura para caminar aunque con posible amenaza de lluvia, recorro este tramo de calzada romana adentrándome de manera progresiva en la travesía de la Sierra de Negrelos.

Sin lugar a duda el tramo más bonito de la etapa es este, que se inicia a la salida de Perosinho a través de la calzada romana y que continúa por una amplia vereda de tierra, toda una delicia para mis pies y que el izquierdo agradece de manera especial.







Una vez alcanzada la meseta de esta sierra, la amplia vereda se convierte en una cómoda pista forestal por la que he de caminar con suma atención a la señalización, teniendo muy clara la idea de que se ha seguir en dirección norte, pues en varias ocasiones se encuentran algunas bifurcaciones en las que la señalización está bastante confusa y escasa, en mi caso en una de las ocasiones tuve la suerte de coincidir con una persona que paseaba en sentido contrario y me confirmó la dirección correcta.

Pero lo bueno dura poco y este fabuloso recorrido termina después de 1,4 km llegando a zona urbana en Pedroso.

A partir de aquí, caminando por calles, se puede evitar el recorrido durante 1,5 Km por la rua Senhora do Monte, carretera con enorme tráfico y sin arcenes, mi sugerencia es ir bordeando la zona urbana por su lado oeste, de acuerdo con el plano de “Wikiloc” que adjunto en la etapa, aunque la carencia de señalización siempre es un riesgo.

En mi caso opté por la opción fácil pero peligrosa, así que una vez finalizada la pista forestal e iniciado el asfalto en la denominada rua Serra, continué durante los 500 metros que componen esta rua hasta desembocar en plena carretera, la llamada rua Senhora do Monte, por la que camino durante 1500 metros a pesar del enorme tráfico que soporta y sin arcenes, adentrándome en el término de Rechousa.







Después del 1,5 Km por esta carretera llego a una rotonda, punto en el que se incorpora el desvío que hubiese evitado este tramo de carretera, cruzando sobre la autovía A-29 y entrando plenamente en el núcleo urbano, con sus aceras laterales y la vida doméstica de cualquier población ya de tamaño considerable, ya que a partir de ahora no cesarán las edificaciones hasta llegar a mi destino. Si puedo observar la escena curiosa de venta “ambulante” de pescado por las calles de la población.





Los 7 Km que aún me quedan, todos a través de vías urbanas puesto que debo atravesar en su totalidad Vilanova de Gaia, se complican con la aparición de la lluvia que me obliga a hacer uso del equipamiento de agua. Como coincide el momento con mi presencia ante el edificio de la Freguesia de Mamafude, accedo a la misma a sellar la credencial y cambiar el equipamiento.

A partir de aquí poco puedo contar del recorrido, porque mi único objetivo es ir “quemando” con mi paso estas interminables avenidas que a veces entre la lluvia incesante y el cansancio que lleva mi pie izquierdo, sintiendo la tentación de utilizar el metro que por esta zona circula en superficie, pero me resisto ya que no quiero perder la imagen de entrar en Oporto cruzando el río Duero a través del “Ponte Dom Luis I”.

Después de 4 Km por vías urbanas, la lluvia ha arreciado y necesito un descanso, así que aprovecho la existencia del macro centro comercial de El Corte Inglés de Vilanova de Gaia para visitarlo y con la plena convicción de localizar un alojamiento en Oporto, lo más céntrico posible, que permita dar un merecido descanso a mi inflamado pie izquierdo durante al menos un par de noches.

La atención en la agencia de viajes de El Corte Inglés fue excelente, ofreciéndome todo tipo de facilidades para localizar y reservar el alojamiento deseado, decidiéndome en función del precio y situación por el “iStay Hotel Porto Centro”, junto a Praça da Batalha.

Además, debido a la decadente imagen que presentaba con el equipamiento de lluvia agravada con el malestar físico de mi pierna, todas las facilidades que me ofrecieron son de agradecer tanto al establecimiento que representan como a la persona de Patricia y su compañera que me atendieron.

Las horas pasan y ya va a ser el mediodía, la lluvia ha cesado, así que ahora con tranquilidad y con el objetivo de llegar a mi alojamiento reanudo el Camino, lo que no impide que contemple algunas bellas edificaciones que voy encontrando a mi paso como la sede de la Cámara Municipal de Vilanova de Gaia.





