EL CAMINO PORTUGUES CENTRAL (pulsar sobre cualquiera de las imágenes para ampliarlas)






Día 20º: Veigadaña (Mos) - Pontevedra:



Hoy ha sido una excepción en mis madrugones matutinos, pues la hospitalera Raquel nos ofreció la posibilidad de desayunar en el albergue y ninguno de los siete que esta noche hemos pernoctado aquí lo dudó.

La noche ha discurrido con total normalidad y personalmente he descansado fenomenal, lo que en mi es bastante habitual, pero la tranquilidad del entorno también ayuda.

Así que van a ser las 7:30 horas cuando nos encontramos dispuestos a iniciar la etapa de la mejor manera posible: ante una mesa con un buen desayuno y en excelente compañía.





Iniciamos la etapa de manera conjunta, aunque cada uno elegirá su cadencia de paso más adecuada y que el Camino nos “organice”.

Es una mañana fresquita pero maravillosa para caminar, haciéndolo en “fila india” en dirección a Mos, población distante 2,6 Km de albergue.





El recorrido se realiza a través de una pista asfaltada de ancho estrecho y sin arcenes, salvo un Km antes de llegar a Mos, durante el que existe una acera en el lado derecho que al menos protege del paso de vehículos.

Las flechas y marcas del camino, a la llegada a la población, nos dirigen hacia el núcleo urbano de Mos que dado su carácter histórico y monumental, además de su cuidado aspecto, bien merece la visita.

Son algo más de las 08:30 horas cuando llegamos a Mos, pudiendo disfrutar de la pulcra sencillez de su calle principal que atraviesa una plaza en la que se encuentra la Iglesia de Santa Eulalia (Baia) de Mos, edificio cuya construcción se inició en el siglo XVII.







En la misma plaza y frente a esta iglesia se encuentra “O Pazo dos Marqueses de Mos”, también conocido como “casa blanca” y que en determinados momentos albergó la casa consistorial. En la actualidad es la sede de la fundación Pazo de Mos.

Su construcción data del siglo XVII y fue la residencia de los Marqueses de Mos hasta su destrucción por las tropas francesas en los primeros años del siglo XIX. Desde entonces ha pasado por diversos propietarios hasta la donación de sus ruinas en los años 80 al vecindario.

Edificio en forma de L, con tres plantas, destacando en su fachada la existencia de cuatro balcones labrados en granito y dos chimeneas rematadas por una esfera, característica de esta época de influencia herreriana, así como un escudo de la casa de Mos adoptado como escudo del municipio.







Dejamos atrás la plaza caminando calle arriba en dirección al bonito cruceiro que resalta sobre una base de piedra formada por seis escalones piramidales.







A continuación se encuentra a nuestra izquierda en el sentido de marcha el edificio conocido como “casa blanca”, sede de la Asociación de Vecinos Santa Baia de Mos y que a la vez acoge las instalaciones del albergue de peregrinos Santa Baia de Mos.





Después de 200 metros dejamos la cuidada calle de Mos, abandonando la población para tomar hacia la izquierda en la bifurcación que se presenta, continuando ahora por una estrecha vía asfaltada durante 1,1 Km en los que se van sucediendo zonas boscosas que se alternan con edificaciones bien de recreo o de carácter agrícola.

Al finalizar este 1,1 Km sale un desvío recto, justamente en la curva a la derecha que describe la carretera, coincidiendo con unas edificaciones.

Este nuevo tramo ahora con la casi total ausencia de edificaciones, discurre por una zona boscosa durante 900 metros al cabo de los cuales retornamos a una zona de casas de recreo residenciales.

Otra vez por asfalto hasta que después de 500 metros el Camino nos devuelve a una senda que apenas se mantiene durante 400 metros, para devolvernos de nuevo al asfalto en un cruce de varias vías perfectamente señalizado en el que existen motivos alegóricos del Camino.

En este punto llegamos a la cota de mayor elevación de la etapa, en un ascenso que ha sido permanente y progresivo desde que salimos del albergue.





Seguimos, ahora en descenso, las indicaciones que marcan tanto flecha como mojón con vieira y se inicia el recorrido a inicialmente por un corto tramo de tierra donde se encuentra un “miliario de santiaguiño de Antas”, dentro de la calzada XIX, para continuar a través de larga vía principal durante 1,6 Km cruzando por su lado este la repartida zona urbana que compone el término de Vilar Infesta.

