EL CAMINO PORTUGUES CENTRAL (pulsar sobre cualquiera de las imágenes para ampliarlas)






Día 23º: Padrón - Santiago de Compostela:



He descansado maravillosamente, y aunque mis botas están muy desgatadas espero que soporten esta última etapa del Camino Portugués Central.

Antes de que amanezca ya estoy callejeando por la población en busca del bar existente frente a la fachada de la iglesia de Santiago, casi en la esquina de la calle Cantón de la Iglesia, siendo conocedor desde ayer, por su “singular” propietario, que desde las 06:00 horas estaría abierto.

Efectivamente, y dada su proximidad al albergue ya hay algún peregrino desayunando. Tomo un café con leche acompañado de unas tostadas con mermelada y mantequilla, insistiendo el propietario, que no paraba de “dorar” tostadas, que tomase todas las que me apeteciesen, pero con dos hubo suficiente.

Al abandonar el local, este “singular anfitrión” sale de la barra del bar y procede a darme un “abrazo peregrino” para que tuviese ¡Buen Camino!.

La mañana está cerrada en agua, así que con el equipamiento de lluvia al completo inicio la etapa cuando aparecen las primeras luces del día.

Paso ante la fachada principal de la iglesia de Santiago que queda a mi izquierda y a mi derecha la fachada de la oficina de Correos, esta es la plaza Manuel Rodríguez Cobián. Continúo recto por la rúa Mardugán, aunque no hay pérdida debido a la señalización existente, hasta desembocar en la rúa Corredoira da Barca donde tomo a la derecha.

Después de 100 metros, la imagen de una “vieira” indica que he de tomar a la izquierda por la calle Dolores, pequeña calleja con inicio adoquinado hasta comenzar a caminar por asfalto ahora a través de la Travesía Iria, ya en las afueras del área urbana de Padrón.

Después de 400 metros salvaré el cauce del río Sar para desembocar en la N-550, carretera que debo cruzar oblicuamente y entrar casi inmediatamente en la aldea de Iria Flavia.

A pesar del agua, puedo apreciar la pétrea construcción de la iglesia de Santa María de Adina, construida en el periodo comprendido entre 1037 y 1068, sustituyendo así a la antigua sede episcopal situada la orilla del Sar en un templo que databa del siglo I y que destruyó Almanzor en el año 997.

Esta nueva iglesia se terminó en el siglo XIII, época de la que se conservan sus torres y la portada, de estilo románico ojival. Sufrió nuevas transformaciones en el siglo XVII.

La actual se construyó durante los años 1708 al 1714. Ostentó la categoría de Colegiata hasta 1851 en que el Concordato la reduce a parroquia. En el cementerio anexo se encuentra enterrado el escritor y Premio Nobel Camilo José Cela.





Continúo a través de los caseríos que compone esta aldea hasta que después de 700 metros vuelvo a encontrarme con la carretera N-550, para ahora caminar por ella durante 900 metros. Después de los primeros 400 metros llego hasta una glorieta junto a la que se encuentra un gran complejo hotelero. A continuación entro en el término de la aldea de Pazos y cuando se han cumplido ahora 500 metros desde la glorieta, abandono esta transitada carretera por la izquierda, como oportunamente marca la señalización del Camino.

Ahora voy serpenteando por pequeñas vías asfaltadas entre casas de labranza y campos cultivados de las aldeas de Romaris y Rueiro hasta llegar después de 900 metros a la pequeña aldea de Anteportas, a la que accedo casi emparedado entre los muros de piedra que marcan la separación entre parcelas.





Apenas 600 metros me separan de la aldea de Tarrío, que agradablemente me sorprende cuando siguiendo la senda marcada entre casitas de reciente construcción aparecen dos bellos hórreos presididos por un sencillo cruceiro.







Ahora hay que recorrer un tramo de 1,2 Km que poco a poco nos irán aproximando al paralelo trazado de la carretera N-550, hasta retornar a ella ya en el término de Esclavitude.

Después de avanzar 400 metros por el lateral de la carretera, bastante peligroso con la lluvia que no cesa, llego ante la impresionante fachada del Santuario de la Esclavitud con su portada cuadrada y dos torres de estilo barroco, construido durante el siglo XVIII.