Y unos pocos metros después un bonito palacete prácticamente “engullido” por la vorágine constructora de grandes edificios que sufrimos en cualquier ciudad que se “precie” (con el desprecio total a verdaderas obras arquitectónicas que por desidia o intereses terminan despareciendo).







Exactamente es el mediodía cuando estoy a punto de entrar en Oporto pudiendo contemplar el acceso a la ciudad a través del puente del Rey Dom Luis I que me invita al paso del río Duero por su nivel superior.





La vista desde el puente en dirección oeste, hacia la desembocadura del río Duero, es espectacular ante la panorámica de ambas riberas a la izquierda Vilanova de Gaia y Oporto a la derecha. ¡Una maravilla!





Ya en la otra vertiente del río, es decir Oporto, todavía desde el puente se puede observar la zona del Cais da Ribeira en la que se encuentra el “Ascensor da Ribeira” (funicular) que enlaza los muelles con la parte alta de la ciudad, bordeado por el tramo mejor conservado de la muralla con casi 200 metros y que fue restaurada a principios dl siglo XX, correspondiendo con el espacio comprendido entre el Convento de Santa Clara y el puente del Rei Dom Luis I, llamado “trecho dos Guindais”.







Me encamino hacia el hotel en el que he reservado plaza y que se encuentra en las inmediaciones, junto a la Praça das Batalhas. Después de hacer efectivo el registro, creo que dentro de la sencillez he conseguido alojarme en pleno centro, en este moderno y funcional hotel, aunque en las habitaciones es imposible acceder a wifi, pero bien merece la pena prescindir de esta opción a cambio de la amabilidad de las chicas que permanentemente me atendieron y asesoraron en cualquier tipo de información solicitada.

La riqueza monumental es abrumadora en esta zona del centro histórico y ya en las proximidades del hotel no puedo dejar de contemplar la belleza arquitectónica del edificio del teatro Nacional o de la “Igreja Matriz o Igreja de Santo Ildefonso” recubierta por cerca de 11.000 azulejos, edificio cuya construcción se inició en 1709.





¡Ya estoy en Oporto..! es una ciudad por la que se siempre he tenido una singular predilección y cada vez que retorno a ella consigue enamorarme un poquito más, así que me quedo dos días y si la dolencia de mi pierna izquierda lo permite, ¡a disfrutar…!

Solo como mención para que en los desplazamientos, fuera del territorio nacional de España, tengamos en cuenta la atención sanitaria de la posible sociedad a la que estemos suscritos y que en mi caso se llama Antares.

Resulta que solicité atención médica a través del teléfono establecido para llamar desde el extranjero, y todo fue muy bien hasta que me exigieron justificante de que mi estancia en Portugal no superaba los 90 días.

Al carecer de cualquier medio que pudiese justificar esta solicitud, ¡estoy haciendo el Camino de Santiago y llevo casi 15 días!, lógicamente no llevo ni un gramo de nada que me obligue a soportar más peso, así que les manifesté que no hacía un mes me habían realizado un chequeo a través de esta sociedad en España, pero resulta que la compañía que me atiende se llama SOS, “representante” de Antares en el extranjero, por lo que no pueden cubrir mi posible acto médico. ¡Increíble pero….. cierto!

No me quiero prolongar en esta situación, solo indicar que después de todas las incongruencias para intentar que me atendiesen en el “afamado” centro médico CliPovoa, recomendado por SOS, donde después de muchos ruegos y esperas me encuentro con la obligatoriedad de abonar en efectivo los “desconocidos” emolumentos que pueda generar tanto por el solicitado acto médico como las pruebas que consideren apropiadas, renuncié definitivamente puesto que carecían de forma de pago con tarjeta de crédito ¿increíble? Solo soy un peregrino que llevo lo imprescindible.

Dolorido y cansado regresé al hotel donde me informaron de la proximidad del Hospital de Santo Antonio perteneciente a la Sanidad Social, ya que dispongo también de la tarjeta Sanitaria Comunitaria.