Ahora después de un pequeño giro a la izquierda se toma inmediatamente a la derecha por una especie de camino sin asfaltar durante 300 metros, al cabo de los cuales retornamos a la vías asfaltada pero recorriendo unos preciosos parajes boscosos y la práctica ausencia de vehículos, hasta que después de 700 metros llegamos a zonas habitadas del término de Padrón (Saxomonde).

Continuamos avanzando otros 2,6 Km por zonas rurales y agrícolas que poco a poco van evolucionando a zonas industriales, entrando en el término de A Costeira que va presagiando la aproximación a una gran población, con la incorporación a la ya conocida carretera N-550 con su incesante tráfico.

Son las once de la mañana caminando por la N-550 en el término de O Muro y es apropiado efectuar un descanso, así que aprovechamos la existencia de un bar en la misma carretera donde coincidimos con el “trio madrileño” y además aprovechamos para revisar el estado de los pies de Daniela y disfrutar de una refrescante cerveza.







Después del breve descanso continuamos el recorrido por la N-550 que se ha limitado solo a 600 metros, abandonando esta carretera ya a las puertas de Redondela para caminar por área urbana cuando es exactamente el mediodía.







Caminamos en grupo conformando un quinteto, adentrándonos en Redondela e intentando localizar algún lugar donde sellar la credencial, así llegamos hasta las puertas del albergue ubicado en un bonito, céntrico e histórico edificio del siglo XVI del que toma el nombre, denominándose Albergue de Peregrinos Casa da Torre de Redondela.







Después de haber dejado muestra patente de nuestra presencia, sin embargo observamos que las instalaciones a estas horas se encuentran cerradas, lo que nos impidió sellar la credencial con un nuevo cuño, pero esta circunstancia no evita el que celebremos conocer este bello rincón de la ciudad ante un “icono gallego” del Camino.





Dispuestos para abandonar Redondela, lo hacemos por la rúa Isidoro Queimaliños, que es la calle que bordea el lateral izquierdo del albergue, continuando por la Rúa Cruceiro, Rúa Loureiro hasta llegar a la Rúa Picota que salva la vía férrea por un paso subterráneo, llegando así 200 metros después a la N-550 que hemos de cruzar.

Ahora se continúa andando por la Rúa del Campo de Futbol que es paralela a la N-550 y que al menos nos evita circular por ella, así después de 600 metros hay un cruce, junto a una empresa maderera, donde se ha de tomar a la izquierda por el Camino do Esteiro que finaliza después de 400 metros, momento en que existe una bifurcación donde se ha de tomar a la derecha, ahora por la Estrada de Zacande.

Aquí se inicia un ascenso progresivo por esta estrecha vía asfaltada, siempre rodeados de edificaciones, hasta llegar a la Rúa Torre de Calle por la que se caminan unos 300 metros escasos hasta pasar por el puente elevado que salva la vía férrea.

Nada más pasar la vía férrea, hay que estar atento al desvío que sale a la izquierda por una senda perfectamente señalizada, que nos llevará a través de tierras de labor y zonas arboladas durante 500 metros, hasta llegar a una nueva vía asfaltada identificada como Camino Real de Cesantes desde donde se puede divisar un entrante de la ría que constituye la denominada Ensenada de San Simón, con la lejana imagen del espectacular puente por el que transita la autopista.





Ahora y de manera inevitables después de 400 metros, llegamos ante un peligrosísimo cruce con la carretera N-550, un verdadero “Punto Negro” que sería más que apropiado solucionar.

Una vez efectuado el cruce y bordeando por su zona este la población de Cesantes, se continúa por esta calle durante 300 metros, momento en que se sale a la carretera local EP-2901 que tomaremos a la izquierda durante solo otros 100 metros, después de los cuales la abandonamos por la izquierda.

Aquí se comienza a caminar por una estrecha pero tranquila vía asfaltada y en su primer tramo, apenas en 200 metros, encontramos una fuente de agua potable en la que poder refrescarnos y una bonita zona de descanso. Casi inmediatamente después un nuevo desvío señalizado a la izquierda nos conduce ahora por una senda de tierra, que nos permitirá disfrutar de uno de los tramos más bonitos de esta etapa, rodeados de pinos y eucaliptos que se disputan el espacio necesario para su supervivencia a lo largo de 1,8 Km.

Los primeros 800 metros de permanente ascenso hasta coronar el segundo alto de la etapa, salvando un desnivel de 140 metros a lo largo de 2,4 Km, no obstante antes de coronar el alto de "O Cruceiro do Viso" hay un sencillo cruce con una vía asfaltada en el que existe otro simbólico homenaje al Camino con un curioso “mural” de vieiras.