La tradición cuenta que el Párroco de Cruces en agradecimiento por salvarse ante la caída de un árbol, mandó construir una imagen de la Virgen que se colocó junto a una fuente allí existente. Posteriormente una persona que se dirigía a Santiago para ser tratado de una grave enfermedad, bebió agua de esta fuente y al tercer día, sin haber tomado ningún tipo de remedio, quedó sanado.

Este hecho atrajo a muchos devotos y con las donaciones se erigió este Santuario, con sus dos torres y escalinata de acceso, en cuyas inmediaciones se encuentra la Fonte Santa.







Nada más pasar la fachada del Santuario, abandono la N-550 tomando el desvío señalizado a la derecha, iniciando un suave y progresivo ascenso hasta llegar a la cota máxima de este primer tramo de 1 Km.

La lluvia continúa y voy caminando en dirección a la iglesia de origen románico de Santa María de Cruces, apenas a dos centenares de metros, encontrando a mi paso la existencia de un cruceiro, lugar que al menos puedo registrar fotográficamente incluso a pesar de la lluvia.





El Camino prosigue ahora a través del término de la aldea de Bascuas en dirección a Angueira de Suso, aldea a la que llego después de transitar por una bonita zona boscosa, ya en descenso, hasta salvar la vía férrea por un paso subterráneo que evita el peligroso cruce que existió con anterioridad.

Desde Angueira de Suso, siempre obedeciendo la señalización, ahora llaneando o con leves ascensos me dirijo a través de campos emparrados hasta la próxima población de Picaraña distante 1,1 Km, lugar de nuevo encuentro con la N-550, población con varios establecimientos hosteleros tales como La Milagrosa, Glorioso y México.

Un nuevo Km de interminable recta por el arcén de la peligrosa y transitada N-550 hasta llegar al término de Faramello, lugar en que la señalización me permite abandonar por la izquierda de manera definitiva esta carretera.

Ahora el recorrido es a través de otra carretera asfaltada, también peligrosa mero con menor densidad de tráfico que la que acabo de abandonar. Casi en el mismo desvío encuentro el cartel indicador de la aldea de Faramello con un pequeño grupo de casas a continuación, entre las que se encuentra la que “acoge” un establecimiento “bar” de línea moderna, O Alpendre do Camiño, pero al menos en mi caso, puesto que allí se me ocurrió entrar para tomar una cerveza y un pincho de tortilla, me resultó excesivamente caro, gestionado por una pareja de avanzada edad, más interesada en el aspecto económico que en la atención a un cliente, que en este caso también es peregrino.





Continúo caminando por esta carretera asfaltada y después de 400 metros llego al núcleo urbano más poblado de este lugar de Faramello, distante 14,5 Km de Santiago y que dispone de dos albergues, el Albergue Privado La Calabaza del Peregrino y el perteneciente a la Xunta de Galicia, Albergue de Peregrinos de Teo, situado a escasos 200 metros más adelante, fuera del Camino.







A partir de aquí el recorrido ascendente se torna más pronunciado, así durante los próximos 7 Km hasta llegar Milladoiro, trayecto en el que se salvará un desnivel de 180 metros.

Apenas 100 metros después y salir de este pequeño núcleo de Faramello, tomaremos un desvío a la izquierda, ahora a través de una estrecha vía asfaltada, que nos llevará a hasta la siguiente población de Rúa dos Francos después de 700 metros.

Bordeamos la ermita de San Martiño, a cuya entrada sobre el muro que la rodea existe un bonito cruceiro.







Apenas a 20 metros de distancia, se encuentra un singular edificio que albergó la escuela creada durante la II República, y en la parcela que le precede se ubicas el denominado Cruceiro de Francos, de formas arcaicas como imitación popular a los cruceiros góticos y cuya construcción puede enmarcarse entre los siglos XV y XVI, realizado en granito con la imagen en relieve de un Cristo Crucificado, con la imagen de un peregrino en ambos laterales de la cruz.







