Camino Primitivo (pulsar sobre cualquiera de las imágenes para ampliarlas)






Día 14º: As Seixas - Melide:



Hoy es festivo, domingo, y me han comentado que hay “mercado” en Melide. No obstante madrugo a mi hora habitual en la tranquilidad de este maravilloso y solitario albergue, todavía es de noche.





Cuando ya tengo todo preparado, dejo las mantas facilitadas por Ana (la hospitalera) en el lugar apropiado, aunque no tuve necesidad de usarlas, la calefacción funciona fantástica, ¡gracias!

Espero al amanecer aprovechando que en el exterior, junto al albergue, hay unas máquinas expendedoras de café y algunas otras cosas, con unos bancos y mesa para su degustación, aunque a estas horas preferí tomar el café dentro del albergue.





Ya con luz del día inicio la etapa, retornando al Camino, pasando ante la fachada de Casa Goriños y salir definitivamente de esta aldea, descendiendo a través de una pista muy bien acondicionada hasta llegar al Rego de Merlán, momento en que la señalización del Camino me indica la dirección de la derecha cuando llevo recorridos 500 metros.







Aquí comienzo ya a ascender, aunque apenas 100 metros después abandono esta pista acondicionada para tomar a la izquierda, ahora por una pista forestal en dirección a la aldea de Casacamiño, distante 1 Km, a través de un paisaje maravilloso enriquecido por el frescor de la mañana y el rocío todavía sobre la vegetación que me circunda.







Durante el trayecto puedo comprobar las consecuencias de las inclemencias meteorológicas que durante días anteriores ha sufrido la zona, con la presencia de algunos pinos caídos por los efectos de las lluvias y el viento sobre la pista forestal.







Son las ocho horas y cuarto cuando llego a la pequeña aldea de Casacamiño, en la que puedo detectar la existencia de alguna explotación ganadera y la total ausencia de personas, aunque la presencia de un hórreo, todavía erguido a pesar del paso del tiempo, muestra su faceta agrícola.





Después de recorrer la curva a la derecha entre las cuatro casas que componen la aldea, sale un desvío a la izquierda que a fecha de hoy se está terminando de acondicionar, solo restan un centenar de metros, para continuar caminando por una pista en perfecto estado y que ya me llevará hasta Hospital das Seixas, distante 1,1 Km.

Para ello voy bordeando por su cara oeste la cima del monte coronado por unos picachos blancos que ya desde As Seixas llaman la atención del caminante a través de su cara este.





Todavía temprano, antes de las nueve horas y con una temperatura agradable para caminar pero demasiado fría para detenerse, llego a Hospital das Seixas, cuyo nombre se debe a la probable existencia de un hospital para peregrinos en este Camino Primitivo.







Ante la presencia de un mojó de señalización del Camino marcando el P.K. 66,245 y con un bonito dibujo mostrando franjas en abanico de una amplia gama de colores que parten de la “vieira” (concha), me vienen al recuerdo momentos de otros Caminos.







Esto sucedió en 2007 durante mi recorrido del Camino Francés por tierras burgalesas, resultó ser una mañana del mes de octubre en que recorría mi etapa en dirección a Hontanas, cuando antes del mediodía pasaba por las proximidades del albergue de Sam Bol, lugar que llamó mi atención por la apariencia de un oasis en medio de los páramos castellanos.

No pudiendo resistir la tentación me desvié el escaso centenar de metros que lo separa del Camino y allí tuve la oportunidad de conocer a sus gestores, pareja joven que compatibilizaba las tareas de hospitaleros con la fabricación artesanal de collares y otros abalorios.

También estaban unos amigos de ellos, un chico venezolano que pasaba allí unos días y otra amiga que se alojaba en su vehículo caravana para evitar ocuparles una plaza del albergue a sus amigos.

Esta chica resultó llamarse Mapi, con quien tuve el placer de mantener una animada conversación relacionada con el Camino, indicándome que ella vivía en el Camino Primitivo, en Hospital das Seixas, y si alguna vez pasaba por allí me sugirió que la visitase.