Sin embargo la pista de tierra se continúa manteniendo incluso en el descenso, permitiendo disfrutar de las primeras vistas de la ría de Vigo.

Después de un corto tramo asfaltado nos volvemos a encontrar con la N-550, ya en el término de Arcade, aquí Daniela y yo “tropezamos” con un tipo curioso pero bastante raro que nos comentó sus “dislocadas andanzas” por los lugares que el definía como “caminos”, esta es otra de las facetas que se pueden apreciar en el Camino, “los enganchados” de los caminos.

Los 700 metros a través de la N-550 son un verdadero “infierno” debido al intenso tráfico y el escaso arcén por el que caminar, así hasta llegar al área urbana de Arcade.





Aquí el trazado del Camino abandona esta carretera por la izquierda durante 500 metros, recorriendo algunos rincones singulares que dejan patente la huella del Camino de Santiago por estas tierras con numerosos símbolos.





Volvemos a cruzar la temida carretera para continuar por el área urbana de Arcade, ahora durante 1,3 Km a través de la Rúa dos Lameiriñas, Rúa do Velero, Rúa das Barroncas, Rúa da Coutada y Rúa Forte do Corde, lugar en el coincidiendo con el final de una calle y el inicio de la otra se encuentra un bonito hórreo en piedra granítica, a la vez que nos vamos aproximando a la ría.







El descenso nos lleva hasta la Rúa Roxelio Landeiro coincidente con la carretera local PO-264, ya en la cota más baja junto a la desembocadura del río Verdugo en aguas de la ría, desde donde se puede contemplar una espectacular panorámica.





Ya a escasos metros del agua y continuando por el margen de la ría de Vigo se llega a la entrada del Puente Sampaio, obra arquitectónica de origen romano, aunque la estructura que se conserva es de carácter medieval, con sus diez arcos semicirculares constituyendo el puente que permite salvar el cauce del río Verdugo.

Este puente lo recuerda la historia por la batalla que se libró en la guerra de la Independencia contra los franceses y que supuso la retirada de los mismos de Galicia.





Son las 14:30 horas y todavía queda mucho camino por andar, así que nada más pasar el Puente Sampaio se encuentra el Bar A Romana, lugar ideal para hacer un breve descanso y reponer fuerzas.

Al entrar pudimos comprobar la inesperada presencia de Paul y Patricia que se habían adelantado y disfrutaban de unas apetecibles viandas, así que ya somos “cuatro”.

El picoteo fue excelente, dando buena cuenta de unos bocadillos de chorizo frito y unas “xoubas” con pimientos de Padrón, todo ello acompañado de alguna que otra cerveza. ¡¡Excelente cocina, calidad y precio!!

Con las fuerzas repuestas y un descanso que ha permitido relajar nuestros pies, se incorpora al grupo el “trío madrileño”, así que ya somos “siete”. Retomamos la etapa desviándonos a la izquierda de acuerdo con las indicaciones de las marcas, para comenzar con la espectacular presencia de un hórreo al inicio de las pronunciadas rampas de esta singular calle enlosada de la aldea.







Zigzagueando por estas calles para ir salvando las rampas que nos presentan, abandonamos después de 1 Km la zona edificada llegando a la carretera PO-264 que cruzaremos literalmente.





Al cruzar la carretera se toma una senda que nos conduce en dirección al cauce del río Ulló, lugar por el que ya se ha restablecido el paso a través de un puente de hormigón y acero en sustitución del puente medieval Ponte Nova que se destruyó en 2006 con motivo de una riada.

La senda de tierra discurre por bellos parajes en los que abunda el arbolado y demás vegetación, convirtiendo el caminar en una delicia para el peregrino y un descanso para los pies, comenzando aquí el verdadero ascenso hacia el tercer alto de la etapa.





Desde la salida en Ponte Sampaio, son 3,4 Km de prolongado ascenso durante los que salvamos un desnivel de 135 metros a través de pistas y sendas, rodeados de arbolado y abundante vegetación en la que los helechos forman un precioso tapiz.

Algunos tramos con grandes losas, constituyen parte del trazado que seguía la Vía Romana XIX ya por tierras de Brea Vella da Canicouva.







Cuando llevamos 3 Km de ascenso, se retorna a la carretera EP-001 durante un pequeño trayecto de 400 metros, momento en que la volvemos a abandonar por la izquierda para llegar a la cota más elevada de este alto después de 100 metros, ahora por una especie de pista asfaltada.

El primer núcleo habitado se llama Bergunde que bordeamos por su derecha para continuar el descenso ahora en dirección a O Alcouce distante 1,2 Km, sin embargo un centenar de metros antes de llegar a esta segunda población, se puede observar la “bocamina” de entrada a la Mina do Salgueiriño en total estado de abandono.