Dejo atrás esta aldea y después de pasar ante la fachada de una llamativa casa rural, comienzo el ascenso por una pista asfaltada hasta Osebe, cruzando la vía férrea a través de un puente elevado y así llegar a Casalonga.

Todavía a través de caseríos y zonas habitadas se llega hasta la ribera del río Tinto, utilizando un sencillo pero robusto puente para salvar su cauce.





Después de 300 metros se comienza a caminar por una zona boscosa que poco a poco se irá espesando a través de una pista de tierra con pronunciadas subidas, brindando un delicioso recorrido lleno de sosiego y belleza a pesar de la lluvia que también añade un encanto especial.





Después de 2,7 Km y ya abandonada la zona boscosa, se llega hasta el cruce con la carretera AC-522 (en las inmediaciones de la conocida N-550). Una vez cruzada la citada carretera por una glorieta existente, se continúa por un tramo otros 500 metros, en permanente ascenso, hasta llegar a un cruce en ángulo recto que tomaremos a la izquierda.

Apenas 300 metros después, se desemboca en la carretera DP-0206, que discurre en ocasiones por zonas urbanizadas, hasta entrar después de 700 metros de continuado ascenso en la población de Milladoiro, lugar en que vuelvo a coincidir con dos peregrinas que me precedían, además por ahora finaliza el ascenso continuado y emprenderé un suave descenso en dirección a la ribera del Sar.







Aquí intento acceder a la sede de un servicio municipal con el fin de sellar mí credencial, intención de la que he de desistir al comprobar que es sábado y este edificio está cerrado.

No obstante aprovecho la existencia de un bar junto a este complejo al parecer deportivo, para efectuar un breve descanso desprendiéndome al menos durante unos minutos de las prendas de agua y la mochila, puesto que hay algunas mesas y sillas bajo un porche.

Continuando por esta calle Travesía do Porto que cruza longitudinalmente la población por su lado oeste, abandonándola al tomar ahora una estrecha vía asfaltada que va descendiendo hasta cruzar la autovía a través de un puente elevado sobre ella con un lateral adaptado para el uso peatonal.

Desde el cruce de la autovía y durante 1,2 Km, voy caminando por distintos tramos que los componen estrechas vías asfaltadas, pistas de tierras y sendas, a través de zonas con abundante vegetación, sin embargo la lluvia y la densa niebla me impiden poder percibir las primeras imágenes de Santiago, aunque ya es notoria la presencia de peregrinos imprimiendo al recorrido un carácter especial entre brumas y vegetación.





Después de estos 1,2 Km, he de efectuar un pequeño rodeo señalizado para poder salvar la vía férrea a través de un puente elevado, para así continuar descendiendo otros 700 metros donde cruzar el sencillo cauce del río Sar a través de un puente de piedra con un arco central y dos aliviaderos laterales.

Apenas un centenar de metros y me encuentro en plena glorieta de la carretera AC-543, realmente ya estoy en la periferia de Santiago de Compostela, sin embargo aún queda un buen tramo a través de zonas urbanas en continuo ascenso, todavía faltan 3 Km para poder acceder a la Plaza del Obradoiro.

En pleno ascenso urbano, en el que se debe estar bastante atento a la señalización, observo a mi derecha un “cruceiro” a las puertas de la Parroquia de Santa Marta en medio de este “chirimiri” que no cesa.





Como el ascenso se hace pesado, no desaprovecho la oportunidad que me brinda la presencia de una frutería al pie del Camino para reponer fuerzas con algunos productos de los que voy dando buena cuenta en a lo largo de mi recorrido por este interminable tramo urbano.

Son las 13:00 horas cuando puedo sentir la satisfacción plena de finalizar en la Plaza del Obradoiro ante la impresionante imagen (todavía en plena obra de restauración y conservación) de la Catedral del Apóstol Santiago, después de 23 días caminando desde Lisboa. ¡Ultreia!, ¡Buen Camino….!







Después de una larga espera en la Plaza del Obradoiro “disfrutando” de la climatología gallega, ante la posibilidad de compartir la maravillosa finalización del Camino con alguno de los peregrinos con quienes tuve la satisfacción de compartir grandes momentos, termino desistiendo a las 14:00 horas y me encamino a “cerrar” la Credencial y obtener la Compostela y el Certificado de Distancia en la Oficina del Peregrino (en abril de 2016 ha cambiado de ubicación).