En aquella época yo desconocía incluso la existencia de ese Camino Primitivo, pero el tiempo pasa inexorable y hoy, marzo de 2016, estoy ante la casa de la peregrina Mapi.

Sin embargo la temprana hora, el aspecto de la casa con su ventana y puerta cerrada y con las botas aguardando junto a la fachada, me hace desistir de la visita y me limito a dejar una nota en su buzón con los saludos de un peregrino que hace algo más de ocho años compartió con ella unos momentos de su primer Camino.

De manera que sin más demora retorno a mi etapa de hoy abandonando esta pequeña aldea, de acuerdo con la señalización del Camino a través de un desvío asfaltado a la derecha, comenzando un nuevo ascenso.







Aquí encuentro una amplia parcela ocupada por explotaciones ganaderas y agrícolas dentro de cuyo recinto existe un bonito hórreo que no me resisto a contemplar.





Iniciado este último y algo pronunciado ascenso por estrecha pista asfaltada, después de 800 metros llego a la cima del puerto, a través de la Sierra de Careón, límite geográfico de las provincias de Lugo (hacia oriente) y Coruña (hacia poniente), provincia a la que accedo por el Concello de Toques, perteneciente a Terra de Melide.





La vista de la Terra de Melide desde este alto es impresionante y si bien ya se puede vislumbrar al fondo la población de Melide, todavía es conveniente acometer este último tramo relajadamente, pues la distancia real puede quedar enmascarada por esta maravillosa visión.







Inicio el descenso que se mantendrá de manera suave durante 4 Km, disminuyendo la cota de altura en 300 metros.

Después de 1,4 Km desde que inicié el descenso a través de esta pista asfaltada, tomo un desvío señalizado a la izquierda que temporalmente me sacará del asfalto.







Es un bonito paseo de 1 Km a través de una pista de tierra bordeada de arbolado en dirección a la aldea de Vilouriz.







Esta sencilla y tranquila aldea, en mí recorrido por su calle principal, disfruto de la presencia de algunos hórreos ante la ausencia de personas, aunque algún que otro perro delata su existencia con ladridos.





Después de salir de este pequeño núcleo urbano, debo desviarme unos escasos metros a la derecha del Camino para poder conocer su sencilla Iglesia de Santiago, rodeada del camposanto y que como es habitual a estas horas se encuentra cerrada.





Como presidiendo la rotonda en que se encuentra la iglesia, también hay un sencillo cruceiro que nos alerta de la existencia de este lugar de culto.





El día continúa siendo esplendido, así que retorno a la senda del Camino, abandonando la pista asfaltada por la izquierda para caminar ahora por una senda perfectamente señalizada.







La siguiente población es Villamor, distante 1,7 Km de Vilouriz, no obstante en el recorrido por esta senda llego hasta el rego dos Lagares, cuyo cauce he de salvar a través de un puente en el que parte de la balaustrada lateral se encuentra semiderruida.





Ahora por pista asfaltada inicio el corto ascenso hasta el municipio de Villamor al que llego después de 400 metros.

A la misma entrada del núcleo urbano, recibe al peregrino un sencillo cruceiro ubicado en un bonito entorno junto a una casona gallega y una fuente de agua potable franqueada por dos bancos de piedra que al menos permiten un breve descanso.







Esta parroquia, cuyas edificaciones se hayan repartidas en el entorno de la carretera que la atraviesa, aunque sin servicios accesibles para el peregrino, tiene una sencilla iglesia con una espadaña que dispone de dos campanas, así como la presencia de las tumbas del campo santo que rodean casi de manera total el perímetro de la iglesia.







Casi inmediatamente y a continuación del edificio de la iglesia también se puede apreciar la imagen de un hórreo preciosamente conservado. Esta parte de las edificaciones pertenecen dentro de la misma parroquia a Villamor de Abajo.