Continuando por asfalto y dejando la zona urbana de O Alcouce a la izquierda, nos incorporamos a la carretera EP-0001 para cruzar la EP-0002, pero en apenas 300 metros abandonamos de nuevo el asfalto, retornando a una excelente pista de tierra a través de una preciosa zona boscosa.

Después de 400 metros por esta pista de tierra se entra de nuevo en asfalto durante otros nuevos 200 metros al cabo de los cuales cruzamos la EP-0105 para continuar por una nueva senda.

Los continuos cambios al asfalto han motivado que los pies de Daniela se estén resintiendo de manera acelerada, así que ante el buen criterio de Cham, hicimos una pequeña parada junto a una acequia por la que corría una suave corriente de agua limpia, siendo la mejor opción que bañase los pies para calmar el dolor y disminuir la inflamación, realizando posteriormente una cura sobre las zonas más afectadas.

Reiniciamos la marcha de forma pausada por esta nueva senda de tierra que se mantiene durante los 800 metros que nos separaban de Santa Marta, siguiente núcleo urbano, lugar en que se encuentra la Capilla de Santa Marta donde hacemos un nuevo descanso.





Esta capilla que data de 1617 se encontraba abierta, lo que nos permitió visitar su sencillo interior y sellar la credencial con el cuño allí existente, saludando incluso a un “gatigrino” que por allí merodeaba.







¡De nuevo preparados!, hay que retornar al Camino, pues Pontevedra todavía debe encontrarse al menos a dos horas.





De inmediato salimos a la carretera EP-0002 que soporta un importante tráfico de vehículos y teóricamente nos encontramos a casi 4 Km de Pontevedra, lo que presupone un difícil y peligroso trayecto.

Después de 300 metros por la carretera EP-0002, durante los que hemos podido comprobar la peligrosidad de caminar por el arcén y el tráfico pesado que por ella circula, llegamos a un desvío a la izquierda en el que existe un cartel informativo con un posible recorrido alternativo por la ribera del río Tomeza que conduce hasta Pontevedra.

Después de sopesarlo, puesto que se incrementa el recorrido prácticamente 1 Km y consultarlo con unas personas que por allí caminaban, optamos por elegir este recorrido ribereño que también ayudará a los pies de Daniela y evitaremos el peligro de la carretera.

Como este tramo final lo tomamos con calma dado el estado físico de nuestra sufrida peregrina lusa, pensamos que era apropiado que aquellos que llegasen en primer lugar intentasen informarnos de la posibilidad de alojamiento en el albergue de Pontevedra, como así hicieron el “trio madrileño”.

El caminar por esta ruta opcional fue un verdadero acierto pues son las 18 horas y se agradece el frescor que produce el cauce del río y su vegetación ribereña, además de la cómoda senda de tierra que nos acompaña durante todo el trayecto.





A la altura de la glorieta en la que confluyen las carreteras EP-0002 y la PO-542, abandonamos la ribera del Tomeza para ir en dirección al albergue a través de la avenida do Conde de Bugallal, 100 metros después tomamos la primera calle que sale a la izquierda denominada Rúa de Ramón Otero Pedrayo y nada más pasar el puente elevado que salva las vías del tren, prácticamente estamos sobre el recinto de la estación ferroviaria, en la primera edificación de la acera derecha se encuentra el Albergue de Peregrinos la Virgen Peregrina de Pontevedra.

Mi sorpresa es enorme al llegar al amplio complejo del albergue, pues a pesar de que las instalaciones disponen de una capacidad reconocida habitual de 56 plazas en litera y otras 56 en cama (colchoneta), resultó estar prácticamente al completo asignándonos las últimas colchonetas disponibles gracias a nuestros predecesores. Algo increíble después de mis vivencias durante veinte días desde que inicié mi caminar en Lisboa, nunca encontré una afluencia tan masiva de peregrinos en un albergue, siendo mi soledad en ocasiones hasta desesperante.

Una vez acomodado en el espacio de mi colchoneta tuve la posibilidad de hacer uso de las instalaciones de lavado y secado de ropa, lo que me permitiría ya llegar a Santiago sin necesidad de realizar una nueva colada.

Hoy estamos todos bastante cansados, salvo Jose Luís (el vallisoletano) que debe andar recorriendo todos aquellos lugares dignos de ver en Pontevedra con su naturaleza incansable, los demás decidimos descansar y aprovechar para intentar realizar algunas actuaciones sobre los pies de Daniela con el fin de conseguir una posible mejora y evitar el abandono, que a veces incluso yo mismo le sugería.