Ahora solo queda descansar y disfrutar de la estancia en esta bella ciudad de Santiago de Compostela, así que en esta ocasión me alojo en el céntrico Hotel Real, sencillo y agradable establecimiento que amablemente me recomendaron en el que habitualmente me hospedaba y que por estas fechas estaba completo.

Ya en la tranquilidad de mi habitación observo que estoy totalmente empapado y el agua sale por toda la ropa y poros de mi cuerpo, aunque por la botas realmente ha entrado en cantidad, pienso que ha llegado el momento de desprenderme de tan preciada pieza que me ha permitido caminar sobre ellas durante algo más de 800 Km desde el primer uso hace dos años, en esta ocasión se quedan en Santiago, no iré a desprenderme de ellas en Finisterre.





Como la hora ya es tardía, me recomiendan para comer Casa Manolo, restaurante especialmente orientado a los peregrinos y ubicado en la próxima Plaza de Cervantes, así que a toda prisa me encaminé hacia allí para intentar acceder antes de su cierre y… lo conseguí, disfrutando de un reconfortante “caldo gallego” y un “churrasco asado al horno”.

Después de contactar con Ana, Almudena y Cham (los tres madrileños), acordamos intentar vernos todo el grupo en la Plaza del Obradoiro. Cuando merodeaba por los alrededores apareció nuestro amigo Kim, así que ya estamos casi todos: Daniela, Patricia, Paulo, Kim, Ana, Almudena y Cham.

Visitamos la Catedral y aquí indiqué que hoy no funcionaría el botafumeiro, sin embargo comenté que era conocedor de que al día siguiente si entraría en funcionamiento en los actos religiosos de las 10 horas, por lo que decidimos repetir la visita al día siguiente.

Estábamos dispuestos a dirigirnos al sitio elegido para cenar, Casa Manolo, cuando Paulo y Patricia nos presentaron a un peregrino llamado Sacha (ruso), que también se unió al grupo y compartió mesa con nosotros.

La cena fue agradable y abundante, además a precio apropiado de peregrinos. Aquí recordamos muchos de los momentos vividos desde que nos fuimos encontrando y como el propio Camino nos fue reuniendo de las maneras más increíbles e insospechadas.

De la cena tenemos constancia fotográfica gracias a las increíbles habilidades de nuestra infatigable amiga Ana, como siempre rebosante de vitalidad y con un carácter y humor digno de admiración.







La mesa la componíamos los ocho peregrinos restantes, pues Ana ejercía de fotógrafa desde las “alturas”.





Después de la cena nos retiramos a disfrutar de un merecido descanso, con la intención de volver a encontrarnos a la mañana siguiente.

A las diez de la mañana del siguiente día ya estábamos todos en la Catedral y en esta ocasión Patricia, Paulo y Daniela tuvieron ocasión de contemplar por primera vez el funcionamiento del “botafumeiro”.

Nada más terminar la ceremonia religiosa, Patricia y Paulo retornaban a su tierra, de manera que mientras el “trio madrileño” se retiraba a preparar su equipaje para retornar por la tarde a su domicilio. Daniela, Kim y yo compartimos un café de despedida a Kim en la cercana cafetería del Parador Nacional de los Reyes Católicos.





Como todavía existía margen de tiempo para compartir un “ratito”, quedamos en el Bar La Tita al mediodía a sugerencia de Ana, puesto que al menos para mí este establecimiento era desconocido, así que allí estuvimos los que aún permanecíamos en Santiago de Compostela, Ana, Cham, Almudena, Daniela y yo, degustando una excelente tortilla de patatas entre otros sabrosos platos, a la vez que saboreábamos el escaso tiempo que nos quedaba por compartir.







A primeras horas de la tarde tomaron cada cual sus medios de transporte, mientras yo permanecí en Santiago otras 24 horas más, momento en el que dispuse de reserva en el tren que me llevaría de retorno a Madrid.