Ya en la carretera sin apenas tráfico, me adentro en otro pequeño núcleo de viviendas que ya pertenecen a Villamor de Arriba.

La presencia de un zona vallada en la que única visión de su interior se puede apreciar a través de la rejas que componen su puerta de acceso, pudiendo apreciar en medio de una prado la estructura de una antigua casona de posible mayor esplendor en otros tiempos, junto a un hórreo de amplias dimensiones como señal inequívoca de su grandeza.







Dejo atrás Villamor y continúo en dirección oeste por esta carretera local hasta que después de 600 metros llego a otra pequeña zona edificada denominada Irago de Arriba.

Van a ser las once horas y además tengo la suerte de la existencia de un sencillo pero muy acogedor bar, así que no dudo un instante de detenerme para tomar algo de alimento. Se trata del Bar Carburo.







La amplia oferta de preparados caseros y de cocina provoca en mí una ansiedad inesperada, sería un buen sitio para finalizar la etapa y disfrutar de una copiosa comida, pero intento limitarme un poco, pues todavía me quedan unos Km hasta Melide y no soy partidario de caminar después de darme “un homenaje” de este tipo.

Como la mañana está fresca y a pesar de disponer de una cómoda terraza incluso con parte de ella cubierta, decido poner a descansar mi mochila a la puerta del bar y penetrar en su interior.







Mi desayuno en este caso lo realicé con una buena cerveza y unas tapas de jamón y chorizo, aparte de unas patatas de aperitivo y un cuenco de aceitunas, algo que alimenta y que no perjudica para caminar, todo lo contrario, es un buen reconstituyente.

La amabilidad de su propietario a estas horas de la mañana es otro aliciente, pero la sorpresa es cuando lo solicito el importe de lo consumido y lo único que acepta cobrar es el tercio de cerveza, puesto que según él lo demás habían sido unas tapas, siento de verdad no haber podido disfrutar de una buena comida en este lugar con encanto y atención a las personas.







Después de este agradable descanso, retomo la ruta pletórico de nuevas energías, aunque sea a través de carretera asfaltada.

Solo 1 Km después llego hasta A Ponte da Pedra, lugar en el que junto al grupo de casas existente a la izquierda, se ha instalado un curioso observatorio meteorológico que llama la atención por su simplicidad e ingenio.







A partir de ahora, a través de esta estrecha carretera sin ningún tipo de arcén, aunque desconozco si en días laborables el tráfico de vehículos pueda ser más frecuente que hoy domingo, de todas formas hay que ir bastante atento al posible tráfico.

Después de 200 metros entro en el término de Curutelo, coincidente con P.K. 58,527 del Camino Primitivo.







Posteriormente llegaré al término de Compostela también perteneciente a la parroquia de El Salvador, distante 1,1 Km de la anterior aldea de Curutelo.







Continúo avanzando por esta carretera a veces descubierta a pleno sol y algunas otras zonas con eucaliptos cuyas sombras también se agradecen.

Así llego después de un nuevo Km al término y aldea de Zaramil, coincidente con P.K. 56,540, quedando las edificaciones a la izquierda del Camino.







Salgo de la Parroquia de San Salvador para entrar 500 metros después en la Parroquia dos Anxeles a través de O Campiño, ya en el P.K. 55,989 del Camino Primitivo.







A continuación otros nuevas 400 metros y se desemboca en la carretera DP-4604, vía de mayor importancia y con más tráfico que la anterior, en la que de acuerdo con la señalización del Camino tomaré hacia la izquierda. Sin embargo en esta zona de la carretera ya no hay peligro para el caminante puesto que realmente es zona urbana y ya dispone de una acera por el margen derecho.

Apenas 200 metros y se entra en el término de O Forte Novo también perteneciente a esta última parroquia, a partir de aquí ya no se interrumpe la zona urbana con total continuidad hasta entrar en la ciudad de Melide.