También encontré bastante dolorida a la pareja compuesta por Tatiana y Bruno, peregrinos a los que conocí en Ponte de Lima, y que por información de días posteriores supe que precisamente abandonarían en esta su última etapa. ¡¡Suerte y Buen Camino!!

Después de un “reconocimiento” previo por parte de los “tres madrileños” de los posibles lugares en que poder cenar antes de que se hiciese demasiado tarde para regresar a la albergue, se llegó a la conclusión de que la mejor opción era realizar una cena “comunitaria” en las instalaciones del propio albergue, con productos que ellos mismos se encargaron de adquirir. ¡¡Todo un acierto!!







Después de la cena y con una agradable sobremesa, poco a poco se fueron retirando a descansar, siendo Ana y yo los “encargados” de cerrar la noche junto a algún “superviviente” de la etapa que aún se resistía en una mesa próxima.

Por mi parte, con independencia del uso de la “colchoneta” que en absoluto afectó a mi descanso, debo reconocer que una ciudad como Pontevedra debería disponer de un albergue más acorde a la demanda, no debemos olvidar que todavía estamos en el mes de abril, resultando las dos salas dedicadas a dormitorios con espacios demasiado reducidos, con mucha aglomeración de personas, mochilas y careciendo de un mínimo de habitabilidad.

Desde el conocimiento que tengo de los múltiples albergues visitados que son propiedad de la Xunta de Galicia, creo poder catalogarlo como el más deficiente respecto al volumen de camas y espacio destinado a la ubicación de las mismas.





Alojamientos de la Etapa:

Mos:
-Albergue de Peregrinos de Mos Santa Baia
    Localización: Camiño da Rua, 3
    Propiedad y Gestión: Asociación de Vecinos Santa Baia de Mos / Xunta de Galicia
    Tel: (+34) 986 34 80 01 / (+34) 986 33 42 69
    Inaugurado en 2004



Redondela:
-Albergue de Peregrinos de Redondela Casa da Torre
    Localización: Plaza Ribadavia, s/n
    Propiedad y Gestión: Xunta de Galicia
    Tel: (+34) 986 40 41 96
    Inaugurado en 1999

-Albergue El Camino
    Localización: Rúa Telmo Bernárdez, 11
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel: (+34) 650 96 36 76
    Inaugurado en Marzo de 2010

-Albergue A Casa da Herba
    Localización: Rúa Isidoro Queimaliños, 35 (junto a la Praza da Alfóndiga)
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel: (+34) 639 75 76 84
    Inaugurado en Abril de 2015

-Albergue Alfonso XII
    Localización: Calle Alfonso XII, 22
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel: (+34) 986 40 01 53 / (+34) 648 74 52 87 / (+34) 676 16 76 62
    Inaugurado en Agosto de 2016

-Albergue Rosa d'Abreu
    Localización: Rúa Isidoro Queimaliños, 33
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel: (+34) 688 42 27 01
    Inaugurado en Marzo de 2016

-Albergue A Conserveira
    Localización: Rúa Pai Crespo, 60
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel: (+34) 676 66 72 93
    Inaugurado en Septiembre de 2016



Cesantes:
-Albergue O Refuxio de la Jerezana
    Localización: Estrada do Pereiro nº 43-45
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel: (+34) 601 16 59 77
    Inaugurado en Agosto de 2014



O Viso:
-Albergue O Recuncho do Peregrino
    Localización: Estrada de Soutoxuste, 45 (está a 250m do Camiño de Santiago)
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel: (+34) 617 29 25 98
    Inaugurado en Julio de 2016



Arcade:
-Albergue Lameiriñas
    Localización: Rua das Lameriñas, 8
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel: (+34) 616 10 78 20
    Inaugurado en Mayo de 2015



Pontevedra:
-Albergue de Peregrinos de Pontevedra la Virgen Peregrina
    Localización: Rúa Otero Pedrayo s/n
    Propiedad y Gestión: Xunta de Galicia
    Tel: 986 844 045

-Albergue Aloxa Hostel
    Localización: Rúa Gorgullón, s/n (al principio de la calle, frente al nº 68 y 50 metros de estaciones bus y tren)
    Propiedad y Gestión: Privada; Tel: (+34) 663 43 87 70 / (+34) 986 89 64 53
    Inaugurado en Junio de 2014

-Slow City Hostel
    Localización: Rúa da Amargura 5, 1º Izda
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel: (+34) 631 06 28 96
    Inaugurado en 2015