Gran acierto en mi caso, pues tuve la suerte de ser atendido por una doctora encantadora de raíces argentinas quién después de un exhaustivo reconocimiento clínico dictaminó la dolencia y recetó la medicación apropiada, así como las actuaciones a realizar. Gracias María.

Una novedad respecto a la Seguridad Social en Portugal, la prestación de un acto médico por urgencias tiene un costo prefijado de 20,60 € (Taxa Moderadora do Episodio de Urgencia) para cualquier paciente Comunitario, incluidos los propios nativos portugueses.

Con la tranquilidad de un diagnóstico apropiado, regreso hacia el hotel, pero no desaprovecho tomar algo de tardía comida y temprana cena en un establecimiento existente en la Praça da Batalha recomendado por una encantadora persona en el hotel, se trata de A Brasa, sencillo pero excelente lugar donde desde luego se puede comer.

Solo citaré como ejemplo la espectacular “Sopa de Legumbres” y un “Bacalao a Brasa” que pude degustar antes de retirarme definitivamente a descansar.





Después de una noche relajada, conseguí descansar y amanecer de manera sosegada, siendo mi primera actividad llevar a un establecimiento que disponía de máquinas de lavado automático, aconsejado por el hotel, la cuantiosa cantidad de ropa que teía necesidad de limpieza.

Me encontraba próximo al célebre Mercado de Bolhao, así que aproveché para visitarlo mientras se lavaba la ropa, aunque me indicaron en la lavandería que debería regresar una vez finalizase el ciclo de lavado para introducir la ropa en la secadora, pero tenía margen más que suficiente.

El Mercado de Bolhao, donde desde 1.914 se venden todo tipo de productos relacionados con la alimentación, es un verdadero expositor de frescura y colorido, especialmente en la zona de fruta y verdura situada en la planta de acceso de la calle, constituida por unas zonas balconadas que rodean el perímetro del patio rectangular.







En la plata inferior, bajo la balconada perimétrica de la planta superior, se encuentran los puestos correspondientes a carnes y pescados, con una amplia oferta de estos últimos, pues no se ha de olvidar que estamos a las orillas del océano Atlántico.





Esta planta baja, con su patio central ahora ocupado por múltiples negocios, especialmente dedicados a la venta de flores.





En ocasiones entremezcladas con algún que otro modesto pero singular cafetín o tienda de bebidas y demás productos alimenticios.







Desde luego es un lugar con embrujo y vida propia en el que se pueden pasar horas sin darse cuenta de como pasa el tiempo.

De regreso al hotel con mi “colada” realizada, paso ante la singular “Capela das Almas” o "Capela de Santa Catarina" con su inconfundible fachada de azulejos blancos y azules, construida en el siglo XVIII en estilo neoclásico, a la que pude acceder y sellar mi credencial.





Continuando mí visita por Oporto, tiene tantas y tan maravillosas obras arquitectónicas que resulta difícil recorrer cualquier calle sin encontrar un “tesoro” escondido en ella.

En plena avenida de los Aliados, con unos amplios jardines centrales presididos por un edificio construido en 1920 donde hoy se alberga la Cámara Municipal de Oporto, es una muestra del previsto desarrollo de esta gran ciudad.





Igualmente y más al norte, en la rua do Almada, encuentro la “Capela Divino Coração” también denominada “Capela dos Pestanas”, así llamada por encontrarse junto al palacio de esta familia, se construyó 1878 y 1890 de estilo neogótico. Sin embargo este palacio fue destruido posteriormente, siendo sustituido por unos jardines con los que limita la capilla.







A continuación me decido a sellar la credencial en la Catedral de la Sé de Oporto, así que me encamino hacia ella puesto que se encuentra en las proximidades del hotel, encontrando entre los visitantes a una de las parejas australianas.

Este fastuoso edificio, situado en la parte más alta de la ciudad, en el barrio da Batalha, junto a las murallas que protegían a la ciudad, lo que le transmite un aspecto de fortaleza con almenas, comenzándose su construcción durante el siglo XII.





Ahora me encamino por las callejas que la circundan Catedral asomándose a la Ribera y en dirección al mercado de São Sebastião, ofreciéndome una bella imagen de la Sé de Oporto con toda su inmensidad.