Al llegar al Km 0 de esta carretera DP-4604, se cruza la ya vía urbana de Melide denominada Ronda de Coruña (coincidente con la carretera AC-840) y de acuerdo con la señalización del Camino, después de escasos metros a través de la Rua de Calvo Sotelo, llegaremos al centro histórico de Melide, en la Plaza del Convento, lugar en que se encuentran dos edificaciones singulares, la Casa do Concello, en su día pazo de gran belleza fechado en el siglo XVII.







Así como la Iglesia Parroquial de San Pedro del antiguo Convento de Sancti Spiritus, perteneciente a la Orden Tercera de San Francisco, fundado en el siglo XIV.







Efectivamente, hoy es domingo y me encuentro con el “mercado semanal” en pleno centro y muy próximo a la ubicación del Albergue de Peregrinos de Melide, sin embargo como aún no son las 13 horas sus puertas se encuentran cerradas.





Así que regreso al “mercadillo” donde me abastezco de algunos productos de alimentación y recorro parcialmente la amplia oferta existente.

Regreso al albergue y soy el primer peregrino del día. Me recibe y atiende su hospitalera, María José, quien me anticipa la presencia de un grupo perteneciente a un centro de enseñanza, comenzando a comprender que acabo de incorporarme al Camino Francés, ¡se acabó la tranquilidad! así como el disfrute casi solitario del Camino Primitivo en esta época del año. Ya solo me faltan 52,501 Km a Santiago de Compostela.





Después de tomar posesión de la litera y asearme adecuadamente, creo que es el momento apropiado para degustar el producto especialmente típico de esta población, el pulpo, decidiéndome en esta ocasión por la Pulpería A Garnacha, que acompaño con unos cachelos y previamente un buen caldo gallego.Finalizo con un buen queso con membrillo, café de puchero y chupito de orujo gallego.

A escasos metros de la pulpería se encuentra otro monumento singular de Melide, se trata de la Capilla de San Roque, construida en 1949 con piezas de las demolidas iglesias de San Pedro y San Roque y la singular belleza del hermoso pórtico del arte medieval gallego.







En los jardines contiguos a la Capilla se encuentra el Cruceiro de Melide, considerado el más antiguo de Galicia, siglo XIV.







Regreso de nuevo al Albergue y ha crecido de manera exponencial la presencia de peregrinos, encontrándose casi al completo la enorme sala hoy abierta de las numerosas existentes.

Ocupa la parte derecha el grupo de jóvenes escolares y casi la totalidad del lado izquierdo un número similar de peregrinos. Al final del día seremos un número de peregrinos superior a la treintena.

Parte de la tarde la dedico a plasmar en mi diario el desarrollo de la etapa en unos cómodos sillones de la planta primera, aunque las salas de literas de esta planta hoy están cerradas. La visión desde sus amplias cristaleras de la parte posterior del albergue, me complace de manera especial con la imagen de un espectacular hórreo perteneciente a la propiedad vecina.







En este “punto de observación” tuve la ocasión de conocer a Patricia y Jose, que acompañan al grupo de alumnos pertenecientes a un centro de enseñanza de Galapagar. Dos personas encantadoras que junto a los tutores del grupo y los propios alumnos dieron un verdadero ejemplo de buen comportamiento y respeto hacia los demás peregrinos. ¡Gracias y enhorabuena!

Antes de atardecer estimé apropiado recorrer algunos metros de la ruta de salida para la etapa de mañana, llegando hasta un cerro en el que al parecer se encontraba O Castro, en el siglo I. En la actualidad este cerro está coronado por una Capilla.





Además tuve la oportunidad de poder visitar su interior ya que en estos momentos se encontraba accesible.





Ya de retorno hacia el albergue dando un pequeño rodeo por las calles más céntricas de Melide, tomo una cerveza en el bar Stop a la vez que me proveo de alguna otra bebida para la cena que pienso hacer en el albergue.

El ambiente del albergue es tranquilo y relajado a pesar de la afluencia, así que me dirijo a la cocina, es importante conocer que en este albergue no hay menaje de cocina, siendo oportuno llegar prevenidos y provistos de medios.