Este Camino Portugués Central que inicié en Lisboa, ha sido una nueva experiencia que me ha enriquecido en todos los aspectos, pues no solo los buenos momentos ayudan sino que también se aprende de los menos buenos, pero sobre todo el gran recuerdo que se guarda de las personas y que permanentemente en el “Camino” diario te dan nuevas fuerzas y deseos de retomar una nueva ruta. ¡¡Buen Camino y gracias!!





Alojamientos de la Etapa:

Faramello (Teo):
-Albergue de Peregrinos de Teo
    Localización: Faramello (Concejo de Teo)
    Propiedad y Gestión: Xunta de Galicia
    Inaugurado en 2001; Reformado en 2016

-Albergue La Calabaza del Peregrino
    Localización: Faramello, 5 (Concejo de Teo)
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel: 981 19 42 44
    Inaugurado en 2014

-Albergue Compostela Inn
    Localización: Rua das Mámoas, nº 4
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel: (+34) 981 80 14 86 / (+34) 981 81 90 80
    Inaugurado en 1993; Reformado en 2009



Santiago de Compostela:
-Albergue de Monte do Gozo
    Localización: Carretera del Aeropuerto Km 2
    Propiedad y Gestión: Xunta de Galicia

-Albergue Residencia de Peregrinos de San Lázaro
    Localización: Rúa de San Lázaro, s/n
    Propiedad y Gestión: Xunta de Galicia
    Tel.: (+34) 981 57 14 88 / (+34) 618 266 894
    Inaugurado en 2004

-Albergue Seminario Menor de la Asunción
    Localización: Avenida Quiroga Palacios, s/n
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 881 031 768

-Albergue Turístico La Salle
    Localización: Rúa de Tras Santa Clara
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 981 585 667 / (+34) 981 584 611 / (+34) 682 158 011
    Catalogado Turístico desde Junio de 2011

-Albergue Mundoalbergue
    Localización: San Clemente, 26
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 981 58 86 25 / (+34) 696 44 87 37
    Inaugurado en Septiembre de 2010

-Albergue Santo Santiago
    Localización: Rúa do Valiño, 3
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 657 402 403
    Inaugurado en Junio de 2010

-Albergue La Estación
    Localización: Rúa Xoana Nogueira, 14 (a 500 metros de la estación de Renfe)
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 981 594 624 / (+34) 639 228 617
    Inaugurado en Abril de 2014

-Albergue Porta Real
    Localización: Rúa dos Concheiros, 10
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 633 610 114
    Inaugurado en Abril de 2014

-Albergue Acuario de Santiago de Compostela
    Localización: Rúa Estocolmo, 2
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 981 575 438 / (+34) 698 126 817

-Albergue Roots & Boots
    Localización: Campo Cruceiro do Gaio, 7
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 699 63 15 94
    Inaugurado en 2010

-Albergue Azabache
    Localización: Calle Azabachería, 15
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 981 071 254
    Inaugurado en Marzo de 2013

-Albergue Meiga Backpackers
    Localización: Rúa Basquiñas, 67
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 981 57 08 46
    Inaugurado en 2009

-Albergue La Credencial
    Localización: Fonte dos Concheiros, 13
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 981 068 083 / (+34) 639 966 704
    Inaugurado en marzo 2016

-Albergue La Estrella de Santiago
    Localización: Calle Concheiros, 36-38
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 881 973 926 / (+34) 617 882 529
    Inaugurado en Junio de 2013

-Albergue The Last Stamp
    Localización: Rúa do Preguntoiro, 10
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 981 563525
    Inaugurado en Marzo de 2013

-Albergue O Fogar de Teodomiro
    Localización: C/ Praciña Algalia de Arriba, 3
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 981 582 920 / (+34) 699 631 592
    Inaugurado en Abril de 2009

-Albergue Monterrey
    Localización: Rúa das Fontiñas, 65, Bajo
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 655 484 299
    Inaugurado en Marzo de 2016

-Blanco Albergue
    Localización: Rúa Galeras, 30
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: (+34) 881 97 68 50 / (+34) 699 59 12 38
    Inaugurado en Julio de 2016