Continúo mi pasear por las calles de Oporto y ahora me encamino hacia el Palacio de la Bolsa, construido sobre las ruinas del convento de los franciscanos que fue destruido por un incendio. Se inició la construcción en 1842, pasando casi medio siglo hasta la inauguración de este edificio neoclásico.







Adosada a la fachada lateral de este palacio, se encuentra la iglesia de San Francisco, con anterioridad del convento del mismo nombre, cuya construcción se inició en siglo XIV, de estilo gótico con reminiscencias de románico.







Ascendiendo desde la ribera por estrechas y típicas callejas, intentando a veces caminar por aquellas en las que apreciaba mayor ausencia de turistas, lo que me permite entrar en un pequeño bar regentado por una señora de edad algo avanzada, en cuya barra confraternizaban sus homólogos vecinos con quienes pude compartir una cerveza y recibir toda clase de enseñanzas que en estos círculos son siempre dignas de ser oídas y apreciadas.

A continuación y ya de pleno en la zona turística y monumental llego ante la iglesia y torre de los Clérigos, construida por la Hermandad de los Clérigos Pobres entre 1735 y 1748 en estilo barroco, en el denominado “cerro de los ahorcados”, ya que en este lugar se enterraba a los ajusticiados.

Es la torre más alta de Portugal con sus 76 metros de altura y más de 200 escalones que permiten contemplar una de las vistas más espectaculares de Oporto.







En las proximidades y separados por el edificio de la Universidad de Oporto, se encuentra el conjunto arquitectónico que conforman la “Igreja dos Carmelitas Descalços” y la “Igreja de Nossa Senhora do Monte do Carmo”, lo que permite contemplar un ejemplo de la evolución histórica del arte en Portugal.

Respecto a la “Igreja dos Carmelitas Descalços”, construida entre 1619 y 1628, representa un buen ejemplo de fachada manierista.

En cuanto a la “Igreja de Nossa Senhora do Monte do Carmo”, construida entre 1756 y 1768, es una espléndida muestra entre el barroco y el neoclásico.







Creo que la mañana ha sido lo suficientemente ilustrativa y entretenida como para retirarme a comer y más vale “malo conocido que…”, así que me encamino al Restaurante A Brasa, lugar en el que ya tuve la oportunidad de conocer al poco hablador y gran profesional Armando, persona excelente que me atendió el día anterior y al que obedecí plenamente con la comida que me sugirió.

Tuve el placer de degustar y consumir totalmente una excelente “Vitela” (ternera) con salsa y guarnición de patatas, arroz y remolacha, junto con una sensacional ensalada vegetal, regado todo con cerveza y vino, para rematar la comida con una “Salada de Fruta”, café y copa de licor “veirão”.







Una comida así mereció un buen descanso en la habitación del hotel, lo que me permitió reponer fuerzas y el apropiado relajo a mi “aligerada” pierna izquierda.

Por la tarde retorné hacia la zona de la Catedral, ya que durante la mañana había quedado encantado por las callejas que descendían hacia la ribera por los alrededores del Mercado de São Sebastião.

Así que junto a la muralla primitiva,una de las partes de las murallas que aún se conservan, inicio el descenso en dirección a la ribera por unas escalonadas calles, se trata de las “Escadas do Codessal”, desde donde ya puedo divisar el puente de Dom Luis I.







Además puedo contemplar parte de la otra vertiente del Duero en la que se encuentra el impresionante edificio del “Mosteiro da Serra do Pilar” y que por su situación estratégica, durante el asedio de Oporto en 1832 se transformó en edificio militar.







El descenso a través de estas empinadas calles repletas de escalones, en ocasiones zigzagueando por rincones que encierran las costumbres y vivencias de otros tiempos, con los enormes tramos de barandillas centrales que sirven de soporte al peatón, evitando cualquier despiste en la contemplación del escenario que se nos ofrece.





La imagen panorámica que se puede contemplar del Puente Luis I a través de este descenso es impresionante, con su enorme estructura de acero y dos plataformas a distinto nivel. El puente actual sustituyó al llamado “Ponte Pensil” que había quedado obsoleto debido al enorme tráfico entre las dos riberas. El proyecto fue elaborado por el alemán Théophile Seyrig, discípulo de Gustave Eiffel. La construcción se inició en 1881 dándose por totalmente terminada, con sus dos plataformas, en el año 1887.