En mi caso dispongo de un poco bacalao desmigado, queso curado y un tomate, así que sobre los propios papeles de la envoltura los utilizo como plato y de navaja dispongo.

Con todos mis preparativos me acomodo en la larga y amplia mesa existente en la sala contigua, compartiendo espacio con otros cinco peregrinos.

Este grupo de peregrinos que charlaban animadamente proceden del Camino Francés y está compuesto por dos chicos franceses Joann y Benoit que están realizando el Camino completo, Raquel (palentina) que inició su Camino en Ponferrada y la pareja formada por Laura y Luis (madrileños) que comenzaron en Sarria. Están a la espera den unas pizzas.

Así que durante la “espera” disfrutaban de unas cervezas a la vez que me facilitaron la apertura de mi botella, después de unos minutos les animé a compartir mi sencillo pero abundante refrigerio, comentando las anécdotas e incidencias vividas, pues al menos los españoles están algo afectados por rozaduras y esguinces. Del mismo modo hablamos de los posibles lugares donde celebrar el final de Camino en Santiago, pues el objetivo que se plantean es llegar a término el próximo martes, sin embargo yo no tengo la certeza, pues todo dependerá del Camino y las sensaciones que yo pueda percibir.

Encantado de conocerles me retiro a descasar a mi litera situada en la esquina superior del ala izquierda de la sala, mientras tanto el grupo de alumnos tienen organizada la cena fuera del albergue.

Ya en mi litera, observo que la persona que se está aposentado a mi derecha, a pesar de la oscuridad creo que es Raquel, que además se encuentra algo acatarrada, después de comentar la coincidencia de “vecindad” me disculpé por si pudiera molestarle con mis posibles “ronquidos”, indicándome que ella estaba con mucha tos y que podría ser al contrario, pero esto son los albergues y sus vivencias.

Ya estábamos todos los peregrinos en nuestras respectivas literas, excepto el grupo de estudiantes que se incorporó de manera imperceptible con un silencio absoluto, no ocasionando la más mínima molestia a pesar de estar la iluminación apagada, todo un ejemplo a seguir. La noche discurre tranquila y relajada.





Alojamientos de la Etapa:

Melide:
-Albergue de Peregrinos de Melide
    Localización: Rúa de San Antonio s/n
    Propiedad y Gestión: Xunta de Galicia
    Reformado en Junio de 2010

-Albergue Pereiro
    Localización: Calle Progreso, 43
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: +34 981 50 63 14
    Inaugurado en Mayo de 2013

-Albergue O Cruceiro
    Localización: Ronda de A Coruña, 2
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: +34 616 764 896
    Inaugurado en Septiembre de 2012

-Albergue O Apalpador
    Localización: Calle San Antonio, 23
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: +34 981 50 62 66 / +34 679 837 969
    Inaugurado en Mayo de 2010

-Albergue Vilela
    Localización: Calle de San Antonio, 2
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: +34 616 011 375
    Inaugurado en Abril de 2013

-Albergue O Apalpador II
    Localización: Cantón de San Roque, 9
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: +34 981 50 62 66 / 679 837 969
    Inaugurado en Julio de 2013

-Albergue Arraigos
    Localización: Cantón de San Roque, 9. Entreplanta
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: +34 646 343 370
    Inaugurado en Marzo de 2016

-Albergue Alfonso II El Casto
    Localización: Avenida Toques y Friol, 52;
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: +34 981 50 64 54 / +34 608 604 850
    Inaugurado en Julio de 2015

-Albergue San Antón
    Localización: Calle San Antón, 6
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: +34 698 153 672 / 981 50 64 27
    Inaugurado en Abril de 2014;

-Albergue Melide
    Localización: Avenida de Lugo, 92
    Propiedad y Gestión: Privada
    Tel.: +34 627 901 552 / +34 981 50 74 91
    Inaugurado en Mayo de 2013;