Al finalizar el descenso, me encuentro en plena Ribeira justo a los pies del puente de Luis I, donde todavía se conservan dos pilares y la casa del guardián del antiguo y desparecido “Ponte Pensil”.







La tarde es agradable para pasear, aunque no me conviene hacerlo en demasía, así que camino por la “ribeira” repleta de terrazas, resaltando el colorido de las casas vecinas mezcladas con la fastuosidad de fachadas monumentales.







En mi recorrido coincido con la línea de tranvía que hace el trayecto hasta la desembocadura del Duero, así que no desaprovecho la ocasión y disfruto de este bonito paseo en este medio de transporte que por suerte aún se mantiene con su filosofía tradicional.







Finaliza el recorrido a las puertas del Océano Atlántico que se vislumbra entre los espigones que delimitan el acceso a la ruta fluvial por donde vierte al océano sus aguas este fabuloso río.







En el mismo tranvía retorno al punto de partida, donde contemplo la escena del cambio de la “pértiga” en otro tranvía para modificar su sentido de marcha.







El anochecer está próximo, así que de regreso por pleno centro, cuyo ambiente y espectacularidad me hace sentir por esta ciudad una atracción que difícilmente puede igualar cualquiera de las demás ciudades conocidas de Portugal, pero debo continuar el Camino y mis vivencias aquí se quedan, aunque mi recuerdo las mantiene. Oporto se merece volver con una estancia más prolongada para poder saborear cada uno de sus rincones más recónditos y disfrutar de sus gentes.

Regreso al hotel con la idea de ordenar mi equipaje y pensamientos así como valorar las posibles opciones que el recorrido de mañana me ofrece.





Alojamientos de la Etapa:

Oporto:
-Albergue de Peregrinos de Porto
    Localización: Rua Barão de Forrester, 954
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+351) 220 140 515 / (+351) 912 591 321

-Refugio da Senhora da Hora - ViaPortus Cale
    Localización: Rua Vasco Santana, 264
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+351) 960 227 134

-Pousada de Juventude do Porto
    Localización: Rua Paulo da Gama, 551
    Propiedad y Gestión: Estatal
    Tel.: (+351) 226 163 059 / (+351) 925 664 983

-Albergue do Peregrino Nossa Senhora do Rosário de Vilar
    Localización: Rua Arcediago Van Zeller, 50
    Propiedad y Gestión: Parroquial
    Tel.: (+351) 226 056 000 / (+351) 910 274 982

-Citydrops Hostel
    Localización: Rua Raul Dória nº11
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+351) 915 423 974

-Bombeiros Voluntarios
    Localización: Rua Rodrigues Sampaio, 145
    Propiedad y Gestión: Bombeiros
    Tel.: (+351) 222 055 845

-Sport Hostel
    Localización: Rua de Santa Catarina, nº 313
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+351) 223 265 681

-Nice Way Porto
    Localización: Rua Sampaio Bruno, 12 3rd floor
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+351) 220 991 947

-Wine Hostel
    Localización: Campo Mártires da Pátria, nº 52
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+351) 222 013 167



Nota sobre alojamientos en Portugal:
- Bombeiros Voluntarios: no es obligación de este cuerpo el alojar peregrinos.Es necesario avisar con varios días de antelación y estar dispuestos a recibir una respuesta negativa. Su "colaboración" consiste en ofrecer un colchón o un espacio, ducha o acceso a casa de baños. No obstante es aconsejable llevar una esterilla. Las condiciones e instalaciones no son las apropiadas, es preferible evitar el alojarse en estos lugares, además habitualmente no son gratuitos. Como emergencia es válido antes que dormir a cielo abierto.

-Pousadas de Juventude: durante la reserva previa es conveniente informar de que se es peregrino. No es necesario el carnet de alberguista, es suficiente con la credencial.

-Hostel o Pensão: es conveniente mostrar la credencial, normalmente ofrecen decuentos a peregrinos.